El MSP controlará presencia de funcionarios con huellas digitales
Desde su despacho del Ministerio de Salud Pública, el subsecretario Eduardo Zaindesztat habló con LA REPUBLICA sobre del proyecto IVA y su aplicación en la salud; la posible negociación conjunta de Uruguay con Brasil para comprar medicamentos, sobre todo los destinados al tratamiento de pacientes portadores de VIH.
Respondió preguntas sobre los factores que derivaron en la actual crisis del mutualismo, y al respecto de la cifras de mortalidad infantil, reconoció que existen diferencias entre los sectores público y privado.
Zaindesztat dijo que la propuesta del Sindicato Médico del Uruguay de diferenciar cuota por riesgo y edad afecta el criterio de solidaridad intrageneracional que caracteriza al sistema mutual.
A continuación publicamos la entrevista.
–Un canal de TV gratuito de promoción de salud desde España y una negociación conjunta con Brasil fueron dos resultados de su visita a Cuba.
–Representé al país en una reunión de ministros iberoamericanos, donde participaron 20 naciones. Hubo un consenso importante en tender a la equidad y eficiencia en los sistemas de salud. Los uruguayos somos muy autocríticos, y cuando comparamos nuestra realidad con la del resto, vemos que no estamos tan mal. Tenemos índices de países del primer mundo: mortalidad infantil y probabilidad de expectativa de vida. En mortalidad infantil, donde se continúa trabajando lo iniciado en administraciones anteriores, entendemos que aún tenemos margen para disminuirla. Estamos en 14.1%, pero existe falta de equidad también en eso. No es la misma en el sector público que en el privado. También hay que destacar que los usuarios de salud pública tienen otras condiciones de vida, no es un problema de capacitación del cuerpo médico.
En el encuentro en La Habana, España hizo una propuesta de un canal de televisión de promoción de salud. Dijimos que todo lo que era educación en los países de Latinoamérica es muy bien visto, porque las desigualdades en las sociedades se disminuirían con más educación, pero aclaramos que no hay presupuesto para pagarlo, a lo cual luego de una larga charla, la ministra española accedió a mi propuesta de otorgar el servicio de TV en forma gratuita. Este planteo será elevado a la Cumbre de Presidentes en Perú.
Por su lado Brasil habló del tema de medicamentos para tratamiento de sida. En Uruguay, entre los dos sectores de salud, 900 personas son tratadas con terapia antirretroviral, mientras que Brasil registra 104 mil personas sometidas a medicación. Ellos tienen otro poder de negociación con los grandes laboratorios. La propuesta nuestra fue una negociación conjunta, pues si bien bajamos el promedio de U$S 10 mil a U$S 6 mil que teníamos como costo por persona y por año, estamos lejos de los costos que tiene Argentina y Brasil, U$S 3 mil y U$S 1.500, respectivamente. Brasil tomó esta sugerencia y en la tercera semana de noviembre reuniremos en Uruguay a los países del Mercosur, más Chile, Bolivia y Venezuela, conjuntamente con ONU-sida, para hablar de este tema. Realizaremos negociación conjunta por parte de todos los países, de manera de poder acceder a los medicamentos más baratos.
También presentamos la moción sobre los hechos que acontecieron el 11 de setiembre. Condenamos el terrorismo en todas sus expresiones, moción aceptada por todos los países y que fue votada por consenso.
–Hace 6 meses que ocupa la subsecretaría. ¿Cuál es su percepción sobre el Ministerio de Salud Pública?
–Uruguay destina a salud más del 10% de la riqueza que genera y si se compara con otros países estamos muy bien. Sin embargo, para la calidad asistencial necesariamente tenemos que mejorar la eficiencia en la administración de los recursos. La calidad del cuerpo médico es muy buena, de hecho Cuba solicitó venir a Uruguay para conocer más sobre trasplante de órganos y cirugía cardíaca.
No obstante existen muchos médicos que ganan mucho dinero y existen muchísmos médicos que ganan poco y otros que no tienen trabajo. Debemos buscar fórmulas para ser más equitativos. El 3,5% de los médicos que trabajan en el sector privado de salud perciben 17% de los ingresos en materia salarial del sistema. Toda persona tiene derecho a ganar dinero y no me meto en ese tema, pero tenemos que ser equitativos. Referente al sector más carenciado que atiende el MSP, existe una demanda insatisfecha en materia de medicamentos. El MSP gasta U$S 48 millones por año en este rubro, pero en policlínicas y en muchos hospitales se responde: ‘Señor, señora, este remedio no lo tenemos’. Uno de los cambios que estamos llevando a cabo es el sistema de compra de medicamentos, se hizo un llamado a licitación, vamos a comprar 24% más barato que en la anterior administración, y esto implica que se comprarán más medicamentos.
–¿Cuándo comenzará a observarse la diferencia?
–Se sentirá a partir del 1 de enero de 2002, si el Tribunal de Cuentas autoriza la licitación. También cambiamos la forma de compra de servicios de CTI. Además para el año que viene tenemos proyectado 32 compromisos de gestión, para obligar a cada institución a cumplir con los indicadores desde el punto de vista asistencial, recursos humanos y materiales. El MSP premiará a los servicios que más se acerquen a las metas dotandolos de mayores servicios.
El ministerio gasta U$S 140 millones en pago de salarios y en ambos subsectores –público y privado– existe el multiempleo. En la órbita pública tenemos problemas con funcionarios que no se encuentran en su lugar de trabajo.
Llamamos a licitación para incorporar un sistema de control de personal a través de la huella digital. Se estará implementando en estos días en 8 centros del MSP que es una empresa muy grande. El presupuesto del ministerio es de U$S 320 millones, cuenta 18.500 funcionarios, 64 hospitales y 400 policlínicas en todo el país.
–¿Se insiste de igual forma en la capacitación para hospitales que para las mutualistas?
–Recientemente el MSP terminó un curso de capacitación en una Universidad para 43 directores y gerentes financieros. Hacemos cursos de capacitación para distintos mandos de hospitales. La mayoría de las instituciones no contaban hasta ahora con auditorías y ahora se está pidiendo y exigiendo como condición para otorgar el préstamo. Todos conocemos que hubo desvíos en muchas instituciones de Montevideo. En mediano y largo plazo, las Instituciones de Asistencia Médica Colectiva (IAMC) tienen que ser empresas que no tengan riesgo de supervivencia. Convalidamos el sistema y creemos en él, pues es propio del Uruguay, pero tenemos que mejorarlo.
–¿Qué causó, para usted, la crisis del sistema?
–La falta de oposición de intereses. Si una persona se enferma se le realizan muchos exámenes, estudios e intervenciones, en el cual a los distintos agentes que intervienen les puede servir para generarle mayores costos a las instituciones. Las IAMC no tienen fines de lucro de por sí, pero esos costos llevan a una pérdida del sistema total. Entendemos que desde el punto de vista asistencial hay que prestarle todas las condiciones y estudios necesarios a los pacientes, pero no deben ser excesivos. No podemos pedirle mayores sacrificios a la población –históricamente se arreglaron los problemas aumentando la cuota–, tenemos que pedirle a las IAMC que sean más eficientes, al igual que los hospitales.
–¿Qué se obtendrá efectivamente con la oposición de intereses?
–El decreto que separa la parte directriz de la gerencial, creando auditorías obligatorias, logrará mayores controles. Es público y notorio que comisiones directivas de distintas IAMC presentaro
n renuncia y varios de sus miembros se han ido del país. Ahora esas IAMC están muy endeudadas con serios problemas de rentabilidad.
–La Federación Uruguaya de la Salud propone establecer un tope para los salarios.
–Vemos salarios que son realmente altos, 15 o 20 mil dólares es mucho hasta para un médico en EEUU. Un médico que cobra esas cantidades por lo menos debería ser full time en una IAMC. Pero el tema fundamental, para mí, es el quiebre que hubo en el sistema en 1993, cuando los quirúrgicos pasan a cobrar por acto médico. No fue buena solución y la idea que personalmente tengo es que debería reverse, todas las partes deberían juntarse y buscar una solución distinta. Entre los anestésico quirúrgicos hay excelentes profesionales, pero cobran muchísimo dinero y la gente joven que recién se recibe no tiene trabajo. El propio Sindicato Médico tiene 12 mil médicos afiliados y en el Centro Asistencial del Sindicato Médicos del Uruguay (Casmu) sólo trabajan 3 mil. Es fácil hablar de solidaridad, pero en el propio gremio médico, muchas veces no existe.
–¿Se revisará el tema de los horarios médicos?
–En Uruguay todos conocemos médicos y no médicos, pero en caso de los primeros, trabajan en 4 o 5 IAMC y uno no puede estar trabajando eficientemente. Las personas rendirían más si trabajan en una sola institución, pero para ello tendremos que cambiar el modelo, que eso no depende exclusivamente del cuerpo médico, sino de todos.
–Hace un rato habló del costo que implica enfermarse. El IVA implicará un aumento de cuota.
–Hoy el sector salud tiene dos impuestos que se traducen en sus costos, el IVA de los insumos que compra y el Imessa (3%). Como las IAMC no facturan con IVA, se encarece el sistema. Si se aplica en el sector salud, el IVA que hoy es costo dejaría de serlo y el Imessa se eliminaría. Pero tenemos que ver cómo se aprueba el proyecto. En una primera etapa el IVA correspondería a 9%, y el impacto neutralizaría el precio final de la cuota. En una primera etapa no aumentaría la cuota. Nos preocupa la salud de todo el sistema y cómo implicará el cambio del sistema tributario en la gente, y toda baja de presión tributaria es muy buena.
–¿Puede decirse que existen dos países, uno representado por el MSP que dice apuntar a fortalecer el sector, y otro el del Ministerio de Economía que apunta a recaudar?
–Los roles de los ministerios son distintos. No podemos olvidar que el presupuesto del MSP se paga con la recaudación de distintos organismos. La política económica la tiene que fijar el Ministerio de Economía, pero integramos el Poder Ejecutivo y el pensamiento es acorde entre unos y otros.
—La intención de fortalecer el sistema es tal por parte del MSP o la secretaría está de acuerdo en los seguros privados donde se paga por riesgo y edad.
—Si no creyéramos en el mutualismo no tomaríamos un préstamo para las mutualistas. Además no pertenece al MSP la propuesta de asegurar por riesgo y edad sino al Sindicato Médico del Uruguay.
Creemos positivo que el SMU reconozca la crisis y plantee caminos para cambiar, pero entiendo que la propuesta que están discutiendo afecta la solidaridad intergeneracional. Ese es uno de los problemas que veo. *
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