Tiene la palabra
En Argentina hay ruido a sables
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En Argentina sólo hay ruidos metálicos, silbidos, bocinazos, desesperanza, tristeza, desconfianza, miedo, ilusiones pisoteadas, negocios destruidos, gente con hambre, gente que se aprovecha de éstos que sí sufren, políticos infelices, políticos incompetentes, políticos incapaces, dirigentes mediocres, ñoquis, jubilados de privilegio, jubilados, los verdaderos jubilados cagados de hambre, jubilados enfermos, empresarios quebrados, evasores, negreros, empresarios inescrupulosos, gente muy triste, gente que antes contaba chistes y reía por las calles y hoy sólo habla de un mismo tema, cómo subsistir, qué hacer, a dónde ir, cómo «zafar», hasta dónde llegaremos. Hoy escuchaba un chiste (?) «que el Argentino cuando toca el fondo, sigue cavando para llegar más abajo». Así estamos, ¿lo merecemos?, ¿no lo merecemos?, es muy difícil saberlo, es muy difícil determinarlo en este ruido metálico que se me atraganta y que hasta hoy entre lágrimas me hizo preguntarme qué hemos hecho con este país.
Argentinos, ¿no cambiamos?, ¿cambiamos?, seguimos cavando para encontrar «nuevos fondos», seguimos buscando records históricos de Riesgo País, seguimos votando figuras repetidas, mediocres y demagogas, los seguimos escuchando, seguimos dejando que un grupo de no honrados trabajadores decidan que todos tenemos que perder nuestra posibilidad de trabajar. Yo no quiero seguir así, estoy cansado, me duele, me dan ganas de agarrar la almohada esta noche y llorar con lo que le hicimos a este país, con lo que le robamos a este país, con la alegría que perdimos, con la tristeza y desolación que supimos merecer.
Es hora de hacer algo, es hora de cambiar, basta, no podemos seguir igual, no sé si nos daremos cuenta esta triste noche, de que no es la forma, de que nos estamos hundiendo solos, de que hay que cambiar instituciones y conceptos que en este país son verdad de fe. Dios, ilumina a este país, nadie nos cree. Ni nosotros mismos creemos que podamos algún día ver entre este impenetrable bosque la luz del día. Este no es el rumbo Dios, lo sabemos, pero no hacemos nada, ilumínanos nuevamente.
SEBASTIAN TARANTINI
Intendente Hackenbruch: aquí no salimos del asombro
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Los vecinos de La Paz y Las Piedras, allegados a las obras de la Casa de la Cultura, no salimos de nuestro asombro. A través de un remitido de prensa que LA REPUBLICA publicó el 12 de este mes, el señor intendente deja cesantes a los profesores y artesanos de esas casas, la mayoría de los cuales hace diez o más años que trabajan para la institución. La razón esgrimida (impugnación de los reaforos de la costa) no puede ser más tonta. Todo este personal cesante ya estaba previsto y atendido en los presupuestos anteriores sin los aumentos solicitados.
Todo Canelones sabe cuáles son los nuevos gastos del señor Hackenbruch. En un comunicado de Adeom aparece un largo listado de «personalidades» ubicadas por la intendencia en cargos ejecutivos después de la última elección. Sobresalen con diversa notoriedad en esa lista el señor Yamandú Castro, blanco que renunció a su candidatura invitando a votar al actual intendente, y el señor Fernando Alvez, conocido deportista que utilizó su prestigio deportivo en las últimas campañas electorales en beneficio del Foro Batllista. Los sueldos que se abonan a estos «señorones» no tienen punto de comparación con los modestos «viáticos» de $ 3.000 que se liquidan a los artesanos y docentes. A muchos canarios nos parece bueno que la ciudadanía de toda la nación sepa que nuestro intendente y su equipo han confundido las arcas municipales con la caja de su agrupación política y que ha utilizado de rehenes a docentes muy queridos por la población más humilde del departamento. Que el pueblo juzgue. Canarios en lucha.
JUAN RAMIREZ
Cotugno se embarca… porque no pisa la tierra
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Con motivo de la bendición de las aguas con motivo del Día de las Playas, monseñor Cotugno se embarca en dispendiosa empresa que deja que desear respecto a la histórica «bajada» de monseñor Domingo Tamburini a la playa de los Pocitos, junto con sus Fieles.
Justificó su incursión fluvial en anécdota atribuida a Jesús para con Pedro que no pescaba ni jota: ¡mar adentro!, le habría indicado, tras lo cual las redes rompían de tanto pescado. Seguramente no es nada bíblico el «bajá, Manolo», pero mucho más pragmático como consejo al prelado.
Tanta pobreza, purretes malabareando naranjas en cada semáforo, la grey católica luchando por dar de comer a indigentes en comedores parroquiales, hurgadores las 25 horas del día en la puerta de su casa, de quienes mueren de frío pernoctando afuera de la parroquia de Punta Carretas; y la cúpula de la Iglesia uruguaya en vez de llevar a cabo un discreto sentido acto se toma el buque. Manifestó a Montecarlo TV que es símbolo de lo que quiere hacer la Iglesia (y él sabe cómo hacerlo). El populacho, si quiere, que mire… pero desde ¡la Plaza de la Armada!, que no es poco símbolo.
Es el mismo monseñor, tan efectista en su elocuencia ante los medios masivos, quien no deja de aportar ricas hebras a la soga del anecdotario de la memoria colectiva oriental. El mismo que, respecto al tema educativo, acuñó marquetinera frase para recordar: «Nosotros no improvisamos: Tenemos 2000 años de experiencia».
Es el mismo Cotugno que tuvo la deferencia de brindarnos cátedra respecto al instituto de la propiedad: «El derecho de propiedad es relativo», en el sentido de que no resultaría resorte bastante para justificar que unos retengan riqueza excesiva y otros naden en miseria, seguramente conforme al Derecho natural… se nos va a bendecir –costosísimamente– las aguas… de Punta Gorda. El mismo personaje de aquella demagógica intervención de trinchera en el Asunto Cristalerías del Uruguay.
CARLOS BARROS PONS
Empresa Jackson: maltrato, represión y abusos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Estamos asombrados por las condiciones laborales de los trabajadores de la Empresa Jackson que desempeñan sus funciones en el hospital Pereira Rossell.
La represión que sufren esos trabajadores/as es lamentable. Por un lado los bajos salarios, $ 1.800 por mes, la informalidad en el pago de los mismos, ni que hablar que tienen dos años de licencias atrasadas y lo más grave la represión que ejercen los encargados sobre esos trabajadores, a límites que atentan contra las buenas costumbres y relaciones que tenemos en nuestra sociedad, usufructuando la falta de oportunidades de trabajo. No hay límites en las sanciones que se aplican, ni en la explotación del trabajo que realiza esta gente, se utiliza muchas veces una sola persona para realizar el trabajo que deberían realizar cuatro.
Para que se entienda damos un ejemplo actual ocurrido en el día de hoy: una trabajadora en su turno debe limpiar todo un block o piso, lo hace con el mayor de los esfuerzos, siendo el trabajo que realiza de conformidad de todos los pacientes. Además debemos agregar lo siguiente: si se sienta para arreglarse el calzado, por supuesto húmedo, la ve una encargada y la suspende cinco días, sin valorar toda la tarea realizada.
Por supuesto esta es una perla del extenso collar de sufrimiento y represión que
sufre esta gente. Porque muchos de estos trabajadores, hemos averiguado personalmente, estudian y quieren salir adelante en esta sociedad que no les da oportunidades como individuos, ni los protege.
Nos preguntamos si el ministro de Trabajo, señor Alvaro Alonso, no conocerá el tema.
El propio ministro de Salud Pública desconoce el trato que sufre esta gente, ya que licita a estas empresas, y el trabajo que realizan en Institutos de su Dirección. (Por supuesto si reclaman algo los despiden). ¿Quiénes se hacen responsables de estos atropellos? que sin ninguna duda demuestran la conducción por un lado política de quienes rigen los destinos de nuestra sociedad.
¿Quiénes se hacen responsables de estos atropellos?
El primer responsable es el presidente Batlle y su política económica, que sigue marginando a miles y miles de uruguayos o en el mejor escenario te obligan a trabajar en estas condiciones denunciadas.
La primera responsabilidad también es compartida por la alianza blanqui-colorada, que históricamente han hundido al país y han tratado a los trabajadores como números y no como seres humanos.
Qué pasa con el ministro de Salud Pública. ¿No conoce la situación por la que están pasando estos trabajadores y si lo conociera, haría algo? ¿El ministro de Trabajo? ¿Quién es? ¿Existe? ¿Tampoco conoce nada?
Por último: ¿quiénes son esos empresarios negreros, hambreadores, explotadores y piratas? ¿Por qué tanta impunidad?
Por pacientes y acompañantes de internados en el Hospital Pereira Rossell.
MANUEL AMARO / C.I. 1.293.434-8
Alianza Progresista contra la censura
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Ante la insólita censura que usted sufriera por parte del director de Tveo en el momento de entrega de los Premios Tabaré, le hacemos llegar nuestra expresa solidaridad.
Hacemos esta manifestación pública por entender que los temas de la libertad de expresión son patrimonio de toda nuestra sociedad, que en pasado sufrió la censura de la dictadura.
POR LA ALIANZA PROGRESISTA – NIN NOVOA / VICTOR ROSSI / EDGAR BELLOMO / OSCAR ECHEVARRIA / JOSE LUIS VEIGA / R. FONTICIELLA / DR. ORLANDO GIL
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