PROHIBIDO PARA NOSTALGICOS

"La noche de San Juan"

LUIS GRENE

 

Hoy es la noche de San Juan. La memoria le prende cartucho a esa postal del ayer. Es la noche de las noches, como diría Borges. Ahora está olvidada. Entre el dólar que se rajó, el invierno que pisa fuerte y la mayoría corriendo la liebre, la dejaron de lado. Minga de magia, ahora mandan los magos. Precisamos tanto su antigua inocencia. Vamos a la vieja capital. Al anochecer, las fogatas callejeras. En todos los barrios, muchos fuegos saludando al Lucero. El chisperío hacia ruiditos. Los vecinos se arrimaban al calor. Los tanos trajeron las costumbre de tirar papelitos con los nombres de los «yettatores». Al arder se quemaba la mufa que provocaban en los hogares. Salta la botijada y trae ramitas para avivar el tradicional fuego. Entre el alboroto se asoma un cura de la capilla Maturana. El corazón de esa festividad fue el juego de las cédulas.

Costumbre campera que inmortalizó el bohemio Florencio en una pieza teatral. El jueguito pegó en el viejo Montevideo. Por el 30, se practicaba en todos los hogares para conmemorar la noche del Bautista. En una cajita, papelitos con nombres de caballeros. En otra igual, las damas. No se salvaban ni las jovatas, los tíos solterones y el gallego almacenero. Sorbos al chocolate caliente y brutos mordiscos a los pastelitos de chorreante membrillo. Largaba el juego. Una chica cantaba las «cédulas» de los galanes y un muchacho anunciaba nombres de mujeres. El azar armaba parejas que festejaban con risas y aplausos. Risas cuando la abuela salía en yunta con el vasco lechero y seriote. Las casamenteras hacían trampa y te cargaban abierto. Afuera, la noche muy fría. Un farolito apenas ilumina la cuadra. Y desde una ventana, se veía a la familia rodeando la mesa con mantel de puntillas. Se escuchaban risas y barullo que repicaban en el empedrado hasta mezclarse con el griterío de la casa de al lado. Con mucho de inocentón romance, «cédulas del amor» y llamas callejeras, así festejaba el Montevideo del ayer la noche de San Juan. Y un poco de miedo porque, según la bruja del barrio, esa noche los conjuros tenían más fuerza. Mudos nos quedamos cuando un 24 de junio, allá por Medellín, el mago se piantó. Para ser como esa noche, un mágico recuerdo. Los esperamos sábados y domingos, a las 19 en la 1410 AM LIBRE, con el auspicio de la I.M.M. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje