ESTE AÑO, LA FIESTA TENDRA UNA CELEBRACION MODERADA

Atentados en EEUU hacen disminuir ventas de Halloween en Uruguay

Los motivos argumentados por comerciantes para explicar la baja en las ventas de trajes para la fiesta de Halloween son variados.

Estos tradicionales rituales de origen celta, posteriormente tomados por el cristianismo, llegaron a nuestro país hace una década desde Gran Bretaña y Estados Unidos. En los últimos tres años, el ritual de las brujas tuvo su mayor punto de inflexión en la sociedad uruguaya. Pero según explicaron los comerciantes, parece ser que una de las causas de la retracción de las ventas es que este año no existiría mayor atracción por la festividad.

Según explicaron los empresarios, presumiblemente el furor de Halloween «ya fue». Otro factor manejado es la crisis económica en la población uruguaya, que retrajo las compras de estos productos y, finalmente, los vendedores detectaron en los padres una mayor propensión a evitar adquirir imágenes relacionadas con la muerte –llámese íconos demoníacos o de terror– sensibilizados con los atentados perpetrados contra las Torres Gemelas y el Pentágono en Estados Unidos.

Las compras en este rubro tendrían cierto cambio de rumbo y habría casos en los que se opta por la adquisición de trajes menos horrendos y de igual manera evitar aquellas imágenes asociadas con la muerte. En tal sentido, algunos padres deciden vestir a sus pequeños con trajes que representen sentimientos de ternura, como ser de abejita, en vez de llevar un disfraz de calavera. «Lo que interesa en esta fiesta es que los pequeños estén disfrazados, más que llevarse por el ritual de la muerte», señaló un comerciante interpretando el pensamiento de algunos padres.

Así también, en ciertos colegios que usualmente organizan la fiesta de fines de octubre, declinaron este año plegarse a las celebraciones de Halloween, de igual forma a cómo sucede en Estados Unidos. En cambio, optaron por realizar la fiesta de la primavera.

Otras instituciones educativa llevarán adelante Halloween de una manera «mesurada y más íntima».

A pesar de una generalizada tendencia a la baja en las ventas, un grupo minoritario de comercios percibió una acelerada demanda por sus productos, como ser la casa Ta-Ta, donde la mayor salida se produjo el pasado fin de semana, y se destinó principalmente a niños de edad escolar.

«Ahora nos quedan disfraces y máscaras de látex», se explicó.

Entre los implementos que se pueden conseguir se encuentran máscaras a $ 80, disfraces a $300 y más y tridentes ($ 40). Además se expenden sombreros de bruja ($130) y pelucas ($ 100).

En el local Effas Party de Portones Shopping manifestaron que entre los productos ofrecidos para Halloween tienen mayor salida las máscaras, cuyo valor se encuentra entre $ 29 y $150.

Están para la venta disfraces de Frankenstein, la Momia y la Muerte entre $300 y $ 500, pero desde ese negocio se argumentó que la fiesta se llevará a cabo en esta ocasión de forma más moderada, incidida tal vez por los atentados terroristas.

En algunos comercios se fomenta la realización de esta fiesta disponiendo a promotoras vestidas de brujas que regalan caramelos a los niños, o se disponen góndolas enteras como en el Géant, mientras que en otros no le prestaron demasiada importancia a la celebración y pusieron a la venta poca variedad de productos.

Funcionarios de la juguetería El Plata percibieron que los mayores destinatarios de los disfraces son los niños en edad preescolar y escolar y adolescentes entre 15 a 18 años. «No sé si es por el atentado terrorista, lo económico o el poco interés por la fiesta, que las ventas están bajando», explicaron. Dentro del anecdotario originado por las ventas, llegó a este establecimiento un niño vistiendo la indumentaria de un colegio católico preguntando si tenían una careta de Osama Bin Laden. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje