OSE aumentará tarifas un 8,5% por razones de "salud financiera"
El Directorio de OSE propuso al gobierno ponerle IVA al consumo de agua de los clientes comerciales, que pueden descargar el impuesto y no a los residenciales como planteó el equipo económico.
Tanto el vicepresidente Hugo Granucci como el nacionalista Alberto Casas confirmaron a LA REPUBLICA que la empresa necesitaba un ajuste mayor al IPC para lograr una recuperación del tipo de cambio, dado que el organismo tiene una recaudación en pesos pero su endeudamiento con organismos internacionales (por préstamos para inversiones), que debe amortizar, es en dólares.
«Pedimos un 8,5% porque nosotros tenemos un porcentaje de nuestras compras en dólares y pagos en crédito. Por eso, en vez de pedir toda la brecha que se generó por el tipo de cambio, pedimos ese porcentaje». OSE perdió casi un 16% por dicha diferencia.
Sobre la propuesta de aplicar el IVA al agua, Granucci sostuvo que «le parece bien tener una actitud de reparto de las cargas públicas a través de impuestos directos al consumo pero manifestó que en materia del agua, siendo mayoritariamente los clientes gente de clase media a baja (el grueso de los clientes consumen hasta 10 metros cúbicos y son de consumo domiciliario), las autoridades del ente son proclives a que se incluya el IVA a la tarifa comercial.
«El comercio y la industria pueden trasladar el IVA mientras que si se lo aplicamos a doña María tiene que asumir todo el costo del aumento», opinó Granucci.
Sin embargo, el nacionalista Casas sostuvo que esta propuesta de aplicar IVA a las facturas del agua «no tiene nada que ver con lo que OSE propuso el año pasado», que fue exonerar a la empresa del pago de IVA en sus obras como se hace hoy con las empresas privadas que operan en este rubro.
Casas destacó que la deuda con organismos internacionales alcanza actualmente a los U$S 36 millones. Asimismo, explicó que la corrección tarifaria no cubrirá las necesidades financieras del ente, por lo que habrá que seguir ajustando costos e inversiones. El Directorio discutiría la semana próxima la aprobación de la reestructura tarifaria que elaboró la Universidad de la República y que ha tenido modificaciones, idas y venidas. En ella se intenta cambiar las variables que hoy comprenden la tarifa, disminuyendo el costo fijo.
El replanteo del sistema tarifario implicó analizar los subsidios cruzados, cual es el mecanismo de relacionamiento con los clientes, la búsqueda de grandes consumidores y el mantenimiento de una política de atención sistemática y de contacto personalizado.
Básicamente consiste en modificar el concepto de la tarifa, pasando una tarifa que era reestructurada sobre un cargo fijo muy grande y un cargo variable chico, a una tarifa que comprende un cargo fijo menor y un mayor cargo variable.
«Tenemos que reducir el cargo fijo y aumentar la parte variable de la tarifa, para que en los primeros tramos podamos tener una tarifa de privilegio para la población más carenciada», sostuvo Granucci sobre fines del año pasado.
Aseguró que con la reestructura, la tarifa no va a aumentar sino que se va a «distribuir mejor los subsidios cruzados que hoy tenemos».
«Hoy el metro cúbico sale poco más de 5 pesos, teóricamente el metro cúbico saldrá similar en lo que son las franjas de consumo familiar, de 5 a 10 metros cúbicos. Lo que sucede es que en la tarifa actual paga lo mismo el que consume cero que el que consume cinco. Lo que va a variar es el sistema de cómo se contabiliza la tarifa, no se va a castigar a los sectores más humildes sino buscar mecanismos para abaratar el sistema, en el primer sector de consumo».
El jerarca explicó que se busca «trasladar un poco más la carga para aquellos que consuman por encima de 10 metros cúbicos (que lavan jardines, autos o tienen tres baños, por ejemplo) y reducir la franja del sector pobre, pero tampoco cargar con subsidios a la tarifa comercial sino «emparejarlo». *
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