Obras de la Escollera de Cufré derivan en numerosos sumarios
La Comisión de Transporte y Obras Públicas de la Cámara de Representantes recibió a una delegación del MTOP, y se abordó como tema central, la situación de la Escollera de Cufré, ubicada en los límites de San José y Colonia.
De los planteos expresados surge claramente la necesidad de investigar más a fondo sobre responsabilidades, hoy plenamente confirmadas por el propio Ministerio.
Dicha cartera sumarió y separó del cargo a varios funcionarios de la Dirección de Hidrografía que tuvieron relación directa con la construcción de la obra, iniciada en 1993 y aún no concluida. El Ministerio no descarta, además, demandar a estas personas y eventualmente a la empresa Ramón Alvarez, que tuvo a su cargo la responsabilidad de ejecutar el proyecto.
Obra antes de los estudios
De las actas parlamentarias a las que tuvo acceso LA REPUBLICA, se desprende la gravedad de la situación. Por ejemplo, el ministro Cáceres intervino para decir: «Lo que empieza con un espigón se transforma en escollera, después resulta que la escollera debe ser todavía más larga, entonces, se consumen los recursos de la segunda escollera que había que hacer. Finalmente, queda una escollera más larga y otra renga. Esa obra estuvo a punto de ser suspendida, lo que no hizo porque a veces suspender una obra es más complicado que no suspenderla. Esto nos preocupa porque está inconcluso y porque allí se invirtieron los órdenes. Los proyectos llegaron después de que se habían determinado las obras. El diputado Hebert Sellanes señaló la preocupación de los vecinos: «Algunos ven amenazadas sus viviendas debido a que el arroyo está desgastando el terreno. El informe realizado por la Facultad de Ciencias coincide con las conclusiones de la Facultad de Ingeniería y, además, dice que la costa este de la escollera, del lado de San José, avanzaría sesenta metros en diez años y que del lado de Colonia disminuiría en la misma proporción. Esto haría que en el término de diez o quince años, las playas de Colonia, inclusive las de Juan Lacaze, estuvieran muy comprometidas porque retrocedería la costa».
«No comprenden los legisladores cómo se terminó haciendo algo que no se sabe bien para qué sirve y que lo único que ha traído son perjuicios. En esto se gastaron U$S 4 millones».
El legislador recordó que «el mismo estudio de la Facultad de Ingeniería dice que en la situación actual, es decir, sin la construcción de nuevas obras y en un horizonte de quince años, puede esperarse que el proceso erosivo del sector oeste de la playa tenga como resultado el retroceso de la línea de playa en 60 metros.
La responsabilidad es del MTOP
El director nacional de Hidrografía, Luis Loureiro, admitió que «las personas que trabajaron en ese proyecto ya no pertenecen más a la Dirección Nacional de Hidrografía. Más responsabilidad que no trabajar sería la de ir directamente contra el patrimonio personal de esas personas, cosa que no está descartada ni decidida».
También atribuyó responsabilidad a la empresa constructora. «Se trata de un tema en el cual se está trabajando para determinar hasta dónde llega la responsabilidad de la empresa en el proceso».
Con relación a los impactos ambientales, Loureiro consideró: «Puedo decir que la decisión de ejecutar el espigón fue tomada en el año 1994 y en algún párrafo del estudio, dice que se debe desarrollar el trasiego de arena de una costa hacia la otra con determinada periodicidad, a los efectos de mantener el equilibrio natural o que existía previo a la ejecución de la obra». El jerarca reveló que «el director de obra fue sumariado e investigado por una denuncia que nos llegó. Las responsabilidades están y se han tratado de ejercitar y de hacer cumplir, pero el problema físico subsiste y hay que encontrarle solución. Pero ello se podrá encarar cuando estén disponibles los recursos que demande».
Por su parte, el ministro Cáceres intervino nuevamente para afirmar: «Creo que la primera responsabilidad está, precisamente, en el propio Ministerio, desde el momento en que para hacer la obra de un puerto no hace los estudios previos. Este es un problema heredado y ahora, estamos tratando de hacer los estudios para arreglar esta situación. Precisamente, los estudios llegaron a la conclusión de que ese puerto costaba una fortuna. Terminar el puerto del arroyo Cufré, costaría entre U$S 10.000.000 y U$S 11.000.000, más caro que unas cuantas cosas que son prioridad dentro del Ministerio de Transporte y Obras Públicas». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad