Tiene la Palabra…
Playa de la Agraciada
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Aquí comenzó la libertad de los uruguayos, y aquí la terminó Gustavo Lapaz Correa. Me dirijo a él no como intendente, ya que un intendente tiene que estar del lado de los ciudadanos que poseen mucho, de los que tienen algo y también de los que no tienen.
Un intendente votado por mayoría como fue él, no puede anteponer la prepotencia ante la razón.
Tampoco puedo tratarlo como señor, pues un señor da la cara, habla, da razones pero sobre todo tiene el coraje de dar la cara frente a la gran cantidad de familias de grupos jóvenes y chiquilines de todas las edades que como todos los veranos acampan en esas playas, pero este año con el dinero nuestro mandó construir tres corrales donde sólo dentro de ellos se puede parar una casa rodante o armar una carpa.
Gustavo Lapaz Correa, el que una vez ganó un récord de permanencia hablando, tendrá ahora varios récord más.
El de construir una zona de campamentos con corrales.
El récord de ser esta playa la que luego de entrar en los corrales a los acampantes se los encierra con cadena y candado.
El antipático récord de ser el balneario con más carteles de prohibiciones.
El récord de la «valentía» de mandar a un juez, a un jefe de Prefectura y a cuatro o cinco funcionarios armados a expulsarnos de la playa.
Gustavo Lapaz Correa: el balneario es nuestro no suyo. Las forestaciones que se han hecho las pagamos nosotros, no usted. Desde que nacemos hasta que morimos pagamos impuestos, así que creo que esto nos da derecho a darnos una ducha si queremos, o utilizar las tazas turcas que tienen los baños.
Bájese de su prepotencia y dé una vuelta por los montes de casas blancas sin sombra, sin agua, sin luz, sin baños y sin nada, donde usted expulsa a los acampantes que precisamente por la carga de privilegios de personajes como usted no pueden pagar el alquiler de sus bretes.
A algunos personajes les haría bien mirar desde las alturas que creen estar, qué les ha pasado en la vecina orilla a los que menospreciaron el derecho de las personas: son repudiados y expulsados de cualquier lugar donde se encuentran.
IBER GOMEZ – CI: 3.087.599-8
«Pobre Abreu y porbres blancos y todos»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Como blanco (al igual que el querido Vasco Amondarain) sigo sosteniendo que los nacionalistas hace un rato largo no podemos seguir más atados al «carro» de los colorados. Que toda la vida nos menospreciaron y ahora se permiten usarnos, para concesión de unos carguitos mediante, tenernos «de hijos». ¿Hasta cuándo? se preguntan muchos blancos, vislumbrando que el viejo partido de Oribe, Saravia y Herrera (entre otros grandes) se nos va al carajo.
Lo del ministro Abreu, también blanco al servicio del gobierno colorado de turno, fue lamentable. No sólo porque se metió a «separar» en medio de un lío entre el Foro y la «15» por la construcción de la Torre de las Comunicaciones, sino porque comparando al inmenso y lujoso edificio con el pobre y destartalado Gasómetro del Barrio Sur, quiso poner a ambos en un mismo lote de venta de construcciones públicas, en tren de obtener fondos para el erario, no pensando, por ejemplo, lo que el Estado pudo ahorrar en estos años, suprimiendo los tristemente célebres contratos de obra, donde no sólo acomodaron a sus familiares y amigos los colorados, sino también varios blancos, significando una burla para una ciudadanía que, por lo menos en un 18%, está falta de empleo y comiendo «cada muerte de un obispo» como suele decirse.
Dicen que Abreu, que hace cuatro años no puede vender una casita que tiene en un modesto balneario, mostró su firme interés en vender «la Torre», resultando incluso «felpeado» por nuestro divertido presidente que le cayó con todo a través de la prensa, en uno de sus jocosos y festejados comentarios. ¡Pobre Abreu y pobres blancos todos! ¡Hay que opinar tan ligeramente y sin base de sustentación alguna para constituirse en el hazmerreír de toda la opinión pública! Y proponer la venta del más costoso inmueble de Uruguay, justamente en momentos en que no se puede ni siquiera vender un rancho en Toledo Chico.
Pero Abreu no renunció. Como amagan pero tampoco renuncia ninguno de los blancos hoy por hoy adulones de un gobierno que, Bensión mediante, va lenta e inexorablemente barranca abajo como el argentino.
En cuanto a la Torre de las Comunicaciones, ¿por qué no nos dejamos de joder de una vez por todas? La propició y construyó el Partido Colorado. Antel puede hacerlo porque en los últimos años no sólo precisa una sede central adecuada a su expansión, sino que además, le sigue brindando a Uruguay cuantiosas ganancias. ¿O la campaña contra dicho edificio, llevado a cabo por el mejor arquitecto uruguayo en el mundo, don Carlos Ott, se debe a celos de sus colegas arquitectos de Uruguay, además de a una solapada campaña de injustificación de gastos del ente para «apurar» su pase a manos extranjeras?
Sutel, que sabe hasta que se llueve la actual sede de Fernández Crespo y Colonia, donde en invierno funciona mal la calefacción por vetustez del edificio y funcionarios y clientes de pronto se «mueren» de frío, también debería bajar la pelota al piso y dejar de criticar la obra. Y observar la alegría de una zona hasta ahora abandonada, llena de viejos barracones donde ya ni lana ni cueros quedan y a la que liquidada AFE, sólo le resta para revivir, la Torre de las Comunicaciones y el ambicioso Plan Fénix del Banco Hipotecario.
M.I.F. – CI: 1.046.342-4
El periodismo oportunista
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* «El lamentable papel de un periodismo oportunista.» Resulta altamente chocante comprobar hora tras hora, la carencia de tino y medida en la forma en que la inmensa mayoría de los periodistas y seudoperiodistas que hoy pululan en los medios orales, televisivos, y en diarios y revistas, usan y abusan de la sin duda crítica situación del país para exacerbar los ánimos de una población justamente indignada, pero abusada también por estos mercaderes del Apocalipsis.
En desesperada búsqueda del ráting, critican todo sin piedad y a mansalva, exageran lo negativo y soslayan hábilmente todo aquello que podría levantar en algo el alicaído ánimo de los ciudadanos, empeñándose en remarcar toda imagen destructiva y preanunciando catástrofes irreversibles, pero sin jamás aportar la mínima idea constructiva. Es así como se disputan la primacía del que vocifera más, del que más angustia es capaz de crear y realimentar, del que con más saña pueda desalentar a la población, esa que espera anhelante una voz de aliento y esperanza por mínima que sea.
Triste función la de estos «trágicos de opereta». Es mucho lo que podrían hacer si simplemente reflexionaran en el papel y posibilidades que aunque sin méritos en muchos casos la sociedad les brinda. Si inyectaran un poco de optimismo, si pusieran en juego un poco de esa malsana habilidad que usan para destruir, para tratar de reconstruir el país, ese país que también es de ellos, podrían hacer un bien que reemplazara a ese afán destructivo que se encargan de desparramar a los cuatro vientos, por supuesto que casi siempre para su propio beneficio. Respetuosa y cordialmente
DR. CARLOS FERNANDO BONAZZI <[email protected]>
Y la marcha llegó a Punta del Este
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Gracias Batlle por prohibir la entrada a Punta del Este,
ya que con eso removió nuestros recuerdos y una vez más toda vez que se nos intenta prohibir algo, decimos NO.
Qué papelón presidente, utilizar una ley del siglo XIX para argumentar y defender su infeliz y antidemocrática decisión. Se puso «firme» con el movimiento sindical, en definitiva con el pueblo, y tiembla, como temblaron Lacalle y Sanguinetti, cuando se niega a dar curso a los pedidos de extradición contra asesinos y torturadores como, entre otros, los Gavazzo y los Cordero.
Hizo historia: ahora hay dos repúblicas, una Oriental del Uruguay y otra Oriental de la Costa.
Dice preocuparse de los trabajadores. Basta de mentiras: 16 por ciento de desocupación; salarios de hambre; prometió no más impuestos y sigue poniéndolos; faltaba más, nunca el Impuesto a la Renta; le aplica el IVA a frutas, verduras y productos lácteos. Su ministro de Economía «trabaja incansablemente» para atacar las cada vez más alicaídas economías de los más y se «olvida» de tocar a sus amigos del alma: el sistema financiero.
Su ministro del Interior, que pintaba bien, no sólo avaló lo imposible, sino que después de la marcha declaró: «La decisión, sin lugar a dudas polémica de Batlle, aseguró al sindicalismo sus derechos». Si lo dijo para intentar tapar el atropello cometido fue peor la enmienda que el soneto. Señor ministro, el movimiento sindical no necesita tutelas de nadie, lo que es no se lo regaló nadie, lo conquistó luchando y así fue que dejó grandes compañeros por el camino: los Duarte, los Gatti, los Cuesta, etcétera; luchó, lucha y seguirá luchando contra la injusticia, marcará a fuego a los que ya desde este momento pasaron a la peor historia del único Uruguay por haber tenido y aplicado la infeliz y retrógrada idea de dividir el territorio nacional en dos. Si usted cree que hay que defender al sindicalismo, póngase ya del lado de los que pelean por derogar el impuesto a los sueldos, exija que no haya más salarios de ocho pesos la hora, exija que haya salarios para docentes, maestros y sus propios subordinados que les permitan vivir con dignidad. En fin, creo que a usted y a su colega Bensión les llegó el momento para que tomen una decisión: renuncien ya.
Para finalizar, doctor Batlle, déjese de gobierno divertido, ñandúes, no proteja más injusticias porque la gente no aguanta más insensatez, arbitrariedad y frivolidad y empiece a hacer lo que hasta ahora no hizo: gobierne.
JORGE CAFARO – CI: 945.885-0
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