Tiene la palabra
Nadie me da una solución
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Como no tuve oportunidad de llegar con este problema que me aqueja al señor ministro del Interior y al señor jefe de Policía de Montevideo, me dirijo a usted para comunicarle que mi problema no ha sido solucionado y ya va para tres meses y no he tenido respuesta y cada vez que voy a alguna oficina me pasan para atrás y el expediente de mis licencias de 1991 a 1998, no aparece.
Ustedes saben que en el mes de enero (31.1.02) fui jubilado con $ 2.410.00 y al Banco Hipotecario tengo que abonarle $ 2.091.00; el mes pasado tuve que pedir esa plata, sabiendo que los créditos los tengo cerrados y trabajo no hay.
Hasta el día 20.6.02 tengo tiempo para abonar el mes en curso, mis haberes al Banco Comercial y al Banco Hipotecario.
Por lo anteriormente expuesto, solicito, repito, el pago de las licencias atrasadas, correspondientes a los años comprendidos entre 1991 y 1998.
WALTER LOPEZ LIZASO – CI 1.076.981-8
El santoral y las drogas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Dos cosas. Una jocosa, la otra seria. Pero de las cuales, si es posible, quiero que se ocupe LA REPUBLICA.
a) La jocosa, el hecho de que al romperse relaciones con Cuba, el santoral diga que el 23 de abril, con el anuncio del Presidente Batlle, la comunidad cristiana celebrará el día de San Jorge.
Al día siguiente, ¡oh coincidencia!, el santoral indica que el 24.IV es ¡el día de San Fidel!
Conclusión: que Jorge y Fidel sólo están juntitos en el santoral.
b) La seria: un informe del diario de su dirección del día 20 del corriente mes.
¿Por qué no se nombra la finca de la calle Santiago Figueredo (en Cerrito de la Victoria) donde fue allanada esta cueva de proveedores de droga? ¿Por qué no se dan siquiera iniciales de los detenidos, como es costumbre?
¿Será que porque son allegados a un parlamentario del Partido Colorado, Jefatura en su parte hábilmente «tapó» la información?
Los vecinos, sobre todo los del Cerrito, queremos algún dato más. Por lo menos, para que nuestros hijos, tan expuestos a la droga aquí por San Martín y Chimborazo, ¡puedan salvarse.
Saludos y gracias
PEDRO LAGORIO MARTINEZ – CI 900.789-7
Chabacanería jorgista
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Cada vez que mi Presidente, el de todos los orientales, dejaba volar su lengua en uso de vocabulario nada protocolar, confieso que erizaba.
Fueron muchas ocasiones, desde que ha ocupado este primer mandato, como aquello de poner lo que se debía sobre la mesa, o lo de calificar a un jefe de Estado extranjero de senil.
Pero, en circunstancia de oponerse al caceroleo en las inmediaciones de Avenida Suárez y calle Reyes, así como de que se usase su imagen de archivo acerca de que no iba a patrocinar más impuestos, confieso que mi credulidad llegó a la paz de que una persona tan culta había sentado en remojo sus impromptus.
Sin lugar a duda, el artículo 159 de la Constitución le otorga al Presidente de la República la representación del Estado, de la República Oriental del Uruguay, tanto en lo interior como en lo exterior.
Nos enseñó el reconocido Horacio Cassinelli Muñoz que ese artículo sólo hace referencia a factores de tipo protocolar; y de eso se trata en la especie.
Al día siguiente –jueves 22 de mayo de 2002– ya borra todo formalismo protocolar anterior prometido a partir de sus expresiones; la ilusión de cordura verbal que había sembrado en la víspera con tan altisonante declaración de que mientras tuviese vida defendería la imagen institucional de la Presidencia.
Al referir a un periodista argentino, no resiste mi Presidente, el de todos los orientales, a juzgar las adiposidades de un tal señor Lanata.
Ojalá recapacite, señor Presidente. Si de defender la institución presidencial se trata, sepa que me tendrá a su lado. No como funcionario de la residencia presidencial, donde hay muchos más supernumerarios que en el Puerto-ANP; sí como fuerza viva del reservorio artiguista en el cual nos hallamos los que (en democracia) no tememos decirle la verdad a nuestro mandatado, desde que con ella mal se puede ofender.
Porque, el protocolo se debe tutelar de ida y de vuelta, y no sólo cuando cuela favorable a alguno.
CARLOS BARROS PONS
Reconocimiento a la Seccional 16ª
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Por este medio quiero reconocer la efectiva labor realizada por los funcionarios de la Seccional 16ª. De Policía de Montevideo, que me permitió recuperar mi automóvil que había sido hurtado, en el mismo día. A pesar de las precarias condiciones de trabajo que tiene nuestra Policía y los magros salarios que percibe, debo reconocer que cumple a satisfacción su trabajo.
Por otro lado, me siento obligada a puntualizar que de no efectuarse cambios en los procedimientos judiciales, cada vez menos los ciudadanos van a colaborar con la Policía. Digo esto, porque la Policía contó con la invalorable colaboración de un simple ciudadano, que viendo cómo «desguazaban» mi auto alertó a la seccional. Sin embargo, el Poder Judicial puso en riesgo su trabajo, dado que esta persona debió permanecer, junto a damnificados, policías, etc., más de ocho horas declarando en un juzgado.
Finalmente quiero mencionar que no se me escapa que todos los anteriormente mencionados, las víctimas de los hurtos, los policías, los ocasionales testigos y hasta los ladrones, somos víctimas de gobiernos irresponsables que van destruyendo la sociedad, generándonos inseguridades a algunos, exponiendo a perder la vida en un tiroteo a otros y dejando sin opción a otros, que optan por el delito como forma de sobrevivir.
En ese marco de adversidades provocadas por los pelucones que dirigen el país, adquiere más importancia el duro trabajo de los agentes policiales de la Seccional 16ª.
Saluda atentamente,
MARIA J. ACUÃA – CI: 1.373.383-0
Expresiones populares
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En la época de la dictadura, las cacerolas se golpeteaban para que todos quienes estábamos en contra de la falta de libertades pusiéramos de manifiesto el descontento popular, mientras que en todos los tiempos las bocinas se han utilizado para festejar campeonatos de fútbol, triunfos electorales u otro tipo de manifestaciones de alegría.
El día que se estaba votando el ajuste fiscal fui testigo de una «caceroleada» acompañada con bocinas, lo que hacía difícil saber a quién estaba dirigida la manifestación ya que ese día la selección de Uruguay había empatado con Singapur por lo que se podría interpretar que las bocinas eran para Darío Silva, quien hizo el gol, y las cacerolas para Púa y Fonseca.
Más allá de interpretaciones, lo que sí está claro es la enorme confusión que hay sobre todo en aquellos que siguen a los que quieren sacar partido de estas «expresiones populares espontáneas». Es notorio que el descontento se lo trata de dirigir al gobierno en primera instancia y a los partidos tradicionales en segunda instancia quienes son los que votan el ajuste.
Pero los bochincheros no se han puesto a pensar que esa noche se estaba dando simultáneo al aumento del riesgo país en 1.200 puntos (hace un mes estábamos en 30
0 puntos), una corrida bancaria en la que, ciudadanos frenteamplistas incluidos, sacaban la plata de los bancos para ponerlas debajo de un colchón, en un cofre o incluso en cuentas en el exterior.
Tampoco se han puesto a pensar que la causa más importante de lo que pasó en Argentina es la falta de liderazgo y la incapacidad de un sistema político para asumir la realidad y la responsabilidad de ajustar los desequilibrios fiscales y los gastos del Estado.
Me pregunto entonces si la caceroleada no debería estar dirigida a Tabaré Vázquez y sus asesores que salen formalmente a apoyar al sistema financiero, reconocen públicamente que es inviable en estos momentos eliminar el IRP pero son incapaces de enviar una señal clara de apoyo al gobierno en estos momentos de emergencia. Adicionalmente proponen como gran alternativa que repartamos 220 millones sabiendas que debemos ahorrar 250 millones de dólares para salir de esta situación.
También me pregunto que, si es cierto que el FMI es el gran responsable del «modelo» y de la dependencia en este mundo «globalizado» y hay un gran sector de la opinión pública que lo rechaza de plano, por qué no cacerolean a Tabaré Vázquez y sus amigos que se reúnen con el Fondo y sólo envían señales de apoyo a ese «mundo financiero» pero no a nuestro gobierno.
Más grave aun fue lo que Tabaré Vázquez y sus amigos hicieron antes del balotaje de 1999, en una muy buena demostración de cipayismo, se fueron a Washington DC a rendirle pleitesía a los organismos multilaterales (FMI, BID y Banco Mundial) para aclararles que una cosa es el discurso que hacen ellos y sus correligionarios y otra es lo que harían si estuvieran en el gobierno. Tal vez ese doble discurso sí debería ser motivo de caceroleo.
Tal vez fui yo el que no entendí el motivo de la caceroleada y en realidad la misma era para el «amigo del Fondo» Tabaré y la bocineada para Sebastián Abreu que es el único que hace goles.
Yo sin embargo me sigo preguntando a quién cacerolean los caceroleros.
Atentamente,
ANTONIO FERNANDEZ – CI: 1.770.004-3
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