Ajedrez de compañías
De las empresas de acompañantes, la más grande Secom, afirma tener unos 120.000 afiliados, aunque fuentes menos optimistas apuntan a una realidad efectiva menor.
LA REPUBLICA solicitó información exacta sobre este particular, pero a nivel de la empresa se informó que el gerente administrativo, Leonardo Bello, estaba, a diferentes horas y sucesivos días, ocupado.
Así, resultaron infructuosos los esfuerzos para avalar o desmentir, un eventual número de reclamos contra la empresa a nivel del Area Defensa del Consumidor del Ministerio de Economía y Finanzas.
Técnicamente se estiman necesarios, para una empresa de acompañantes de 100.000 asociados, una dotación mínima de 2.500 cuidadoras. En tanto la cifra sea inferior, se corre el riesgo de que, ante cualquier avalancha, como la periódica del invierno, deje de cumplirse con los asociados. Fuentes agremiadas estimaron en 2.000 el número de acompañantes de la empresa.
A la hora de firmar
En cualquier caso es recomendable a quien contrate cualquiera de estos servicios atender la letra chica de los contratos. Así, algunas compañías establecen la obligatoriedad de solicitar el servicio de compañía, cuando menos 24 horas antes de su utilización.
En caso contrario el derecho se pierde.
Otros servicios de más reciente data, como el de convalescencia en domicilio, exigen también atención a la letra menuda: la cobertura suele alcanzar sin cargo solamente a tantos días como internado estuvo el paciente. Como a nivel de mutualistas, está dispuesto que el paciente abandone el sanatorio cuanto antes, difícilmente la cobertura prepaga del paciente lo ampare en toda su convalescencia.
Curiosamente, si el asociado se atiende en servicios de Salud Pública, donde la urgencia para que el paciente deje su cama es menor, la cuota es igual, pero la cobertura al convalesciente suele tener un máximo de 50 días.
Segunda partes, nunca…
La segunda empresa en número de afiliados bien podría ser ya AMEC con un universo de 15.000 asociados, de los cuales unos 2.000 deberán actualizar sus deudas con la empresa para ser atendidos.
Nacida de un ajedrez financiero hace unos ocho años, Acuarius SRL, derivó los asociados en Arcobel SA En las cúpulas de ambas empresas figuran nombres similares.
Curiosamente, la firma original dejó en el Banco de Previsión Social un adeudo millonario, pero sigue empleando el mismo nombre comercial. El BPS no ha procedido contra la empresa. *
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