Tiene la Palabra…
Cuestionamientos por crisis de la salud
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En estos momentos estamos asistiendo a una crisis del modelo del mutualismo. Surgen voces como la del subsecretario de Salud Pública, contador Zaindesztat, y el presidente del SMU, doctor Barret Díaz.
Pienso que el comportamiento de ambos en el cierre de Comaec los desprestigia pues demostraron no querer llegar a tomar medidas que impidan que otras mutualistas sean saqueadas.
Luego de tomar conocimiento de que en varias asambleas de médicos cooperativistas de Comaec se hicieron públicos hechos ilícitos por parte de sus directivos, el doctor Barret Díaz no hizo nada al respecto. Circuló el argumento de que no se tomarían medidas porque algunos de esos médicos implicados también formaban parte de la directiva del SMU.
Se permitió que permanecieran impunes aquellos que mientras sus colegas no cobraban, ellos enriquecían sus patrimonios personales. El SMU tampoco denunció a esos indignos cuando, estando ya cerrada Comaec, intentaron hacer que los cooperativistas fueran cómplices en el cobro de un cheque que ellos pretendían hacer efectivo.
Si el doctor Barret Díaz ahora se presenta con propuestas para hacer viable al mutualismo, por qué no denunció a los inescrupulosos que con sus irregularidades determinaron el cierre de una cooperativa médica.
Y el contador Zaindesztat y el MSP tienen la responsabilidad de supervisar a una Comisión Interventora Liquidadora de Comaec que se limita a cobrar sus muy buenos sueldos y es inoperante ante las irregularidades que a diario se detectan en la contabilidad de la disuelta cooperativa.
No denuncia penalmente el vaciamiento de empresa que se realizaba usando como pantalla a productores privados de socios por Disse, a los que se les pagaba mensualmente cifras altísimas de dinero. Y omite sus obligaciones al permitir que ahora esos mismos productores de Disse se presenten como acreedores legales. Hubo salidas irregulares de dinero por todos lados y corresponde dar paso a la Justicia.
Si se pretende salvar al mutualismo lo primero es responsabilizar a los que fundieron a Comaec para que esos hechos no se repitan. De esa manera el MSP y el SMU demostrarán su inflexibilidad con aquellos que en el futuro pretendan pervertir un sistema que como el mutual nació basado en ideas solidarias y altruistas.
Saludo al señor director y lo felicito por su constante y valiente actitud de denunciar a la corrupción, esté donde esté.
SANTIAGO PUEYRREDON – C.I. 3.432.969-8
Me opongo a la gracia de la Suprema Corte
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Me opongo a la facultad de la Suprema Corte de Justicia de poder otorgar la gracia que extingue el delito y opera el sobreseimiento de la causa y la excarcelación provisional. Artículo Unico. –Deróganse los artículos 20 y 20 bis de la Ley Nro. 15.737 sustituidos por la Ley Nro. 17.272–.
Exposición de motivos. 1.- Existen en nuestro derecho las más amplias garantías procesales penales, tanto a nivel constitucional, como legal y reglamentario. Algunos proyectos de Ley pendientes agregan otras. El debido proceso penal, con un Poder Judicial independiente del poder político, con defensores de oficio, ministerio público con independiencia técnica, amplios recursos por doquier, constituyen un honor para los orientales y son ejemplo para otros países.
Todo ello es consecuencia de un querer nacional de efectivizar el valor de la Justicia, irrenunciable y perfectible. 2.- Si no existieran las facultades actuales de la Suprema Corte de Justicia de otorgar por gracia tanto la excarcelación como el sobreseimiento de presos y procesados, ¿cómo se fundamentaría la aprobación de una ley que así se le otorgara? ¿Qué motivos se expresarían? Porque no caben ni sospechas ni arbitrariedades en los expedientes penales ni en sus actores y tampoco desconfianzas. ¿Por qué razón darle a la Suprema Corte de Justicia una facultad de intervención en el debido proceso, totalmente fuera de los recursos y de las garantías? ¿Por qué concederle el poder de intervenir en el debido proceso y nada menos que para poder excarcelar a presos que tienen su defensor letrado obligatorio y amplios recursos procesales, y de archivar expedientes sin la opinión del fiscal y el juez, en forma irrecurrible y sin que tuviera que exponer motivo alguno, ni darlos a conocer siquiera porque sí? Ese proyecto sería indefendible y no tendría fundamento su aprobación y vigencia. 3.- Por sus argumentos a favor y por la vía del absurdo, es que proponemos la derogación de las actuales prerrogativas que tiene la Suprema Corte de Justicia a ese respecto. Pero además tenemos la opinión pública a nuestro favor. Año a año salen a la prensa excarcelaciones y sobreseimientos indebidos, todos dentro de la Ley por supuesto, pero otorgados sin motivo alguno o con motivos erróneos, porque sí, que llenan de preocupación no sólo de consternación y sospechas.
Las críticas reiteradas que surgen ante tales resoluciones traen aparejado un descreimiento sobre la Justicia y sobre nuestra organización política que no las evita, ni pone remedio. ¿Por qué resolvió así en tal caso la SCJ y no en otro? Se pregunta la gente. Y hay infinidad de casos puntuales, sólo hay que releer la prensa y las críticas de damnificados y periodistas, y esto desde hace años. ¿Por qué mantener entonces las mencionadas facultades? ¿Por qué polemizar sobre esa intervención extraordinaria? Si es para «limpiar» los juzgados de causas menores, esa razón a veces la he oído en mi larga vida de judicial. ¿Por qué entonces mejor no derogar esos delitos «insignificantes»? Y si es para vaciar las cárceles, otra razón que también la he oído. ¿Por qué entonces no obligamos al procesamiento sin prisión a los jueces penales que encarcelan a «delincuentes de causas menores»? La aprobación del presente proyecto de ley traerá tranquilidad a todos. Que el preso sea excarcelado cuando así lo disponga el juez de la causa y que el expediente penal se archive en el momento que así lo dispongan las autoridades de competencia normal. Todo en su justo término, en la equidad del debido proceso y con las máximas garantías que el Derecho otoga, sin «intervenciones» de órganos extraños al Tribunal competente.
ESC. EDUARDO LAY ALVEZ – DIPUTADO POR CANELONES – PARTIDO DEMOCRATA CRISTIANO ALIANZA PROGRESISTA – LISTA 738 – ENCUENTRO PROGRESISTA-FRENTE AMPLIO
¿Quién en LA REPUBLICA es racista?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Su diario publicó unas declaraciones racistas del presidente de la Federación Rural con respecto al envío de militares uruguayos a Africa sin hacer ningún comentario, lo que en ese momento le señalé.
Hoy, leyendo la crónica del partido de Uruguay con Australia, veo que al hablar del señor Antón Kehyaian el periodista dice dos veces que se trata de un armenio.
¿Es necesario decirlo? ¿Qué aporta esto a la noticia? Ser armenio no tiene nada de malo, ¿no? ¿Por qué entoces insistir en los orígenes de ese señor Antón Kehyaian?
En la Europa en la que vivo, y que usted conoce bien, este tipo de afirmaciones se cargan cada vez más de odio racial.
Si al cronista de su diario lo animaba cierto deseo de, digamos, desquite, tendría que haber medido sus palabras y no mezclar origen o nacionalidad con una actitud seguramente equivocada de la persona de la que habla.
Sería triste echar más agua al molino del racismo, siempre vivo en el Uruguay y en el mundo, atizado por los atentados terroristas y
por la prepotencia del imperio, pero también por las escupidas a los jugadores australianos y por el tratamiento que el cronista (cuya firma no aparece en el artículo) hace de un hecho menor.
Le agradezco el tiempo que usted habrá dedicado a la lectura de esta carta y confío en su vigilancia para que el futuro no se construya sólo a golpes de titulares sino también de artículos sin odios raciales.
RUBEN NAVARRO – <[email protected]>
Programas de televisión
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Programas televisivos de la gente… ¿para el pueblo?
Soy una entusiasta televidente para quien los informativos y los programas periodísticos se cuentan entre mis preferidos. Pero el estar informada, también me invade un sentimiento de desazón e impotencia… Cada vez las noticias son desalentadoras, portadoras de tristeza, violencia, pobreza, desocupación.
En lo concerniente en el último aspecto en los programas periodísticos me pregunto: ¿cómo podemos apuntar en estos referidos programas para enfocarlos de una manera más realista? ¿Podrían los señores periodistas una vez convocar al pueblo que es el verdadero perjudicado?
Porque jamás he visto que se entreviste a un albañil sin trabajo, una persona que cobra el seguro de paro, una enfermera de Salud Pública en donde se le deben varios meses de sueldo, un docente recién recibido o un ama de casa.
Porque cuando en los informativos se les consulta a ministros, senadores, diputados o directores de tal o cual ente, el pueblo puede apreciar que siempre se están «solucionando» esta crisis en un lujoso recinto, tomando sendos vasos de whisky y mozos con bandejas repletas de comida.
Sólo dan fórmulas irrisorias, porcentajes, cifras en un frío monólogo, indiferentes a la pobreza que está a la vuelta de la esquina, la recesión que vive el pueblo uruguayo que por cierto no la admite, ni la conoce, ni la padece. Entonces me remito al interrogante con que titulé esta opinión: ¿Programas televisivos de la gente… para el pueblo?
SILVIA MASSA – <[email protected]>
Compartí tu opinión con toda la comunidad