EN ESTAS HORAS CULMINARA LA INVESTIGACION DEL MSP SOBRE ERRORES EN LA TIPIFICACION DE MENINGITIS

Vacuna cubana es sensible en todo el país, según cuaderno del MSP extraviado

La investigación que realiza el Ministerio de Salud Pública (MSP) en su laboratorio central por el caso meningitis llegaría a su etapa final en esta jornada, según anunció días pasados el ministro de Salud Pública, Luis Fraschini.

El punto de partida fue el 14 de setiembre pasado, cuando la encargada del área de bacteriología –hoy separada del cargo y derivada al Instituto Nacional de Oncología– denunció al director del laboratorio central posibles errores en la tipificación de cepas de meningitis correspondientes al primer semestre de 2001.

La insistencia de la funcionaria derivó en una entrevista mantenida con el director general de la Salud, Eduardo Touyá, el 21 de setiembre. Ese día no sólo reiteró los errores producidos en las técnicas de subtipificación, sino que comunicó al jerarca un informe del Instituto Pasteur de París donde se verificaron tales fallas y se consignó que 5 de las 7 cepas analizadas –circulantes en Santa Lucía entre mayo y julio pasados– estaban contenidas en la vacuna. Desde Uruguay se había solicitado, aunque no en forma oficial, la opinión del Instituto francés.

Touyá no comunicó al ministro la denuncia recibida hasta el 12 de octubre, día en que según el MSP comenzó una investigación que se formalizó el 24 del mismo mes.

El sábado 1º de diciembre LA REPUBLICA divulgó la información del Instituto Pasteur de París que confirmaba que el tipo de cepa circulante en Santa Lucía estaba contenido en el antídoto cubano.

El 10 de diciembre, tras un informe de la Comisión Nacional de Vacunaciones, el MSP resolvió inmunizar en Santa Lucía así como en varias ciudades canarias y en Villa García de Montevideo.

El diputado Luis José Gallo (EP-FA) aguarda en esta jornada la respuesta del ministro de Salud Pública, quien será interpelado por ese sector político en caso de que no existan cambios jerárquicos en la cartera. El cuestionamiento al silencio de Touyá no sólo proviene de la coalición de izquierda, sino también de distintos integrantes de la Lista 15, Foro Batllista y Partido Nacional.

Hasta el momento Touyá cuenta con el apoyo del presidente de la República, Jorge Batlle. El interrogante es qué movimiento efectuará el mandatario una vez que conozca el resultado de la investigación del MSP.

Las cepas de la discordia

El diputado forista Gustavo Amen denunció que en noviembre de 2000 el MSP comenzó una investigación administrativa por la desaparición, en el laboratorio central, de cuadernos que contenían información sobre el meningococo en Uruguay, desde 1994 a 1999.

La subdirectora general de la Salud, Gloria Ruocco, respondió en la Comisión de Salud del 13 de diciembre –donde fue expuesto este tema– que cuando ocupaba la dirección de la División de Epidemiología, hacía 5 o 6 años, habían desaparecido los cuadernos tras una renuncia de una de las técnicas del laboratorio, quien se había retirado del cargo por problemas personales generados en el servicio.

Los cuadernos con la información nunca se recuperaron.

LA REPUBLICA constató que esta situación no se generó hace un lustro, sino el año pasado. Se imponen entonces dos preguntas que por el momento no pudieron trasladarse a la ex directora de Epidemiología y actual subdirectora general de la Salud, Gloria Ruocco: por qué la jerarca ministerial describió en Comisión de Salud de Diputados que la desaparición de los cuadernos pertenece a la anterior administración y no a la presente y, por otro lado, qué contenían los cuadernos «extraviados».

Sobrinos vacunados

LA REPUBLICA llegó a un principio de respuesta, por lo menos, sobre los datos incluidos en los cuadernos. Los registros de meningococo en Uruguay desde 1994 a 1999 señalaban que las cepas de esta enfermedad, mortal en muchos casos, y contagiosa, correspondían a las que contiene la vacuna cubana.

La subtipificación de las cepas de la vacuna antimeningocóccica BC se denomina B4P115. En 1989 el 16% de las cepas de meningococo B que prevalecieron en Uruguay eran B4P115. En 1991 y 1994 el 6% y el 6.66% de ellas, respectivamente, también eran homólogas a la vacuna cubana.

El 24 de julio de 1998, la entonces directora de Epidemiología y actual subdirectora general de la Salud, Gloria Ruocco, recibió tal información del laboratorio y el 18 de agosto de 1999 también llegaron los datos sobre las cepas circulantes en Uruguay, y coincidentes con la vacuna, a la Dirección General de la Salud de la anterior administración.

Entre los datos que llegaron del laboratorio central al MSP se observaba que son los grupos socioeconómicos más bajos los más afectados por meningitis y que en decenas de casos en Uruguay no se alcanza a identificar las cepas de meningococo.

Consultado el diputado Gallo por este panorama, confesó estar «preocupado por el proceso de la vacunación con el antídoto cubano» y además «por la cantidad de cepas de meningitis que no se identifican en Uruguay».

Según uno de los estudios realizados en el laboratorio central de Salud Pública, al incrementarse el número de cepas de meningococo sin identificar, disminuyen los casos de meningitis tipo B. Esto es porque la meningitis de tipo AC –contra la que el MSP inmuniza en su Plan de Vacunaciones– está prácticamente erradicada.

El laboratorio Finlay de Cuba donó en 1994 un total de 1.000 vacunas. Las mismas no se aplicaron para experiencia piloto alguna y menos para comenzar a vacunar a la población, sino que se distribuyeron entre los funcionarios y familiares para que éstos se protegieran contra la enfermedad. Según trascendió, una jerarca del MSP –quien se ha opuesto una y otra vez a la aplicación de la vacuna cubana– inmunizó, sin embargo, a sus sobrinos. *

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