Los niños discapacitados serían incluidos en las escuelas comunes
En declaraciones formuladas a LA REPUBLICA, la jerarca estacó que se apuntará a la inclusión de los niños con capacidades diferentes en las escuelas comunes bajo la égida de Educación Primaria.
La Federación Uruguaya de Maestros (FUM) apoya esta iniciativa, pero con algunas condiciones.
El Codicen inauguró cursos de capacitación docente para trabajar con alumnos con capacidades diferentes. Participarán 140 maestros y 35 profesores de Secundaria de todo el país.
Los cursos inaugurados el pasado miércoles 13 de febrero están destinados a maestros y a los profesores de los liceos 35 y 32 que trabajan con alumnos que padecen discapacidad auditiva.
La experiencia tendrá una carga de 500 horas en total mediante una modalidad semipresencial. Los maestros entregarán trabajos y luego tendrán la oportunidad de realizar la práctica docente.
Los participantes trabajarán con distintas discapacidades: visual, auditiva, motriz e intelectual.
Se trata de los primeros cursos que se dictarán en esta materia desde el año 1995, luego del cierre el Instituto Magisterial Superior (IMS) que impartía especialización y perfeccionamiento docente.
Esta situación generó malestar a nivel de los maestros que demandaron la reapertura del IMS.
En este contexto, el Codicen a través del Centro de Perfeccionamiento y Capacitación Docente (Cecap), instrumentó cursos de especialización de corta duración. Según las autoridades del Codicen, estos cursos se volverán a realizar el año que viene, ya que habría 4.000 aspirantes más.
Consultada por LA REPUBLICA acerca de la necesidad de habilitar un instituto que imparta educación especial, la jerarca manifestó que el Codicen ha proyectado la apertura de un Instituto Superior de Docencia para el año 2003.
«Nosotros hicimos el planteo, porque desde el cierre del IMS nos hemos quedado sin docentes especializados», dijo González.
En lo referente a la polémica de incluir o no a los niños o adolescentes discapacitados en los centros educativos comunes, la jerarca recordó que en la década del 90, «se hablaba de necesidades educativas especiales, ahora la tendencia en todo el mundo es la de integración».
Indicó que actualmente se habla de «poblaciones socialmente vulnerables, ya que además de las discapacidades se toma en cuenta otro tipo de marginación: económica, cultural y social».
«Se trata de borrar las barreras para el aprendizaje, para lograr la integración de estos niños en la sociedad», manifestó.
Señaló que si bien actualmente existen 75 escuelas especiales (de trastornos de conducta, visuales, auditivos, motrices y mentales) en todo el país, la política de Primaria es apuntar a la inclusión.
En este sentido, explicó que la integración se practica en algunas escuelas de contextos difíciles. Otras escuelas se han adecuado arquitectónicamente para integrar a los discapacitados motrices. Teresita González anunció que existe un proyecto de la Organización de los Estados Americanos (OEA), para concretar la inclusión de alumnos con discapacidades en cinco escuelas comunes de cada país miembro del Mercosur. En el caso de Uruguay, la experiencia se desarrollará en cinco centros de Montevideo. En este contexto, tanto los cursos como el futuro instituto trabajarán en la línea de la integración.
Integración con condiciones
Consultado al respecto, el dirigente de la FUM, Héctor Florit, manifestó que el gremio siempre solicitó la reapertura del Instituto Magisterial Superior, para lograr el perfeccionamiento y la especialización de la carrera docente.
Señaló que los cursos de especialización que impartirá el Cecap compensan la carencia en esta materia, pero no sustituyen la especialización en el Instituto.
Para el gremio, el nuevo centro debe contar con reconocimiento universitario y con un área de investigación, como forma de poder ser considerada una formación de posgrado.
También solicitan que se incluyan las opciones de gestión, tanto para la formación de directores o de inspectores.
En cuanto a la integración, Florit dijo que la posición del gremio es la de aceptar esta línea de trabajo pero con algunas condiciones: un número máximo de 20 niños en las clases integradas, en caso que se integre más de un niño debe tener la misma discapacidad y la presencia de un maestro de apoyo. El dirigente dijo que la integración «tiene buenos resultados».
Indicó que todas las discapacidades son integrables. «Lo que hay que tomar en cuenta es la percepción del niño y su familia porque en algunos casos la integración puede resultar muy forzada para el alumno y por lo tanto no es positiva».
Florit manifestó que «lo normal es que haya integrados sin rótulos. Más que hacer un ritual de este tema, hay que tomarlo como un hecho que se da normalmente en muchas escuelas y lo necesario es contar con los soportes para evitar la segregación del alumno». *
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