Tiene la Palabra…

En el país del miedo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Los miedos de los países de todo el mundo comparten en su gran mayoría lugares comunes, por ejemplo el temor por pasar debajo de una escalera, a casarse o embarcarse los martes 13, etc.

Pero los miedos en el Uruguay son muy localistas y generan un temor que pocas veces se mide. De ser así tendríamos miles de kilómetros de frustraciones, cientos de miles de kilómetros de impunidad, varios de vergüenza, muchos kilómetros de sumisión y tantos otros en rubro «varios».

Vayamos por partes dijo un torturador: el miedo a ganar. El fútbol según el diccionario expresa juego, deporte practicado por 22 jugadores… Según entendemos el fútbol es un juego por lo tanto tratamos de vencer o lograr un triunfo. ¿De qué manera?

Saliendo a ganar, a jugar para lograr primero un buen rendimiento dentro del mismo juego y luego buscando el triunfo o intentándolo al menos.

Pues aquí en el Uruguay la cosa no es tan sencilla.

Hemos descartado para siempre la intención de jugar por jugar y salir a vencer como cualquier otro orden de la vida, somos mediocres, timoratos, cobardes, no atacamos sino que defendemos, no queremos la pelota sino que la esquivamos y no salimos a ganar sino que salimos a ver qué hace el otro, y si empatamos no perdemos.

Es miedo a ganar, y nos hemos acostumbrado tanto que perdemos a diario. Luego tenemos otros miedos que caminan con nosotros marcando el paso firme y presionando nuestras conciencias hasta hacerlas cómplices de nuestro futuro.

Esos miedos nos han devastado la memoria, nos han aniquilado las esperanzas de imaginar que este país tenga una puerta donde diga «Exit» y que afuera encontremos la puesta del sol.

Son miedos que congelan, que mantienen impávidos nuestros corazones y que se burlan de nuestra cobardía. Son muchos los miedos a los cuales debemos hacerle frente a diario.

El miedo a opinar, a decir lo que hay que decir sin tapujos ni censuras, miedo de los medios a decir que el país se derrumba mientras ellos emiten mensajes de que a través de una llamadita podés ganar dinero, o que mientras en Punta del Este en desfiles «cacerolean» al lado de mansiones a sólo cuadras de allí Maldonado desborda su cacerola y no de comida sino de asentamientos. Miedo a los niños de la calle, que te puedan robar o asesinar y no se le tiene miedo al poder económico que hace debutar en la película de la vida a chicos de tan sólo 10 o 12 años y les enseña que si no roban no comen, claro que a cambio no se les ofrece la Suit Presidencial y un Lunch para 500 invitados sino que les da una vereda algo limpia, unos cartones manchados de dolor, unos cuantos perros callejeros, un presente sin estrés pero miserable y un futuro patético.

El miedo a hacer justicia, miedo de juzgar a quienes no tuvieron miedo de torturar, violar, desaparecer y asesinar a seres humanos. Yo me pregunto: ¿no tienen miedo de que los autores de estos hechos aberrantes vuelvan a no sentir miedo y regresen a hacernos sentir ese miedo?

Esos miedos se han adueñado de nuestras vidas, nos dicen que no debemos luchar por lo que creemos, nos dicen que reclamar lo que es nuestro es peligroso, que nos callemos, que hagamos silencio, que no levantemos la voz, nos dicen que no existe lo que no puedes probar y que si hacemos los deberes nos darán la libertad.

Miedo en los empleados, a perder el trabajo y el único ingreso a las flacas casas donde hasta los perros temen pedir comida. El miedo uruguayo, certificado por el LATU pero sin sello de calidad está ganando el match y por goleada. Faltan quince minutos y perdemos feo… ¿Nos arriesgamos y probamos si podemos dar vueltas la historia y jugamos a la ofensiva o seguimos esperando qué hace el Miedo Fútbol Club?

Quedan dos cambios…

Tengo miedo de perder…

 

LEONARDO PEREZ FIGUEROA – <[email protected]>

 

Destacan la atención de mutualista Casa de Galicia-UCI

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Familiares de José Rodríguez queremos destacar la actuación del equipo técnico y servicios auxiliares de UCI de excepcional calidad, que actuaron con ejemplar sentido del deber y calidad humana, fuera de lo común, durante su internación en la Unidad de Cuidados Intensivos, dando todos los que forman el equipo, lo mejor de sí mismos en competencia funcional, fortaleciéndonos en momentos tan difíciles. Tenemos la firme convicción de que los que así actuaron están en la vida para servir a la condición humana y construir un mundo mejor. Auguramos a Casa de Galicia en estos momentos tan difíciles un futuro pleno de fecundas realizaciones, expresando que nos sentimos honrados de pertenecer a sus cuadros sociales.

 

FAMILIARES DE JOSE RODRIGUEZ

 

Los riesgos de la crisis argentina

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Mientras veo desintegrarse a la sociedad argentina, pienso en qué medida a nosotros, en nuestro paisito no nos pasará lo mismo. Por suerte hay muchas diferencias, la convertibilidad aquí era una devaluación del 10% anual, la venta de «las joyas de la abuela», en Uruguay no llegó todavía ni a las caravanas de la descartable abuela.

Sin embargo tenemos muchas cosas que han sido similares en los últimos doce años.

En los dos países se han priorizado las importaciones en detrimento del sector productivo, a modo de ejemplo, es patético ver todos los días camiones con tres marcas distintas de pan argentino, mientras diariamente cierran en nuestro país panadería tras panadería…

Los dos países han ignorado que la mejor forma de combatir el desempleo es ayudando a quien justamente da empleo.

Ninguna política tributaria ha apoyado últimamente a los empleadores, los ha castigado, sí, constantemente la política fiscalista que se ha transformado en política confiscatoria, en lo que a atrasos en los pagos se refiere.

La reducción del gasto público no existe, la reducción del aparato productivo es gigantesca.

Basta con ir a una oficina pública y ver y oír las actitudes de la inmensa mayoría de los empleados públicos.

Mientras uno espera que se dignen en atendernos nos enteramos que las peripecias personales que han vivido últimamente, observamos todo tipo de bizcochos, etc., que ingieren, y luego nos atienden.

No hay día que no veamos en los «noticieros» recepciones en algún Ministerio o ente autónomo con su gasto correspondiente.

No hay cuadra en Montevideo en la que no veamos un automóvil oficial y no hay página de sociales en la que no aparezca algún miembro del poder político.

Mientras tanto el contribuyente (empleado o empleador) banca los coches oficiales, la publicidad oficial, los líquidos y los sólidos que se consumen en eventos oficiales. ¿Los viajes de trabajo?, etc., etc.

Estos desperdicios incrementan la carga tributaria y obligan a empleados y empleadores a funcionar en negro, más aun que la informalidad ha pasado a ser ya impunidad.

 

En fin si todo sigue así, va a llegar el día que «todo será una gran feria».

 

PEDRO BERGER – C.I. 1.936.398

 

Cuando la democracia no es gobierno de todos

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Al presidente Batlle le digo que me duele el alma, porque siempre me gustó la camiseta argentina, pero la argentina de verdad. La que se quedó allá a jugarse con y por sus hermanos, no se rajaron a tomar sol en Punta y hacer cámaras. Si no hago mala memoria en Noche de Miércoles creo haber visto a Graciela Alfano diciendo q
ue si votara en Uruguay votaría por usted.

Yo le quiero agradecer sabe porque no pude ir a acompañar a mi pueblo porque tengo dos gurises y usted metió ¡milicos! y eso se ve feo, al de 9 no le engaño que esto es democracia, no se la cree. Armados. El pueblo iba con cacerolas vacías. Con las manos ásperas de trabajar. Yo hace rato sé que hay dos patrias en el Uruguay: la humilde y la soberbia. Usted le puso mojones. Imagino a Artigas si lo ve de arriba.

Ahora yo no me di cuenta que era tan importante el turismo, fíjese que después del verano los viejos siguen muertos de hambre, los aumentos no se ven, ni rebajas tributarias, ni aumento de recursos, ni me les da el aguinaldo de junio en premio a lo bien que se laburó el verano turístico, ¿a quiénes beneficia?

Quizás a los hoteleros, dueños de boites, los señores que alquilan casas que no son pobres, a los grandes supermercados, a los artistas que se hacen la guita en nuestra patria ¿a quién?

Los nuevos ocupados zafrales del verano no son tantos respecto al índice de desocupación nacional, claro si me toma como ocupado un tipo que trabaja dos meses en verano y después retorna al pueblo a que se lo coman los piojos se descontará un puntito.

Aquí sea bueno o malo su verano vivimos un eterno invierno, nuestros comerciantes, nuestros vecinos, pero ¡qué tonta! ¿Cómo se va a enterar si Sarandí Grande sólo se marca en el mapa en tiempo electoral?

Por lo demás usted ni siquiera en la fecha del 12 de octubre se acerca a rozarse con este pueblo por más válidos motivos aquí somos también un buen motivo de recuerdo en el reloj histórico. De verdad don Batlle ya sabía yo que había dos patrias y que la democracia no era tan gobierno de todos.

 

M. DARDANO – C.I. 2 570 379-0

 

 

 

 

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