No volvería a Uruguay

«Uruguay es ciertamente un país muy seguro. Más en tiempos como éstos, en que buena parte del mundo aparece como muy congestionada, de riesgo. Pero yo tengo tres chicos; ¿qué podría hacer en Uruguay?» se pregunta Christina Vallejo.

Jefa del Departamento de Patología de la Mama del centro oncológico Saint Vincents en Manhattan, citopatologista, cree que «volver a empezar como médico en Uruguay carece de sentido. Tanto que ni siquiera sé si me sirven todos los años que estudié acá. Empezar de nuevo: no».

Enfatiza su convicción que, a partir de ahora, «la seguridad va a estar más atendida que nunca. Ahora hay policías por todos lados; yo nunca había visto guardacostas en el Hudson. Ahora los veo todos los días. Pienso que más segura que ahora, a esta ciudad no se la va a encontrar».

Descarta sin embargo estar abstraída por un optimismo ciego o desmesurado.

«Mi terror es la convicción que tengo de que estos terroristas, que evidentemente están más que bien organizados, deben tener armas nucleares… Y si tienen un arma nuclear contra eso no vale ni cambiarte de Estado, ni cambiar de país», afirma.

Como científica niega le atemoricen las armas biológicas.

«Ninguna», resalta, afirmando que el ántrax, o las demás variedades de peste, pueden ser dominadas por la ciencia. Incluso sospecha, al igual que miles de norteamericanos, que las armas biológicas salieron originalmente de Estados Unidos, por lo que el país cuenta, o puede contar en el peor de los casos a corto plazo, con soluciones. «Lo que me aterroriza son las armas nucleares. Porque cuando Rusia estaba muy mal económicamente, se vendieron muchas armas nucleares. Acá hay representaciones de muchos países en conflicto con Estados Unidos. Cualquier valija diplomática bien podría haber entrado un arma nuclear. Eso es así, nadie se atreve a descartarlo». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje