Empresas fantasma cobran a los desempleados, prometiendo empleos que nunca se concretan

A río revuelto, ganancia de timadores

La crisis da para todo. Incluso hasta para jugar con la ilusión de la gente. Pero esta vez el «cuento del tío» ideado por los timadores tiene una vuelta de tuerca que lo convierte en un negocio redondo. Una investigación realizada por LA REPUBLICA puso al descubierto una estafa que, a juzgar por las proporciones del dolo, reporta suculentas ganancias.

En realidad, para poner en funcionamiento la operación, se necesita muy poco: un local, una computadora, un teléfono, invertir unos pesos en avisos clasificados y esperar la llegada de las víctimas.

En un suplemento de clasificados de un matutino, en el rubro «Trabajo pedido» se pueden leer avisos de este tipo de «empresas» que dicen prestar servicios como agencias de colocaciones. Las personas deben abonar 100 pesos a cambio de la promesa de un trabajo seguro.

En el primero de los avisos se solicitan «bebés, jóvenes y adultos para casting de TV, pago en dólares» y se publica un teléfono para contactarse.

En el segundo, un poco más ambicioso, se puede leer: «Empresa incorpora personal en cargos, oficios y profesiones. Lunes a miércoles, de 8 a 17 horas.

En el tercer aviso, se solicita una recepcionista para atender la pujante empresa. El número telefónico para contactarse coincide con los dos anteriores.

En los dos primeros, los interesados al contactarse telefónicamente para solicitar una entrevista, se les informa que deberán abonar 100 pesos por conceptos de «gastos de administración» y que, a cambio, «obtendrán empleo seguro». En el tercer aviso, las jóvenes aspirantes a recepcionistas deben entregar un currículum.

De la investigación realizada por LA REPUBLICA y del testimonio de una de las jóvenes engañadas, se desprende que la maniobra le reporta miles de pesos de ganancia neta a los «empresarios».

Una de las jóvenes que accedió al «empleo» narró a LA REPUBLICA cómo funciona la parodia montada por estas personas.

«Envié mis datos a esa dirección y días después me llamó una persona que se identificó como Sergio. Me citó para que concurriera al día siguiente a las 8.30 horas, a realizar una prueba ya que había sido seleccionada entre varias personas. Cuando llegué, me atendió en un escritorio donde había una computadora apagada y olor a pintura fresca», explicó la joven.

Quien dijo llamarse Sergio, le informó entonces que debía realizar una prueba de recepción de llamados telefónicos que se extendería durante toda la jornada laboral.

«Me sonó extraño porque el día anterior no me informó que tenía que trabajar a prueba todo el día. Más extraño me pareció cuando pasó a explicarme en qué consistía mi tarea: debía atender a personas que llamaran respondiendo a los avisos que había publicado la empresa solicitando aspirantes para casting para comerciales de televisión y para diversos oficios y me entregó un texto que debía leerle a las personas que llamaban. Es decir que la ‘prueba’ consistía en trabajar gratis todo el día. Estuve dos horas, inventé una excusa y me fui», manifestó la mujer.

Según su testimonio, en el tiempo que se desempeñó como telefonista recepcionó una decena de llamados. Las personas que se contactaron fueron agendadas para los tres días siguientes, informándoles previamente que debían abonar cien pesos.

«Durante ese tiempo también fui testigo de cómo se engañaba a la gente que había llamado el día anterior. En esa dos horas fueron, como mínimo ocho personas que abonaron el dinero».

Buenos muchachos

LA REPUBLICA se comunicó con el número telefónico que aparece en el aviso clasificado para verificar lo narrado por la testigo. Este fue el diálogo mantenido con uno de los responsables de la empresa.

-Llamo por un aviso que salió en el diario.

-¿Usted ya se informó señor?

-Yo leí el aviso en el diario donde dicen que necesitan personal.

-Son varias empresas, por eso le digo. ¿Por cuál de ellas llamaba?

-Por el aviso de dice que necesitan personal para varios avisos.

-Entonces es por la empresa Silav.

-¿Silav?

-Sí. Le informo entonces. Tiene que venir a realizar una entrevista y se le incorpora a una base de datos con su información. El proceso es rápido y el costo que tiene son cien pesos para gastos administrativos.

-¿Y hay posibilidades de conseguir trabajo?

-Justamente en este momento estamos incorporando personal, aunque tenemos bastante. El lunes vamos a atender en la sucursal Cordón.

-Y tengo que ir con los cien pesos.

-Exactamente. *

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