Salud Pública rechazó proyectos presentados por las mutualistas
Cuando a las 16.30 horas de mañana, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias, estampe su firma para concretar el préstamo de U$S 75 millones que tendrá como destinatarias a las 14 Instituciones de Asistencia Médica Colectiva montevideanas, comenzará el camino «para fortalecer el sistema mutual», afirmó a LA REPUBLICA el subsecretario Eduardo Zaindesztat.
Sin embargo, advirtió que «no daremos un solo dólar a las entidades que no cumplan con alguna de las tres condiciones para acceder al préstamo».
Las tres condiciones consisten en mejorar la atención primaria de la salud –para apuntar a una medicina preventiva y no curativa–, respetar el Estatuto Tipo –separación del área directriz de la gerencial–, y en tercer lugar demostrar que desde el punto de vista económico y financiero podrán repagar el crédito otorgado.
Incluida en la condición número 2, sobre el Estatuto Tipo, se estipula que «el Centro Asistencial del Sindicato Médico del Uruguay (Casmu) deberá adecuarse para separarse de alguna manera del propio SMU». El camino, dijo Zaindesztat, podría ser una ley que individualice al sindicato de la institución. Acotó que en esta situación se encuentran varias cooperativas del Interior del país. «El préstamo no solucionará solamente problemas financieros, declaró en el Edificio Libertad el ministro de Salud Pública, Luis Fraschini. La deuda del sistema mutual suma U$S 400 millones y el préstamo podrá ser pagado por las entidades en 13 años. Cada entidad recibirá U$S 70 por afiliado.
«Ese préstamo es –en realidad– para lograr la reconversión de las instituciones. Por lo tanto nosotros no sabemos realmente si el dinero alcanzará o no en su totalidad, porque estamos a la espera de la presentación de los proyectos por parte de las IAMC».
Fraschini informó que más de 10 instituciones presentaron sus proyectos de reconversión, los que están siendo evaluados por el equipo técnico coordinador del MSP.
«Se están haciendo las correcciones entre este equipo y los directivos de las instituciones exigidas por el Ministerio, a los efectos de que el proyecto sea realmente de reconversión. Esperamos que en el futuro tenga viabilidad para la empresa y una estabilidad institucional para los usuarios. Eso es más importante que cualquier cosa y más importante que el dinero».
La crisis vista por la FUS
En este contexto, el secretario general de la Federación Uruguaya de la Salud, Jorge Bermúdez, dijo en la Comisión de Salud del Senado, que «entre otras cosas, para llegar a ese préstamo, se plantean una serie de recortes en el rubro salarial tanto para los trabajadores médicos como para los no médicos».
El dirigente recordó que no se implementaron las medidas acordadas en el documento de la Comisión Multisectorial del 4 de abril pasado, y admitió que «lo único que está en pie es el acuerdo que establece que ante el cierre de una institución los trabajadores pueden reincorporarse a otra, en función de los socios de la clausurada». Bermúdez relató que el 1º de diciembre se reincorporarán 110 funcionarios de Comaec, que constituyen el 50% del total.
El sistema mutual invierte por cada afiliado un promedio de U$S 120 en lo que respecta a medicación. «Quiere decir que no existe una política de racionalización de los recursos», dijo Bermúdez.
Subrayó que «el MSP no determina cuáles son los parámetros de cambio de la reconversión del sector, sino que lo deja librado a la negociación entre las instituciones que va procesando su cambio y un organismo del ministerio que negocia directamente con el Banco Interamericano de Desarrollo.
Acerca de la posible aplicación de 19% de IVA a la salud, el dirigente gremial dijo que «supondría un incremento de 10% en la cuota mutual y generaría una mayor inestabilidad en el sector, habida cuenta que cerraron en los últimos dos años 4 IAMC y se perdieron 4.000 puestos de trabajo en los últimos cinco años».
Respecto a las clausuras de instituciones, el Poder Ejecutivo resolvió mantener la disposición de liquidar y clausurar las mutualistas MIDU y Comaec, ante los recursos de revocación interpuestos por la última cooperativa, por socios de MIDU y también por el Centro de Asistencia del Sindicato Médico del Uruguay.
El secretario general de la FUS añadió que «hay gente que hace mucho dinero a través de la intermediación lucrativa. Aunque la promoción fue reglamentada por el Parlamento en la última Rendición de Cuentas y está penada por ley, todos sabemos que sigue ocurriendo». Exigió «el mayor peso de la ley para estas personas». *
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