La Iglesia reclamó educación religiosa y tierra para los jóvenes
Muchos compatriotas destinaron los días feriados de carvanal no para evadirse de la realidad y olvidarse de los temores mundanos, sino para buscar una solución a sus problemas, principalmente por la falta de fuentes de trabajo propio o de sus familiares, a través de la invocación de los santos católicos.
Columnas humanas se trasladaron durante todo el 11 de febrero por la avenida De las Instrucciones, a fin de llegar a la Gruta de Lourdes. Cada uno de los fieles compareció con sus angustias y esperanzas a cuestas, rogando por la ayuda de la Virgen María.
Según consignaron integrantes de la parroquia, la concurrencia fue ampliamente superior a la del pasado año, jornada que en aquella ocasión estuvo signada por la lluvia y se estima que pudo ser de las mayores participaciones que se recuerde.
La fiesta de la Virgen de Lourdes tuvo como particularidad el reclamo del arzobispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno, de que en las escuelas públicas se imparta «religión» como asignatura curricular.
En tanto, el párroco Rodolfo Bonci solicitó a las autoridades la entrega de tierras para los jóvenes, a fin de que éstos las trabajen.
Como es tradicional, las solicitudes se centraron en la salud y principalmente en la obtención de un empleo que permita mantener la estabilidad familiar.
Ancianos, trabajadores, jóvenes y niños se hicieron presentes, muchos de ellos en horas muy tempranas de la mañana. Algunos, con los ojos cerrados, tocaron los pies de Cristo o recogieron en diversos recipientes el agua de la gruta, que no tiene propiedades especiales. El líquido, según advirtió el párroco Rodolfo Bonci, no tiene propiedades especiales, pero es considerado por los devotos como un signo de pureza, que «limpia las atormentadas almas».
Miles de devotos de todo el país peregrinaron hasta la periferia de Montevideo para solicitar trabajo y salud a la Virgen de Lourdes, en un nuevo aniversario de su primera aparición.
Se celebraron los144 años de la primera de las 18 apariciones de la Inmaculada a Santa Bernardita Soubirous en la localidad de Lourdes, en los Pirineos Franceses. Según establece la Iglesia Católica, la Virgen María con frecuencia se le aparece a la gente humilde pero no para traer un nuevo evangelio «sino para recordarnos el evangelio de Jesús, un poco olvidado».
El arzobispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno, propuso –en una crítica homilía– inculcar valores cristianos en la educación estatal, mientras que el párroco Rodolfo Bonci reivindicó la entrega de tierras a jóvenes para evitar la emigración.
En la misa central de las 17 horas, el prelado destacó la necesidad de la gente del barrio (Gruta de Lourdes, Borro, Casavalle) especialmente en la educación de niños, adolescentes y jóvenes, e informó que el Liceo Jubilar comenzará a funcionar en marzo, con la inscripción de 40 alumnos.
Cotugno resaltó la importancia de la educación en valores en toda la enseñanza, inclusio en la estatal. «Que qede claro que el Liceo Jubilar es una parte de la solución. Al Estado, al Ministerio de Educación y al Codicen corresponde el inmenso y postergado problema educativo de la zona».
«Ustedes tienen el derecho (haciendo referencia a los católicos) de construir una sociedad y de recurrir a las instituciones educativas que son del pueblo, porque son de la comunidad que democráticamente quiere cultivar los valores humanos espirituales y divinos con los que se sienten identificados», afirmó.
Reclamó el derecho a la existencia de educación religiosa en una escuela pública, «porque ustedes, nosotros, somos todos ciudadanos. En la escuela se proponen determinados valores, que se deben cultivar con responsabilidad, radicalidad, espíritu de servicio para el bien de la sociedad».
El arzobispo capitalino hizo hincapié en la importancia de la fe, no sólo como devoción exterior, «sino como algo que compromete la vida. Hoy ese compromiso pasa por la solidaridad con los más necesitados».
Por su parte, el párroco de la Gruta, Rodolfo Bonci, planteó la urgencia que tiene el país de educar para formar a la gente a fin de que se quede en el país y se interrumpa la sangría de jóvenes que parten al exterior buscando un mejor horizonte.
El religioso exhortó a las autoridades a dar más oportunidades de trabajo, principalmente a los jóvenes. La propuesta estuvo centrada en que las personas tengan derecho a la tierra y que el Estado debería adjudicarlas bajo la condición de que la trabajen.
Quien no pueda vivir de una profesión, que por lo menos tenga acceso a la tierra, resume el pedido del religioso. *
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