LA FAMILIA SUFRIO UN ATENTADO INCENDIARIO QUE DESTRUYO PARTE DE SU CASA

Mujer que denunció contaminación con plomo fue amenazada de muerte

«El martes, cerca de las 18 horas, recibí dos llamadas en mi domicilio donde una voz masculina, que no se identificó, me dijo que me dejara de joder con el plomo y que cuidara más a mis hijos, porque la calle estaba brava y había muchos accidentes.

En el segundo llamado, la misma voz me dijo que si no la cortaba, iba a tener que ir a reclamar los cadáveres de mis hijos», narró Perdomo a LA REPUBLICA.

Tres horas después de la cobarde amenaza, el taller de su marido, Fernando Filipovich, en el predio contiguo adonde funciona la empresa Alur SA, fue objeto de un atentado incendiario por parte de desconocidos.

«El incendio comenzó en el fondo de nuestra casa, donde mi marido tiene un galpón y realiza trabajos con fibra y resinas para la construcción de embarcaciones», señaló la denunciante.

Según el informe primario de personal de la Dirección Nacional de Bomberos y Policía Técnica, el foco ígneo fue intencional.

Fuentes allegadas a la investigación confirmaron a LA REPUBLICA que el siniestro probablemente se originó en un cóctel molotov.

Ayer, el matrimonio agredido informó de lo sucedido al juzgado letrado de la ciudad de Canelones, así como al subcomisario de la seccional 1ra.

Según se informó, efectivos policiales de esa seccional comenzarán una investigación, al tiempo que se aguarda el informe final de Bomberos. Incluso se le ofreció al matrimonio una guardia policial en su casa, ubicada en Cigliutti 256, a la altura del km 45 de la ruta 5.

Cabe recordar que en el predio donde está emplazada la vivienda se detectó 7.340 microgramos de plomo por quilogramo de tierra.

El límite admitido por organismos internacionales es de 700 microgramos por kilogramo de tierra para predios industriales y 140 para predios no industriales.

 

«No nos van a asustar»

El matrimonio es una de las familias que ha denunciado a Alur SA, empresa dedicada a la fabricación de alambres y conductores eléctricos, como una de la responsables de la contaminación por plomo que fue detectada en la zona.

La empresa funciona desde hace 50 años y cuenta con una plantilla de 90 obreros.

Meses atrás, la Dirección Nacional de Medio Ambiente clausuró la sección de galvanizados, tras detectarse violaciones a la normativa ambiental. Filipovich, empleado de la empresa durante 17 años, actualmente se encuentra en el Seguro por Desempleo, tras la clausura de esa sección.

«Este fue el palo que nos dio fuerza.

No nos van asustar con amenazas. Mañana (por hoy) nos reuniremos con las comisiones de salud y medio ambiente de la Junta Departamental, para denunciar la situación que estamos viviendo en Canelones», sostuvo Perdomo.

La mujer explicó que existieron otros hechos que llaman poderosamente la atención.

Su marido era amparado como operario de Alur, un convenio colectivo de asistencia médica con Comeca, por el cual el grupo familiar tenía derecho a asistirse en la mutualista. Sin embargo, cuando Perdomo se presentó en dicha institución médica para coordinar su operación de vesícula, le informaron que en Alur «le habían dado de baja».

La mujer concurrió a la empresa y allí le comunicaron verbalmente que se debía a «su trabajo en el tema plomo».

Coincidentemente, Filipovich no cobró el seguro de paro, debido a «un error del formulario» expedido por Alur SA. «Es evidente que esto es parte de una represalia que se ha tomado contra mi familia por haber denunciado la contaminación, pero nosotros seguiremos adelante», sostuvo Perdomo. *

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