Prostíbulos encubiertos
La Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) envió un informe al Ministerio de Salud Pública que incluye un listado de 40 centros estéticos o casas de masajes que presumía funcionaban como prostíbulos clandestinos.
El MSP verificó que al menos 11 de ellas no cumplirían con los requisitos correspondientes y la IMM debería proceder a su clausura.
La directora de la Región Oeste de la comuna capitalina, Ana Olivera, dijo a LA REPUBLICA que se verificó que en algunas casas de masajes «trabajan menores de 18 años –chicas que rondan los 16 años– y otras que ofrecen sus servicios sin exigir el uso de preservativos».
Una investigación realizada por LA REPUBLICA en junio de 2001 señaló que las tarifas varían entre un mínimo de $100 pesos, por un servicio de quince minutos, hasta $ 300 pesos y un máximo de media hora, de acuerdo a lo solicitado por el cliente.
Si lo desea, el cliente puede acceder a una ducha reparadora o al consumo de bebidas alcohólicas que deben ser abonadas aparte.
La capacidad de estos locales se sitúa entre 3 y 10 habitaciones, en las cuales trabajan hasta 10 chicas en horarios rotativos.
La concurrencia también varía según el día y la hora: durante la semana se atiende un promedio de 25 personas por local que concurren, generalmente, en horas de la noche. Los fines de semana el público se incrementa desde tempranas horas.
El horario de atención es, en la mayoría de los locales, de lunes a jueves entre las 10 de la mañana y 24 horas, viernes, sábados y domingos el horario de cierre se extiende hasta las 3 de la mañana.
Prostíbulos controlados
Ana Olivera añadió que «no se trata de prohibir, porque los prostíbulos están permitidos fuera de la zona de exclusión y tienen una reglamentación que cumplir». Indicó que «la Intendencia también observó que muchas casas de masajes decidieron cerrar pero al tiempo se comprobó que se trasladaban a otros lugares. Esto sucede, fundamentalmente, con las que alquilan apartamentos en edificios».
En Montevideo existen 10 prostíbulos habilitados y controlados por la IMM, los que deben ubicarse a 400 metros de una calle principal. También deben mantener cierta distancia de escuelas y establecimientos oficiales.
La zona de exclusión establecida por la Junta Departamental está limitada por el arroyo Miguelete, Avenida José Pedro Varela, Bulevar Batlle y Ordóñez, Avenida Italia y el Puente Carrasco.
La jerarca municipal indicó que el peor perjuicio es el sanitario, tanto para las chicas como para los clientes, «porque la población que trabaja en las casas de masajes, que en realidad son prostíbulos encubiertos, no está controlada como las trabajadoras sexuales de los prostíbulos autorizados».
En los últimos tres años el Servicio Central de Inspección General de la Intendencia cerró las puertas de más de 30 casas de masajes o prostíbulos que no se encontraban habilitados o que funcionaban de manera encubierta.
Ante el nuevo informe elevado al Ministerio de Salud Pública, donde se señala a un conjunto de 40 centros estéticos corporales, la IMM aguarda que la secretaría de Estado verifique cuáles de ellas se encuentran habilitadas para las funciones que realiza.
En caso que el MSP revoque habilitaciones de las casas de masajes, la Intendencia deberá clausurar. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad