Metal de pilas recicladas puede ser usado como nutriente de fertilizantes

La proyectada planta piloto de reciclado de pilas comunes podría servir también para las alcalinas. A su vez, las intendencias se harán cargo de las pilas clasificadas.

También el reciclado de las baterías de los teléfonos celulares está comprendida en el estudio que la Facultad de Química está a punto de concluir. El director de la Oficina de Gestión Tecnológica de la Facultad de Química, ingeniero químico Mario Rabinovich, informó: «Estamos muy cerca de concluir los estudios que nos permitan contar con los procesos necesarios para reciclar las pilas en Uruguay».

El técnico, que está haciendo un doctorado en reciclado de baterías de celular, dijo que «el proceso de reciclado de baterías de celulares aún está verde pero encontrar destino para el zinc y el manganeso de las pilas comunes fue más fácil». El jerarca universitario explicó: «Se instalará una planta piloto, en la cual podremos separar esos metales que componen las pilas comunes y utilizarlos como nutriente de fertilizantes». Uno de los principales problemas en el uso de fertilizantes es precisamente la contaminación de terrenos y cursos de agua, debido a la presencia de los metales pesados en los productos químicos. Utilizando los metales extraídos de las pilas en los fertilizantes, «la contaminación (de terrenos y cursos de agua) con metales pesados es diez veces menor a la actual». Rabinovich confía en «poder hacer lo mismo con las pilas alcalinas». El especialista señaló que «el problema de las pilas es totalmente abordable, siempre y cuando participen los actores sociales involucrados». Advirtió: «Tendremos problemas económicos, porque no hay ningún proceso de reciclado de pilas que sea barato». Destacó que «si prospera la propuesta que estoy haciendo a las intendencias, recogerán las pilas clasificadas», paso imprescindible para darles un destino final. Todas las pilas contienen metales pesados peligrosos, como plomo, cadmio y mercurio, zinc, cobre o manganeso. Las más peligrosas son las pilas botón de mercurio o de plata y las recargables de níquel-cadmio. Hace unos 3 años, menos del 3% de las pilas recogidas era peligroso. La separación es necesaria, porque según Rabinovich, «si se mezclan, pasa a ser todo peligroso».

En cuanto a las baterías de teléfonos celulares, el experto señaló: «Estamos en una primera etapa que consiste en sacarlas de circulación y no mezclarlas con las otras». Estas baterías consisten en un pack de plástico que contiene pilas similares a las doble A, en general de níquel cadmio. El doctorado que está cursando Rabinovich se centra en un método viable para reciclar baterías que contengan estos metales. Agregó que «el problema principal es el destino que se dará al cadmio y al níquel». Durante la gestión de Daniel Sztern al frente de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma), Ancel había planteado desarrollar un plan de reciclado de baterías de celulares.

Rabinovich expresó su aspiración de «recuperar para este proyecto a la otra empresa de telefonía celular, que desde el momento en que Sztern se fue de la Dinama no está tan interesada como antes en el plan». Anunció que es muy probable que próximamente Ancel disponga de un contenedor para depositar sus baterías de celular. Hasta que no exista una solución para su disposición final, la IMM almacena en un gran depósito las pilas que los ciudadanos depositan en los contenedores dispuestos a tales efectos en la vía pública. Según Rabinovich, «la gente responde a la clasificación de pilas y afortunadamente no tiran las baterías de celulares que están en desuso». *

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