Médicos y no médicos preparan un paro de actividades de 24 horas
La paralización de actividades se está analizando por parte de los dos gremios de los trabajadores médicos y no médicos, el Sindicato Médico del Uruguay y la Federación Uruguaya de la Salud.
Para el primero, la situación que inquieta mayormente (por su inminencia en la aplicación si es que no se encuentran caminos de salida) es el gravamen con un 23% de IVA a los honorarios de los médicos no dependientes de las Instituciones de Asistencia Médica Colectiva (IAMC) y de los que tampoco mantienen relación de dependencia con la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE). Es decir, los médicos que son contratados.
El lunes podría convertirse en el Día D, pues precisamente en esa jornada las 17 cámaras empresariales de la salud discutirán alternativas con el Ministerio de Economía y Finanzas, para que no se aplique el impuesto tal cual se aprobó el 29 de mayo en el proyecto de ajuste fiscal enviado por el Poder Ejecutivo.
No obstante, algunas corrientes médicas integrantes de la directiva del SMU están de acuerdo en realizar un paro durante 24 horas, se encuentren o no salidas al tema puntual del IVA.
Aunque todos los sectores de la salud, tanto del subsector público como privado se oponen a que se aplique el tributo a los honorarios de los profesionales que no se encuentren en relación de dependencia, alrededor de 1.400 médicos trabajadores de Salud Pública se verán mayormente afectados porque deberán absorber el 23% de IVA.
Estos profesionales –psiquiatras, médicos de emergencias, cirujanos e intensivistas– son quienes se encuentran incentivados por las Comisiones de Apoyo que trabajan para la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) y, por facturar como empresas, no cuentan con beneficios sociales aunque aportan el Impuesto a las Retribuciones Personales (IRP) a la Caja de Profesionales.
Los médicos «incentivados» pueden alcanzar un salario aproximado a $ 8.000.
En el subsector público cumplen funciones 3.500 médicos y de ellos un 40% se encuentra incentivado.
Por su parte, la Federación Uruguaya de la Salud (FUS) reclama soluciones que, según indicó en varias oportunidades, se encuentran en el documento del 4 de abril de 2001, surgido luego de más de 4 meses de reuniones en el marco de la Comisión Multisectorial. El documento no fue avalado por una asamblea realizada por el Sindicato Médico del Uruguay y tampoco por la Mesa de Sociedades Anestésico Quirúrgicas.
La paralización de estos dos sectores de la salud sostendría el anuncio realizado ayer por el economista Manuel Rodríguez de la Universidad Católica del Uruguay, que prevé un aumento en la conflictividad parcializada por sectores para las próximas semanas y no en forma general.
Anestesistas y cirujanos
La Mesa de Sociedades Anestésico Quirúrgicas habitualmente ha funcionado en forma independiente del resto del gremio médico. Sin embargo sobre todo desde 2002, se unieron en varias oportunidades para analizar distintos aspectos, por ejemplo el convenio salarial.
Los anestésico quirúrgicos tienen un lema: todos los cargos de su sector deben ser redistribuidos en caso de clausura de instituciones. Entienden que así como está redactado el documento del 4 de abril, la mayoría de los médicos no ingresaría a otras instituciones que sobrevivan a la crisis.
El documento de 2001 indica que ante eventuales clausuras de entidades mutuales, los afiliados serán distribuidos y en razón de esta partición, funcionarios médicos y no médicos serán absorbidos por las instituciones que reciban a los afiliados. El ingreso de los trabajadores se concretaría por franjas salariales y por la cantidad de cargos ocupados en el sector.
Aunque el antecedente de Comaec no alienta a los trabajadores médicos –pues los 100 que trabajaban en la institución clausurada el 6 de julio de 2001 no fueron distribuidos entre las entidades que recibieron sus casi 13.000 afiliados– el MSP aspira a que el SMU y la Sociedades Anestésico Quirúrgicas se adhieran al documento.
Por lo menos para el SMU no se trata de un simple trámite. Si quiere firmar el convenio –quizá con modificaciones mediante como lo anunció el presidente del gremio, Barret Díaz– deberá llamar a otra asamblea que sustituya la resolución de la anterior. *
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