Almaceneros: los últimos sobrevivientes siguen luchando
Encabezados por Gerardo Clausen, veterano almacenero con más de cuarenta años en el ramo, diferentes minoristas buscan desplegar una fórmula inmediata, que estimule a los uruguayos a adquirir mercaderías de consumo masivo, con un criterio solidario hacia uno de los sectores más golpeados por la crisis.
A nivel directriz del Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas y Afines del Uruguay (Cambadu) existe afinidad para con esta idea, aunque su implementación se considera compleja
Clausen afirmó a LA REPUBLICA que, de no contarse con el apoyo de la población en general para enfrentar a las empresas multinacionales que diezman a los almaceneros, las próximas Fiestas serán uno de los jalones terminales del gremio.
La campaña busca concientizar a la gente para que, aun dentro de la búsqueda incesante de gasto mínimo, concrete alguna de las tradicionales compras de Navidad y Fin de Año en comercios de raigambre nacional. «Impulsamos también que los productos que adquieran sean de industria uruguaya», añadió.
41 artículos más baratos
Los almaceneros aseguran que actualmente 41 artículos de la canasta familiar en nuestro país, están más baratos en los almacenes que en cualquier supermercado.
«Ellos rotan las ofertas de tal modo, que recargan en otros artículos lo que rebajan en unos pocos.
Podemos demostrar que es así y que, en definitiva, la gente termina pagando más por productos de inferior calidad muchas veces», dice Clausen. «Además es imprescindible estar muy atentos de que los precios de las ofertas en la góndolas coincidan con lo que dicen los códigos de barras a la hora de pasar por la registradora», advirtió.
Además de las diferencias en estos 41 artículos básicos, Clausen apuntó que los almaceneros brindan una mejor atención, «personalizada y humana».
En cuanto a la campaña propuesta, adelantó que se prioriza también la compra de insumos nacionales «que son de mejor calidad, mejor certificación, con mayores controles e ingredientes menos contaminantes, con menor índice de conservantes».
Explicó que la campaña impulsada defiende también «a nuestras fuentes de trabajo y a nuestras jubilaciones. Estamos asegurando hasta el funcionamiento del Estado».
Reprobó las exenciones de impuestos como el IVA para algunas grandes superficies. «Peor aún en el tema de las exoneraciones de impuestos municipales que llega hasta el año 2020 en algunos de los casos. Encima, se estudia una reforma de la Dirección Impositiva que financiaremos nosotros, los que seguimos aportando».
Culminó enfatizando que la campaña a iniciarse estos días «debería ser el alerta último para las autoridades. Nosotros, los almaceneros estamos integrados en las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes). Aportamos el 80% de lo que ingresa a las arcas públicas. Sin embargo, decenas de comercios han cerrado este año. Y esas decenas se multiplicarán el año próximo, si nadie hace algo urgente.
Las perspectivas de cierres masivos en 2002 son tan ciertas, como las de que, si no encontramos ahora solidaridad y apoyo, muy probablemente alguien maneje en un futuro próximo los precios de todos los artículos que consumamos, sin competencias, ni mercado abierto». *
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