Tiene la palabra

Arismendi y el Marxismo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* En artículo del suplemento Bitácora del 17 de octubre, Esteban Valenti habla de Rodney Arismendi.

Me referiré sólo a una discrepancia –esencial– con el contenido de ese artículo; valoro la visión, en los demás aspectos, a los que no hago referencia.

Llama la atención la facilidad argumental con que se descalifica al Marxismo. En ese sentido, la piedra de toque que se usa, es la idea marxista de la «dictadura del proletariado».

La visión integral de la sociedad y de la historia, es un mérito del Marxismo que hace a su esencia. Implica esa unidad, la visión de «las partes» al interior de la sociedad y de sus complejas y a veces contradictorias relaciones. La visión fragmentada de la sociedad está en la base de las crisis del pensamiento moderno y posmoderno, en la crisis de la sociología, de la política, de la economía, mirando cada una un fragmento y no aventurando más allá de las narices. No creo que de ahí surjan los errores del socialismo real.

¿Cómo un concepto primario como el de la dictadura del proletariado (análisis de Marx sobre la experiencia de la Comuna de París, por ej.), 150 años después puede resultar de buenas a primera autosuficiente para invalidar la estructura teórica de los filósofos alemanes en cuestión?

El artículo descalifica políticamente la teoría, apelando a la visión unitaria de la sociedad o a veces se lo ha hecho apelando al significado del concepto de dictadura en cuanto a su forma (uso del terrorismo de estado, despotismo etc.), y los dos aspectos por veces se los vincula como uno solo. No lo hace el artículo. No estoy hablando de que existan dictaduras buenas y dictaduras malas –no–. Digo que el concepto de dictadura del proletariado en el Marxismo se refiere al concepto de supremacía de clase, que se corresponde con el concepto de dominación, en el marco de una visión integral de la sociedad. Es un concepto, pues, común, a la democracia burguesa, o a la democracia socialista, aunque cambien las clases dominantes. Engels argumentó en base a su idea de «repúblicas democráticas populares», la forma probable de la dictadura del proletariado, por ej. Gramsci trabajó en esa dirección sin que le resultara una traba la teoría marxista. Es claro que no es coherente con los principios éticos, humanos, del Marxismo, –expresados claramente por Marx y Engels– una forma de organización de la sociedad que involucre formas de terror o despotismo. El Marxismo se planteó siempre una formación histórica poscapitalista –el Socialismo y el Comunismo– superadora, más humana, más justa, más democrática. Pero no hace demagogia en cuanto a que su forma implicará dominación de clase, hasta la eliminación de estas.

Como militantes comunistas, Esteban, yo, todos los comunistas, luchamos en nuestro país por crear las grandes mayorías, organizadas, lúcidas, para el cambio. Fuimos creadores e impulsores del Frente Amplio y nos sentimos en nuestro querido Frente, como el pez en el agua.

Y cuando el golpe de Estado y la dictadura luego, nuestro Partido Comunista no le cedió la derecha a nadie (por decir lo menos) en la defensa de la democracia. No vimos ello como contradictorio con la teoría sino como aplicación y desarrollo de la teoría en la situación concreta de nuestro país.

Se me dirá que en tal o cual país, en nombre del Marxismo se hizo esto o lo otro. Digo que no se puede confundir el fracaso de un intento histórico peculiar, con el sistema de ideas que lo inspiró. La relación entre las ideas y las experiencias histórico –concretas, es mucho más compleja y rica, y no de ahora, sino de siempre, ejemplos sobran.

No se pueden identificar las experiencias de construcción de sociedades socialistas, a partir de sociedades con capitalismos no desarrollados (es decir, al revés de como lo imaginó la teoría), con el fracaso del proyecto socialista teórico general.

Las experiencias del Socialismo real, lleno de logros, de heroísmo, de humanismo, y también de errores, tragedias y a veces crímenes en nombre del Marxismo, cambiaron el mundo, derrotaron al fascismo, abrieron el camino a la liberación colonial definitiva, incidieron positivamente al interior de cada país capitalista y obligó al capitalismo a intentar desdibujar sus peores aristas, esas que hoy retoman en una ofensiva ideológico – política – económica – militar, que tiene graves consecuencias para los pueblos.

Las experiencias socialistas dejaron ricas enseñanzas, también frustraciones, pero no dejaron de ser experiencias históricamente breves.

El desarrollo capitalista moderno parece el previsto por Marx hace 150 años: aguda concentración del capital, globalización, aumento de las desigualdades, injusticia, hambre, individualismo, guerra con un fondo esencialmente económico, barbarie.

Las crisis y contradicciones del desarrollo nefasto del capitalismo, y la vitalidad de las ideas marxistas que auguran su renacimiento en las respuestas a los nuevos problemas, aprendiendo del pasado, reconstruirán la hermosa utopía del Socialismo y el Comunismo, en un nivel de maduración mucho mayor.

Es decir que ni en el plano de la teoría, ni en el de la práctica histórica, ni en el de la unidad de los dos aspectos, el balance sobre el Marxismo y su continuidad está resuelto, incluyendo el concepto de «dictadura del proletariado».

Comprendo que no necesariamente las cosas serán como yo creo, pero tampoco puede descalificarse tan rápidamente a Marx Engels, Lenin, Arismendi, Gramsci, etc.

Pienso que el artículo de referencia, abandona el análisis antes de comenzarlo. Arismendi, marxista profundo –no vulgo marxista como yo– no merece juicios teóricos tan livianos como hizo Valenti en su artículo y hago yo en estas líneas.

CESAR FERNANDES – C.I.: 1.888.648-6

 

Se agradece en nombre de la (delfín) Esperanza

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El REM agradece la ayuda en la rehabilitación de la cría de delfín aparecida este fin de semana en nuestras costas.

El delfín bebé en nuestras costas, que particulares encontraron entre las rocas e intentaron devolverlo al mar, pero sin resultados, ya que el ejemplar volvía a vararse, a partir de ahí se movilizaron para hacerlo llegar a nuestra organización en un único intento de salvarlo.

Con el apoyo a empresas, organismos y particulares, se implementó una estructura adecuada para su atención. Sin estos apoyos hubiese sido imposible intentar su rehabilitación.

Las condiciones del ejemplar no eran las mejores y por eso Esperanza su nombre. Con el apoyo de muchos uruguayos, Esperanza tuvo una oportunidad de vivir y no quedó sola en las rocas.

El REM agradece esas voluntades que se suman a nuestra labor. Estas son las empresas que colaboraron: Hostería La Perla de Cabo Polonio que la encontró e intentó devolverlo al mar; familia Echevarriaza y Jorge Nader que la trasladaron preocupándose por las mejores condiciones; Club de Pescadores Montevideo, que proporcionó sus instalaciones para la atención inicial (una vez más al lado del REM), sus pescadores que colaboraron todo el tiempo; señora Susana Lestido y a Grupo Santander, que a solicitud autorizaron el uso de la piscina familiar al delfín Esperanza.

El Cuartel Centenario de Bomberos por la bomba de extracción de agua y dos bomberos para el armado de la estructura; OSE que nos facilitó dos camiones cisterna para llenar la piscina y a sus funcionarios que tuvieron paciencia y ayudaron en todo; Barraca
Deambrosi que una vez más nos facilitó la sal necesaria para la piscina; Demilona que nos prestó el toldo para cubrirnos del mal tiempo, y dispuestos a hacer una estructura permanente; a los guardias de la empresa Wackenhut que tienen a su cargo la custodia de la casa durante tres días; a periodistas que respetaron las medidas de control tomadas y a todos los amigos que enviaron información de apoyo no importando las diferencias horarias.

COORDINADORES Y VOLUNTARIOS DE RESCATE ECO MARITIMO   REM

 

Cuestionan el rol de las FFAA

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Creo que es necesario hacer un comentario sobre la situación creada entre la Policía y las FFAA. Primero creo que las FFAA desde la instauración del sistema democrático en el año 95, padecen de un problema de existencia. Desde aquella época a la fecha no hemos tenido problemas de «seguridad nacional», y durante todos estos años las fuerzas se han encontrado ociosas y preocupadas porque alguien lograra el consenso y realizara la tan temida pregunta ¿para qué queremos unas Fuerzas Armadas como las que tenemos, que se llevan casi un tercio del presupuesto nacional, y son el organismo que tiene más personal (ocioso) del Estado?

Por eso cuando vino el Presidente de Costa Rica se les puso la carne de gallina, porque dicho país no precisa de FFAA para existir. Y las circunstancias actuales les vienen como anillo al dedo para justificarse y ganar espacio, que no los logran por sí mismos, sino que desplazan a otro organismo del Estado, la Policía. Tan irreverentemente lo hacen, que desplazan a la Policía del control de personas y equipajes, sin tener personal idóneo para cumplir esa tarea, porque según los propios dichos del ministro Brezzo, se iba a empezar a adiestrar al personal en esos menesteres. Tampoco tienen personal, porque salieron corriendo a la Comisión de Hacienda a solicitar un aumento del presupuesto para ingresar más gente, porque ahora tienen que combatir el terrorismo.

Entonces uno se pregunta si había otro mecanismo del Estado que cumplía las funciones en cuestión, y aparentemente bien, ya que nunca se informó de lo contrario, ¿por qué desplazar al mismo, si no es con un propósito distinto al que se pregona? ¿Por qué la Fuerza Aérea habla de Policía Aeronáutica, y tiene una camioneta con esa inscripción, si dicha dependencia no existe, aunque la hayan intentado crear en reiteradas oportunidades? ¿Cómo logran que el Poder Ejecutivo les haga el juego?

 

La ley del más fuerte

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Soy un uruguayo de ascendencia árabe-palestina e italiana, un ciudadano común que se educó en este hermoso país. En mi familia coexisten dos religiones: la musulmana por parte de padre y la católica por parte de madre. Religiones monoteístas provenientes del judaísmo; el Islam recoge los mismos principios, valores y profetas, adecuados para los beduinos del desierto. Es el mismo dios, llámese Alá, Jehová, Yavé o Dios; sus pilares son los mismos, por eso quien habla mal de una de ellas, ofende a todas.

EEUU sufrió algo de lo que muchos países sufren todos los días: temor, inseguridad, desastre, muerte de inocentes.

Estoy de acuerdo en demostrar nuestra solidaridad con esa nación y expresamos el repudio a la violencia. Pero como uruguayo doctorado en Derecho, me indigna profundamente que la mayoría de los Estados del mundo apoyen la ley del más fuerte obviando todos los principios del derecho internacional público.

Se apoya una supuesta guerra contra el terrorismo sin importar los inocentes que están condenando a muerte; se habla de que somos civilizados cuando las palabras correctas son hipócritas, cínicos y asesinos.

Guerra en derecho internacional sólo es un término que implica la intervención bélica entre dos o más Estados. No existe la guerra contra el terrorismo, pues éste no es un Estado; no hay un enemigo identificado.

Estoy convencido de que el gobierno de EEUU no sabe con certeza quién fue el autor ideológico de los atentados. Para una superpotencia, decir esto sería afirmar y confirmar su vulnerabilidad. Por eso es necesario identificar al enemigo; para dar credibilidad de su control absoluto de todo, para dar respaldo psicológico a la población, para mostrar su fuerza a todo el mundo. Para eso exige la colaboración de la comunidad internacional, para responsabilizarla de su barbarie.

Por más que EEUU ordene al Talibán la extradición de Bin Laden, es impensable en el mundo jurídico la extradición de alguien si no lo requiere un órgano judicial, con el debido proceso y demás garantías para el reo.

El pueblo estadounidense no comprende por qué esos ataques, pues se considera el símbolo de la civilización, de la democracia, de la libertad, de la bondad, de la paz y de la justicia. Pero se olvidan del racismo, de los militares de ultra derecha, del sistema impulsado por EEUU que mata de hambre, se olvidan de las matanzas de Vietnam, de las bombas atómicas sobre Japón, del bloqueo económico a Cuba, de la guerra del Golfo, del bloqueo a Sudán y a Libia, de los hambrientos del mundo, de los sidosos en Africa que no reciben medicinas; eso es injusticia, eso es terrorismo.

La Jihad es la lucha contra la injusticia. Y los medios deben ser la palabra, el diálogo, la compasión, la solidaridad, el amor, la tolerancia. Es una lucha que todo ser humano debe llevar a cabo todos los días, con su vecino, extender la mano a quien la necesita, escuchar al desamparado, luchar por la distribución de la riqueza, por erradicar el desempleo. Ese es el camino.

DR. JEHAD AYEISH SAMBUCETTI – C.I. 3.682.310-7

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