TEMEN QUE LA POBLACION INFANTIL DEL BARRIO SEA LA MAS AFECTADA

Alarma vecinal por acumulación de basura tóxica en una populosa zona de Maroñas

Están tirando basura industrial allí. Y entre lo que tiran puede haber material contaminante de alto riesgo para la salud de la gente, sobre todo de los niños», sostiene José Luis Giménez, concejal de la zona.

El callejón tiene unos 300 metros de largo y tal como LA REPUBLICA confirmó ayer es en los hechos un enorme y maloliente basurero donde se acumulan desperdicios de todo tipo, ratas y cucarachas.

«Tiran animales muertos y todo lo que usted se pueda imaginar. De vez en cuando la gente de aquí quema un poco de basura pero la situación es cada vez peor. Esto ya es un foco de contaminación tremendo», afirma Giménez.

El callejón está ubicado como cuña entre el predio de una curtiembre y la zona del Hipódromo dedicada a bañar a los caballos, carece de veredas y cuando llueve se convierte en un denso pantano de basura.

Aquilino Cejas, quien vive a escasos 6O metros del callejón, protesta:

«Esto es inaguantable. Es una suciedad horrible la que hay allí y no hacen nada para solucionar la situación. Hace años que padecemos. Hay unas ratas enormes. Entran a mi casa y me comen los pollitos. Ni se imagina lo que estoy gastando en veneno. Pero ni con el veneno las puedo parar. Esto no puede ser. Ese basural que hay allí es cada vez más peligroso».

Giménez agrega:

«Por Shaw pasa mucha gente y usted se imagina lo que es caminar entre la mugre, todos los días. Lo más grave es lo que sucede con una gran cantidad de niñas y niños que deben atravesarla para ir a las escuelas de la zona y regresar a sus casas después de clase. Corren un serio peligro de contaminación y esa es una de las cosas que más nos alarman», señala Giménez.

Vicente Mario Silva De León, cuyo domicilio también está en las cercanías del callejón, sostiene:

«Es una vergüenza. No puede ser que aquí tengamos una cosa así. Deberían limpiarlo cuanto antes, y no sólo una vez, sino mantenerlo limpio siempre».

Pero los residuos venenosos pueden afectar también a personas que no usan el callejón o viven lejos de él, subraya Giménez:

«Un foco infeccioso como este siempre tiene grandes alcances. La contamición se extiende por muchas vías y es capaz de crear un verdadero desastre sanitario en buena parte del barrio. Esa es otra de las preocupaciones que tenemos», dice.

Punto Verde

Hacia fines del año pasado, el Concejo Vecinal de la zona tomó conocimiento de que la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) planeaba convertir al callejón en un centro de depósito y reciclado de residuos.

Según se dijo entonces, recuerda Giménez, la IMM se proponía alambrar el callejón, techar un gran espacio, instalar volquetas y «hacer muchas cosas para recuperar ese lugar, limpiarlo y dotarlo de la infraestructura que exige un proyecto de este tipo».

Aunque el Concejo no se pronunció al respecto, la IMM instaló en el lugar una garita de vigilancia «y el cartel que indica que el callejón es un Punto Verde, un lugar donde se puede depositar basura», dice el concejal.

Sin embargo, el plan no avanzó:

«Ya estamos en febrero y en el callejón están la garita y el cartel pero nada más, salvo la basura que se sigue acumulando. No sabemos qué pasó ni hasta cuándo seguirá esta situación. Lo que sí sabemos es que el callejón, que siempre fue un tiradero, amenaza al barrio. Si antes era un basural endémico, ahora con el cartelito de ‘Punto Verde’ pasó a ser un basural endémico autorizado», dice Giménez.

Marta, quien pide que su apellido no se publique, coincide:

«No se hizo lo que estaba previsto y estamos pagando las consecuencias. Yo estoy alarmada, y también mucha otra gente del barrio. ¿Cómo no estarlo si vivimos con esa bomba de tiempo que es la contaminación? Después de lo que pasó con el plomo en La Teja, ya sabemos lo grave que son a veces estas cosas».

Versión comunal

En Maroñas hay quienes piensan que las autoridades municipales «se olvidaron del callejón», pero voceros autorizados de la IMM coincidieron en afirmar que eso no es así y que lo proyectado se hará.

En efecto, desde el Departamento de Desarrollo Ambiental de la IMM dijeron a LA REPUBLICA que están ajustando los mecanismos que permitirán poner definitivamente en marcha el plan previsto para el callejón José Shaw.

Sin embargo, una fuente del Departamento trasmitió al cronista información según la cual el proyecto que se maneja para el callejón no tiene los alcances que le atribuyen en el barrio, donde, tal como Giménez dijo a LA REPUBLICA, se habla de un recinto alambrado y techado.

La fuente comunal dijo, tras consultas internas, el pasado martes:

«¿Techado ? No… Será a la intemperie». *

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