Tiene la palabra

 

Apropiación indebida

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

* El que suscribe, arquitecto Hugo Santiago Franchi, CI 1.485.516-8 se presenta ante usted a fin de hacer pública una situación, que entiendo perjudicial para él y mi familia, además de ser injusta y no sé si calificarla de dolosa. Estos hechos que voy a relatar son producto de un grupo de políticos, a los que su audiencia sabrá calificar. Pienso si la misma y usted me aconsejarán qué hacer, porque realmente estoy desconcertado.

Durante 45 años, el suscrito fue funcionario de OSE con una foja de servicios sin tacha. Durante el período que presidía el señor Elso Goñi, pidió acogerse a los derechos jubilatorios aceptando el incentivo propuesto. Dado que fuera solicitada la continuidad de sus servicios por el gerente general Arturo Castagnino, el señor presidente Elso Goñi y el vicepresidente doctor Moller, se retira dicha solicitud. ¡Craso error! Pues ahí comienzan sus penurias. Con el nuevo directorio presidido por el señor Juan J. Amaro, le sacan compensaciones, etc. Y como había tenido unas palabras con el hijo (ex director del organismo) por razones éticas, en cuanto tiene la oportunidad, saca una resolución de directorio (Nº 320/01, que se adjunta) en la cual divide en dos la Subgerencia, para mejorar la función de la misma, pues era muy burdo sacarlo de ella directamente. Nombran con un cargo similar, al arquitecto Nelson Traverso, que recién reingresaba a OSE después de casi 15 años en comisión con el «clan Amaro».

Esto evidentemente afecta, como usted lo puede comprender. La Gerencia General no se manifiesta y se actúa en consecuencia.

Dolido, molesto y menospreciado por un ex intendente que llega a la presidencia de OSE por ser de la Lista 15 y no ser reelecto en Florida, como se puede probar, ya que todo el mundo conoce…, bueno dejémoslo ahí… el suscrito presenta su renuncia y se acoge a los derechos jubilatorios. Basado en la propaganda, que el señor Amaro antes mencionado, anunciara a sus funcionarios, que si se retiraban de OSE a partir del 1/1/2002 iban a recibir un incentivo por parte del Directorio (adjunto fecha de renuncia). Actualmente, las jubilaciones están topeadas y se aportó por lo que la ley exigía y pagan por lo que a los políticos se les ocurre, o sea que se produce una apropiación de dinero aportado en 45 años. Posteriormente a todo lo sucedido, el señor Juan J. Amaro saca otra R/D 938/01 (se adjunta) en que toda la justificación de dividir la Subgerencia en dos, la tira por tierra y vuelve a conformar una sola Subgerencia pero con el arquitecto N. Traverso al frente de la misma.

Pregunto: ¿Cómo se llama esto? ¿Cómo justifica el gobierno de mi país esto?

Les pido que me orienten. ¿Qué puedo hacer? ¿Irme a otro país? O sigo viviendo en el mío entre este grupo de gente y sigo soportando sus mentiras y falacias. ¡Por favor! Tengo muchos años soportando injusticias, despojos y mentiras, pero esto es el colmo.

ARQ. HUGO SANTIAGO FRANCHI

 

Cinturón para las fantochadas

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Leímos en la revista Galería que aparece con el semanario Búsqueda, lo siguiente:

«Guaraníes de fiesta

En Montevideo las reuniones diplomáticas ya son un clásico. Por diferentes motivos, los diplomáticos realizan exitosas reuniones en sus residencias.

Esta semana fue el turno de la Embajada de Paraguay, que para conmemorar el 191 aniversario de su Independencia Nacional realizó un festejo a lo grande.

Una cantidad de personalidades del ambiente diplomático se hicieron un lugarcito en el mediodía del miércoles 15 para acompañar a los paraguayos en su día. Entre charla y charla todos se dividieron y disfrutaron de los bocaditos y exquisitos platos calientes que se sirvieron».

Y en unas fotos aparecen elegantes señoras y señores y otros muy alegres embajadores, cónsules, agregados navales, de defensa militar, etc., muy bien trajeados y con lujosos uniformes.

En este caso fue en la Embajada de Paraguay el festejo «a lo grande».

Pero estas fantochadas se repiten en todas las embajadas.

Es de preguntarse si quienes organizan estos derroches y también quienes asisten no piensan en los millares de pobres, de quienes viven en villas miserias, y asentamientos en sus respectivos países. En el Uruguay ya tenemos 600.000 pobres, sin embargo gastamos muchos dólares en lujosas embajadas y agregados de toda índole.

Parecería lógico que el señor Presidente que se había comprometido a no aumentar impuestos en todo su período, ordene volver al país a todos esos enviados y agregados que no tienen otra misión a cumplir que asistir a «los festejos» en las embajadas.

Antes de aplicar nuevos impuestos a trabajadores y jubilados, se debe terminar con estos despilfarros.

Se lo decimos al señor Presidente de la República y a todos los señores legisladores que con su voto aprueban este saqueo a los que menos tienen.

GIANERO

 

La tutela del secreto bancario

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El sindicato del gremio bancario denota constituir el de menor conciencia de clase trabajadora. En realidad constituye grupúsculo instalado en onerosa Barataria del Pueblo uruguayo.

Para defender egoístas conquistas logradas en virtud de la presión que pueden ejercer si detienen su andar, y de la soltura que otorgan con el secreto bancario, todo lo que les aleja de la mishiadura del resto de los trabajadores, es el gremio obsecuente más mimado por patronal alguna.

Esa sí que es genuflexión que pasa por ser empleados absolutamente alienados en tutela del «secreto bancario»; así resultan salvados cada vez que adrede funden un Banco, o se ocultan datos sobre el lavado de dinero, sobre la corrupción, sobre la realidad de las finanzas públicas y la economía privada.

Si no constituyera delito difamar lo cierto (1) e injuriar lo incierto (2), muchas personas se animarían a acusar a los bancarios de «mafia amarilla». La venta del alma al Diablo por los empleados bancarios, claro está, no es problema uruguayo… sino –para usar un giro del genial Hans Kelsen– de todos los «sublunares».

Y mientras tanto… el mundo sigue andando; y muchas madres aspiran a que sus nenes se preparen e intenten ser bancarios. Sin perjuicio de saber que con la verdad se ofende y se debe temer por ello, me permito exponer que, más que engalanar al globalizado músculo del proletariado infatigable que se acumula en el PIT-CNT y otros órganos sindicales menores, AEBU avergüenza a la orientalidad trabajadora.

(1) artículo 333 del Código penal ordinario

(2) artículo 224 del Código penal ordinario

CARLOS BARROS PONS – CI 1.217.199-4

 

Los estatales difamados

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* A través del medio de prensa que usted dirige, pretendemos llamar la atención de los gremios u otras entidades representativas de los funcionarios públicos del país, en relación a la despiadada campaña difamatoria que se lleva a cabo contra ellos a través de diversos medios de comunicación, con la honrosa excepción de LA REPUBLICA.

El tema no es nuevo y viene de larga data. En especial un conocido semanario y un matutino, hace ya mucho tiempo que imputan al Estado y a sus funcionarios la casi totalidad de los males que hoy aquejan al país.

Pero lo más grave, es que se califica como malo
todo lo que viene del Estado y sus agentes sin hacer distinción de clase alguna y sin reparar en que si bien los hay malos, la mayoría de los funcionarios públicos son trabajadores dignos y honestos que sirven al Estado. Creemos llegado el momento de que las entidades sindicales y gremiales vinculadas a los funcionarios estatales reaccionen, entablando las correspondientes acciones judiciales por difamación e injurias contra los medios de prensa que los hacen objeto de una injusta y denigrante campaña de denostación. Para nadie es un secreto que detrás de la cortina de humo de las críticas a los funcionarios públicos ineficientes y sobrantes se pretende ocultar la triste realidad que hoy aqueja al país: el fracaso irredimible de la política económica neoliberal aplicada por los gobiernos de blancos y colorados durante los últimos años y que fuera instaurada originalmente por la dictadura. Agradecemos a usted la publicación de estas líneas y esperamos despertar con ellas la atención de quienes deben de considerarse obligados a salvaguardar la dignidad de los funcionarios públicos y defenderles en el terreno que corresponda.

Le saluda atentamente,

JUAN CARLOS GOMEZ CASTRO – CI 1.023.741 -3

 

El país en venta

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El país está enfermo. No está bien. Está terriblemente desajustado. Desempleo, subempleo, se vende. Se alquila. Todo el país está en venta o alquiler. Sí. Es cierto. No todos ven igual. Dicen ser positivos. También yo lo soy. Pero no ciego. Y siempre, no puede ser de otra manera, hay que echarle la culpa a algo. O a alguien.

Gracias a Dios, éste ayuda a encontrar. Aparecen enternecedores, estremecedores, encendedores discursos, dobles, triples, o más. Con lindas palabras y frases altisonantes y soberbias, de una falta de humildad absoluta y total, que nos hacen ver… al culpable.

Crisis de, efecto de, regional, puntual, casual, causal y mil y una yerba más. Saben quién es el culpable. Por Dios. Por una vez abran los adormecidos ojos, abran las empañadas ventanas de la mente y observen. El culpable: somos nosotros y no los otros, tenemos la culpa. En la vida, en todo, siempre existieron, existen y existirán cosas, casos y situaciones. Nadie lo niega. Ni lo pone en duda. Pero, si sólo buscamos «culpables» nos transformamos en parásitos espectadores de sucesos. Si no tenemos «autonomía de vida», si no podemos o sabemos ser medianamente aptos para la vida, no tenemos derecho a existir, exigir, elegir. Señores: Paremos la mano ahí. Demos vuelta la torta, tortilla, página, o como lo quieran llamar y comencemos a «ser». Ser nosotros. Por el bien de todos. Llorar la milonga, tirar la esponja, más y más, termina por cansar y ser aburrido. El país tiene autoridades. Electas por «el soberano». La ciudadanía. La autoridad tiene la obligación (para esto fueron impuestas) de administrar muy, pero muy bien, esta empresa, llamada país. Caso contrario nuestra selección no habrá sido la más acertada. Reitero. La culpa no la tiene nadie de afuera. La culpa es de nosotros.

Cordiales saludos,

CARMI RAUCH – CI 866.784-6

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