Sólo Estados Unidos no adhiere a protocolo sobre emisión de gases
Cabe recordar que el denominado Protocolo de Kioto, que se originó en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro de 1992, organizada por las Naciones Unidas para abordar el inquietante tema del cambio del clima, tiene como objetivo reducir la emisión de gases de efecto invernadero, a los que se responsabiliza del aumento de la temperatura global.
El pacto, que fue firmado en la ciudad japonesa de Kioto en 1997, requiere a los países industrializados disminuir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un promedio de un 5% durante el período de 2008-2012, a los efectos de reducir sus graves efectos sobre el clima global.
Tanto la Unión Europea como Estados Unidos –que son los mayores emisores de estos gases– integran la convención inicial que desembocó en el acuerdo de Kioto.
Sin embargo, pese a la voluntad mayoritaria de los países signatarios, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, abandonó el tratado poco después de asumir el año pasado, alegando que perjudicaría a la economía de su país.
Contrariamente a la postura asumida por el gobierno de Washington, que ha merecido fuertes críticas, los países europeos se comprometieron ayer a ratificar el protocolo en una ceremonia celebrada en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, donde la comisaría de la UE de Medio Ambiente, Margot Walsstrom, dijo era «un momento histórico para los esfuerzos globales que intentan luchar contra el cambio climático».
La funcionaria subrayó la necesidad de participación de todas las naciones industrializadas, así como de los países en vías de desarrollo. «Todos los países tienen que actuar, pero los países industrializados tienen que ir en cabeza», afirmó. Walsstron dijo que Estados Unidos eran el único país que había rechazado el acuerdo y dijo que la Unión Europea lo urgía a «reconsiderar su posición».
Cabe resaltar que algunos de los gases que provocan el calentamiento global, cuya emisión aumenta con los niveles de actividad, son el dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, alocarbonos, entre otros.
Estados Unidos y Europa son los mayores emisores, ya que en esos dos puntos del planeta se concentran los mayores complejos industriales del mundo y también el más importante volumen de consumo. De allí la necesidad de que las naciones del mundo capitalista adhieran al Protocolo de Kioto, a los efectos de mitigar los efectos sobre el clima. Tras la aprobación del compromiso por parte de los países europeos, Estados Unidos –que por el momento rechaza reducir la emisión de gases por considerar que ello perjudicaría a su economía– quedó en una posición solitaria. *
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