TRES METEOROLOGOS ADELANTARON SUS PRONOSTICOS

Tendremos un verano caluroso y con menos lluvias en el Sur

Los meteorólogos Guillermo Ramis, Nubel Cisneros y José María Serra, participaron de una conferencia sobre las perspectivas meteorológicas para el próximo verano en nuestro país.

Guillermo Ramis, director de la consultora Weather Systems, sostuvo que en nuestra región, el principal protagonista en el patrón de circulación atmosférica y sus alteraciones en el mediano plazo, es el fenómeno de El Niño.

Sostuvo que desde julio de 1998 hasta mayo de 2001, el Pacífico Tropical ecuatorial estuvo condicionado por una débil a moderada fase fría de este fenómeno. A partir de julio de 2001 comenzó a consolidarse en forma bastante rápida una fase cálida, la cual en el otoño de 2002 ya estaría casi consolidada y madura hacia la próxima primavera .

Esta afirmación, según Ramis, tiene un grado de confiabilidad de un 70 a un 80%.

Esta fase cálida condicionaría el patrón de circulación atmosférica planetaria, por lo menos hasta la primavera de 2002.

Actualmente existe una anomalía positiva definida y estable en la región del Pacífico Ecuatorial oeste, apareciendo esporádicamente anomalías negativas en la región oriental.

Si bien desde el punto de vista oceánico no se puede hablar de que exista una fase cálida, esta anomalía es suficiente para que sumada a las oscilaciones estacionales, interactúen con la atmósfera planetaria alterando su comportamiento.

Esto se ve reflejado en nuestra región en una mayor presencia de situaciones de bloqueo que, cuando se debilitan, permiten el ingreso de aire fresco a frío, contrastando significativamente con aire cálido y húmedo.

Los estados neutros o poco definidos del fenómeno, tienden a generar mayor inestabilidad en el patrón de circulación atmosférico, teniendo en cuenta que el océano (de respuesta lenta), es la memoria térmica del sistema océano-atmósfera.

En cuanto a las perspectivas agrometeorológicas para el verano 2001-2002 en la región, Rami informó que continuará consolidándose en el Pacífico Ecuatorial una débil a moderada fase cálida del fenómeno de El Niño, persistiendo como tal, en primera instancia, hasta la primavera de 2002.

El comportamiento del verano será irregular, muy distinto al anterior 2000-2001, que conjuntamente con el del período 1988-1989 fueron estables y cálidos.

El Río Negro se transformará en una frontera térmica con mayor temperatura hacia el norte (picos altos con una duración de cinco días aproximadamente, seguidos de un marcado descenso de temperatura de 36 a 48 horas) y tres a cuatro episodios importantes de lluvia asociados a la formación de células de tormenta. Este comportamiento se observará principalmente en los meses de diciembre y enero.

Durante febrero, el norte y noreste del país se caracterizarán por una mayor cantidad de días con nubosidad y episodios de precipitación más frecuentes.

Las precipitaciones en todo el territorio estarán mal distribuidas en el espacio y en el tiempo, aun dentro de un mismo departamento.

Los valores térmicos medios a fin de mes indicarán que se encuentran casi dentro de lo climatológicamente esperado, pero será el resultado de bruscos ascensos y descensos.

«Van a haber temperaturas altas, pero en 48 horas se va a producir un brusco descenso», dijo Rami.

En el sur, el ingreso de sistemas de alta presión más frescos, conjuntamente con la brisa de mar, generará persistentes vientos con componente Este, favoreciendo temperaturas más bajas y un régimen de precipitaciones por encima de lo climatológicamente esperado en cuanto a volúmenes.

«Esto recostado hacia el Sudoeste del territorio (San José, Flores, Colonia, y Soriano) durante diciembre y enero. Durante febrero, las precipitaciones se trasladarían más rápidamente hacia el Norte y Noreste del territorio», predijo el meteorólogo.

Por su parte, el meteorólogo Nubel Cisneros, asesor meteorológico del Canal 4, consideró que el próximo verano va a tener temperaturas por encima de las medias normales, con máximas que, durante diciembre y enero, podrán superar los picos históricos.

Cuatro o cinco días de temperaturas altas y luego episodios de tormentas acompañados de lluvias, van a ser las características de este verano (desde diciembre hasta febrero). Las lluvias van a tener mayor influencia sobre la zona del litoral, por lo que se observa una tropicalización de esa zona.

En este sentido, Cisneros afirmó que «en un plazo no demasiado lejano, se va a notar una diferencia climática bastante importante sobre lo que es la zona litoral y el resto del país».

Para diciembre, las lluvias previstas sobre la franja litoral del país serán mayores. Sobre la zona costera (sur y sureste) las lluvias van a comenzar a descender más rápidamente en cuanto a sus volúmenes, estando dentro de lo normal o ligeramente por debajo de lo normal.

Para enero, las lluvias continuarán con los registros más significativos sobre el litoral. Esta zona estará caracterizada por la presencia de tormentas, acompañadas de chaparrones fuertes de lluvias y probablemente con granizadas. En el resto del país, las lluvias van a estar por debajo de los límites normales (en el sur del país se va a notar un déficit importante de lluvias).

Durante febrero, las lluvias continuarán con registros por debajo de las medias históricas. Va a haber deficiencia de lluvias sobre las zonas costeras (sur y sureste), y sobre el noreste del territorio (Rivera y Cerro Largo). Mientras que la zona litoral continuará recibiendo mayores volúmenes de agua.

En cuanto a las temperaturas, en diciembre continuarán con registros por encima de las medias históricas, del orden de 1 a 3 grados en áreas costeras del sur, y entre 2 y 3 grados por encima de los valores promedios para el mes en el resto del país. En lo que resta del mes de diciembre, en la zona sur y sureste del país, se van a registrar las temperaturas más altas.

Para enero, se esperan altas temperaturas, no descartándose que se superen valores históricos.

Durante febrero, las altas temperaturas continuarán predominando en todo el país, donde los valores medios se ubicarán entre 2 y 5 grados por encima de los promedios históricos.

Las temperaturas más bajas se van a centrar sobre la zona litoral y este del país.

José María Serra, presidente de la Asociación Uruguaya de Meteorología, sostuvo que, debido a múltiples factores sociopolíticos y económicos, actualmente los servicios meteorológicos de la región (desde América Central hacia el sur) están careciendo de una información fidedigna y clara.

En los países del Mercosur, se pasó de 2.700 a 370 estaciones pluviométricas. Una de las realidades que afectó no sólo a Uruguay sino a varios países de la región es la tecnificación apresurada del cambio en la operativa de las redes convencionales a redes automáticas de datos.

En 1977, Uruguay tenía la red pluviométrica más densa de América Latina con 729 estaciones, mientras que hoy existen 180 estaciones aproximadamente.

Según el meteorólogo, el Uruguay no tiene la información de superficie que debería tener.

En función del cálculo de la población de datos desde 1904 a 1950, Serra pronosticó que para este verano 2001-2002, va a haber una perspectiva climática normal con algunos valores por encima de lo normal en cuanto a temperatura. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje