Tiene la palabra
Pacheco
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Toda vez que a los uruguayos se nos proponga pensar sobre el tema del terrorismo, no podemos dejar de recordar los valores y la conducta del presidente Jorge Pacheco Areco. A su gobierno le tocó enfrentar las peores especies de violencia terrorista que ha habido en el país; una violencia que se expresó no sólo en los asesinatos y en los secuestros sino en la traición y en el socavamiento de los principios que hacen a las instituciones democráticas.
Pacheco sintió que las libertades y la seguridad las podíamos perder para siempre si no se respondía con vigor y entereza seguro que los terroristas no habían de descansar hasta conseguir que la República se pusiera de rodillas. Por eso asumió su responsabilidad histórica en nombre de todos los orientales y dio una batalla justa a favor de los inalienables derechos de la Nación.
Por más corta que sea la memoria de algunos, por más pequeño que sea el alcance de su gratitud, me parece más que oportuno, imprescindible, que se evoque la obra de Pacheco en cada ocasión en la que nos enorgullecemos de ser lo que somos: libres y soberanos.
GRACIELA ROMPANI DE PACHECO – C.I. 877.548-9
Los más caretas en la violencia
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El sábado 20 de octubre pasado tuvo lugar un recital del grupo de rock La Vela Puerca en el Teatro de Verano. El despliegue de seguridad en este tipo de evento es sumamente ostentoso. Policías y guardias de seguridad privados. Mi hija Florencia de 17 años fue con su novio y un grupo de amigos, y les revisaron hasta dentro de las cajillas de cigarrillos, evidentemente buscando algún porro de marihuana. Tal dispositivo no impidió que la seguridad fallara: durante el recital, se lanzaron elementos de pirotecnia del tipo «bombas brasileras de tres tiros», una de las cuales no explotó en el aire sino entre mi hija y su novio, a un metro del suelo.
Resultado: mi hija debió ser atendida por la UCM en el mismo Teatro de Verano y luego trasladada hasta un sanatorio, estuvo internada hasta el lunes, y tuvo que ser intervenida quirúrgicamente durante casi tres horas para sacarle los restos de cartón carbonizado que se le habían incrustado en la cara, el cuello y los brazos y coserle todas las heridas. Tiene cortes y quemaduras por todo el cuerpo, y el buzo que tenía puesto quedó agujereado como si hubiera sido alcanzado por impactos de bala. Su novio, Francisco Etchenique, también debió ser atendido en un sanatorio por las heridas que tenía.
La empresa «Majareta Producciones» debe responder esto: 1) Qué seguridad hay en la entrada, cuando alguien logró entrar con tubos de cartón que contienen explosivos, 2) Quién autorizó el despliegue de pirotecnia como parte del espectáculo, acto absolutamente criminal. 3) De quién dependen los gorilas que constituyen el comité de recepción en el teatro de Verano que «se comieron las armas de fuego, los cuchillos y la pirotecnia mal usada. 4) Cómo dejaron pasar estas bombas que estuvieron en el recital de la Bersuit Vergarabat, que fue organizado por la misma productora y que convoca al mismo público que La Vela Puerca: la organizacion Majareta Producciones.
Los policías de la Seccional 5ª, donde fui a radicar la denuncia, me dijeron que la culpa la tenemos los padres que dejamos a nuestros hijos asistir a esos recitales donde todos son drogadictos. Entonces si mi hijo queda tuerto o sordo ¿los que deberán ir a la cárcel seremos sus padres por irresponsables? Voy a iniciar acciones legales en los próximos días y estoy dispuesto a ir hasta las últimas consecuencias. Alguien tiene que parar esto antes de que terminemos llorando una desgracia con menos suerte.
ALAIN MIZRAHI – C.I.1.734.789-1
¿Son inamovibles los funcionarios públicos?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Otra vez se ataca el tema de funcionarios públicos esta vez quieren que tengan un rendimiento de 20% como si fueran máquinas o piezas de producción estándar, o si no pregunto yo de mi parte ¿acaso fueron capacitados los funcionarios que revistan menor categoría? ¿no fueron invitados por el gobierno a concursar? ¿la edad que pesa sobre muchos funcionarios que ganan sólo 4.000 pesos uruguayos y que muchas veces no alcanzan para pagar una pieza de dos por tres en la Ciudad Vieja en cuanto a pensiones sin que éste deje de comer o participar en actividades de sanidad mental? ¿Qué dejamos en cuanto al Uruguay pacífico y generoso?
Un hombre se enajene y se suicide torturado a pasar calamidades por causa de ambiciones ajenas al mismo, con qué defensa cuenta la sociedad uruguaya para que el funcionario no sea desplazado sin valor u oportunidades de terminar en la cárcel por robar un pan o entrar de contrabando a una casa abandonada y que después la Policía (funcionarios públicos con orden de matar o flagelar a un ser humano) lo reprima como a perro sin derecho a defenderse ¿quién le dará un lugar para vivir? ¿Quién le dará un lugar para comer y dormir en una cama caliente? Porque el Parlamento no es consciente de darle armas con qué defenderse, el hombre uruguayo o lo que queda de él, todos son conscientes de que los funcionarios que revistan en calidad de auxiliares no tienen defensas ni derechos para mejorar su calidad de vida.
No olviden que aquí no hay seguros de vida o seguro social para garantizar calidad de vida a un ciudadano, a qué llama el señor «Bensión» civilización humana o prosperidad, dónde está la humanidad tan predicada por pares y politicos.
¿Qué Uruguay es este? Al menos den dignidad de decir o hacer pobres o destruir una vez por todas la gente de menores recursos, les pido al menos que sean sinceros y hagan de una vez lo que tengan que hacer pero no se afanen en conspirar contra toda vida humana sin al menos darle un arma con que se defienda.
MANUEL RODRIGUEZ
Caso Lima: los cancheros aquí terminan presos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Como gringo pero hijo de criollo uruguayo les digo que lo de Freddy Lima en Miami sirva de ejemplo a los rioplatenses. Cuando salgan fuera del país piensen que fuera de la Banda Oriental las cosas tal vez puedan ser diferentes. En las sociedades anglosajonas el sarcasmo y la ironía tan apreciados en el lenguaje cotidiano de los latinos es un pecado.
En la terminal aeroportuaria de Miami el diálogo puede haber sido así: «¿Qué lleva ahí, señor?» «Un explosivo», responde canchero el interrogado. Y el gringo que no es estúpido piensa en términos rioplatenses (para reciprocarlo) pero no lo dice: «Yo te voy a dar bananero vení para adentro». Y la cancheriada le costó 25.000 dólares.
Los ministros, presidentes, embajadores, cónsules generales, cónsules de distrito, cancilleres, secretarias de cónsules y todo el staff diplomático y administrativo del servicio exterior (no al estilo Quai d’Orsay por supuesto) dicen «Â¡qué atropello!» Agarran el primer teléfono tratando de buscar amigos y conocidos que tengan influencia para sacar a Lima de la cárcel. ¡USA no es un país latino! Una ex jueza de la Suprema Corte dijo que los jueces en Uruguay se apegan más a la Constitución que en USA. Por eso los abogados ahí especulan con los expedientes para que no entren cuando están determinados jueces, dependiendo del turno
La ex jueza Balbela olvidó el Derecho Comparado donde se enseña
que el sistema judicial anglosajón es algo diferente del código napoleónico y del derecho romano. Debe releer a Gert Hofstede, por aquello de que los sistemas judiciales van de acuerdo con las necesidades socio-culturales de los países.
Otra cosa que la señora Balbela parece no saber es que en los sistemas anglosajones el acusado debe declararse «culpable» o «inocente». No le corresponde al juez en primera instancia establecer la culpabilidad o no. Y como en este mismo sistema el principio básico es la honestidad –y no la mentira– aguarde a ver lo que pasa si usted se declara inocente y el juez prueba que no lo es.
En Uruguay el abogado está para defender al acusado –sea culpable o inocente– y si no lo es le dice qué debe decir para sacarlo del apuro. Ningún abogado aquí le toma un caso si el acusado trata de mentir a la Corte, porque si lo hace el que se jode es el abogado. Soy abogado de este país y sé de qué hablo, aconsejo a los defensores de Lima que cuando vaya a la corte pida disculpas. La disculpa y la humildad son tal vez las mejores herramientas aquí. La primera actitud que recomiendo surte un enorme efecto en Corte, aunque parezca mentira, y la segunda ennoblece el espíritu.
TONY V.
Contra los topes jubilatorios
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Como ya se han publicado en reiteradas oportunidades en vuestro periódico las cartas abiertas de lectores la temática de la situación en la que nos encontramos muchos trabajadores desamparados de una legislación jubilatoria justa, me sumo a lo manifestado por ellos, ya que soy uno más de los que se ve perjudicado.
Habiendo trabajado toda mi vida en forma continuada y habiendo hecho los aportes legales correspondientes; hoy acudo a ampararme a la pasividad merecida por exceso de años y puntaje y no puedo permitirme hacerlo, porque mi remuneración me la reducen en virtud de los topes establecidos.
Entiendo que en un gobierno democrático que se jacta de los derechos y justicia para todos; esto está ajeno a la teoría.
Una persona que trabaja y aporta debe ser retribuida en su jubilación y en etapa donde ya no puede seguir haciéndolo o es discriminado en beneficio de la juventud a que se retire, a que se le condene a pasar necesidades que distan mucho de lo que aportó durante toda su vida.
Todos debemos ser iguales ante la ley, lo dice ya la Constitución de la República.
Las AFAP –empresas con fines de lucro– no amparan una importante franja de trabajadores ni tampoco el BPS.
La situación irracional de desconocer el fin que tuvieron nuestras contribuciones, no debe ignorarse porque quienes tienen en su mano la representación de un pueblo y que durante sus campañas electorales en su momento prometieron subsanarlas.
Los asuntos internacionales tienen peso sí, pero lo interno de un país no se puede desconocer.
¿Hasta cuándo debemos esperar si siempre es prioritario la repercusión de México, Argentina, Brasil, EEUU, etc., etc.
Cuando se trata de entrar en la problemática interna del país nos encontramos que sólo se prioriza lo urgente: la aftosa. ¿Y los demás trabajadores y ciudadanos también con familia no son merecedores de una urgente reconsideración?
Nadie desconoce que son importantes, pero… ¿por qué las góndolas de supermercados están abarrotadas de mercaderías de Brasil y Argentina y se siguen cerrando las empresas nacionales?
¿Dónde están los intereses de los gobernantes para que permitan todo esto? ¿No tendrían que estar un poquito más ocupados en aquello: «la caridad empieza por casa»?
Desearía que esto no caiga en saco roto y que finalmente se tome la cabal conciencia de lo que significa estar en la tercera edad equiparado en los hechos a quien nunca hizo nada habiendo trabajado siempre, y esperar la muerte como el más de los carenciados.
Gracias señor Director por permitir esta libre expresión.
Atentamente,
JUAN ADOLFO NOBLIA MARTINEZ
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