Tiene la palabra

 

Niko Schvarz: ¿está odiando?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

* Como oriental radicada en Estados Unidos, egresada de dos centros de estudio de periodismo en el Uruguay y ejerciendo mi profesión además en «el país del norte», quiero manifestar mi total desagrado y absoluto desacuerdo hacia el artículo firmado por Niko Schvarz titulado: «Guerra Sucia, muertos civiles y mentiras en cadena».

Quienes aquí presenciamos «En vivo y en directo» los acontecimientos del pasado 11 de setiembre y continuamos al firme con nuestras actividades periodísticas, intentando controlar los temores diarios de lo que está aconteciendo, podemos afirmar que muchas de las opiniones vertidas por el mencionado «periodista» faltan a la verdad.

Es lamentable que un órgano de prensa como LA REPUBLICA, con un importante porcentaje de lectores y formador de opinión por ende, publique en sus páginas un artículo burdamente tendencioso e inundado de odio ideológico. Quien opina «de afuera», quien no ha convivido con la desesperación y dolor de familiares de casi 6.000 víctimas masacradas en los acontecimientos del «martes negro», puede hacer manifestaciones y «jugar a conveniencia» con los datos proporcionados por el Departamento de Estado, las agencias internacionales de noticias y aún de los servicios humanitarios, como lo ha hecho el Sr. Schvarz. Para llamarse «periodista», hay que serlo realmente y dejar los rencores y las miserias personales de lado.

CONNIE GOLDIE  (WASHINGTON) – [email protected]

 

Pongan fin a este escarnio público

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

* Todo sabemos lo que fue, lo que es y lo que significa el fútbol para todo uruguayo, así que no voy a repetir lo que todo el mundo sabe. En todo deporte se gana y se pierde, no se puede ganar siempre por más que nos guste o por más que nos amargue el tener que perder.

Pero hay energúmenos, que ya sea por motivos sociales, económicos o políticos, pueden ser dirigidos o no a cambio de alguna remuneración o no, que están dispuestos a tomarse una revancha para descargar sus frustraciones.

Hemos caído tan bajo, que ya esto no se puede tolerar más. Hay que poner fin a este escarnio en nuestro fútbol, pese a quien pese y caiga quien caiga, ya sea Peñarol, Nacional o Calamuchita F.C. en este caso le toca el turno a Peñarol.

Toda esa escarcha debe de ser erradicada de las canchas. Los hechos acaecidos en el Estadio de Danubio deben ser duramente castigados. Un castigo ejemplar que haga abrir mucho los ojos a aquellos clubes que se empeñan en «contratar» o en apoyar a estos malandras. Estas acciones no se pueden tolerar más, es la muerte del fútbol, el clavo final del cajón.

Y nadie mejor que la AUF y en caso de que ésta no obre de la manera que es debido, quedaría la FIFA para que tome cartas en el asunto. Un año de suspensión, sin intervenir en torneos locales, y dos años sin competir en torneos internacionales creo que es suficiente; que el club pueda luego sobrevivir o no es cosa de ellos, pero al menos se sacaron de las canchas a esos pistoleros que se toman su revancha al dejar sueltas sus frustraciones.

ROQUE LANGONE – [email protected]

 

El Estado neoconfeso canta la injusta

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

* Una vez más se ha vuelto a echar la pelota a la casa de la vecina.

La organización de colegios religiosos, ahora a través del Padre Pedro Incio, promueve que las arcas estatales uruguayas brinden subsidio a la educación religiosa.

Sin perjuicio de toda veleidad que pueda tenerse en aspiraciones que antes ya ha lanzado monseñor Cotugno, es hora de que se ponga la verdad arriba de la mesa.

La Constitución uruguaya, desde 1934, estableció, como subvención por sus servicios, la exoneración de impuestos nacionales y municipales a todas las de enseñanza privada que suministrasen clases gratuitas a un número de alumnos en la forma que determinaría la ley; asimismo a las instituciones culturales.

Algunos casos hasta dan urticaria, como la exoneración al Automóvil Club del Uruguay por considerársele básicamente Centro Cultural y no Empresa de Servicios Automotrices; incluso le han perdonado U$S 5:000.000 de aportes no realizados a la Seguridad Social.

En ocasión de la Reforma Constitucional plebiscitada en 1966, se recortó al exigencia de que dichos colegios brindasen becas totales –o parciales– en gratuidad, manteniéndose la prebenda de no pagar impuesto alguno.

Ahora se presiona, incorporando sólo a la Iglesia Católica Apostólica Romana en frustradas reuniones promovidas por autoridades ministeriales con las de diversos niveles de la Educación Pública.

Desde que el Estado uruguayo inequívocamente se define como laico, para el caso de entenderse imprescindible el invitar a representantes de alguna colectividad religiosa, extremo que no justificamos, se deberá hacer un previo público llamado a un Registro de Religiones en el Uruguay, convocándolas absolutamente a todas.

La misma tendencia oficialista volcada hacia el catolicismo se ha apreciado en otros rubros, como el conocido cese de las experiencias de fecundación in vitro por el Hospital Militar, y de la campaña publicitaria procondón por el Ministerio de Salud Pública. Antes se explicaba diciendo que el Partido Nacional escribía Dios con mayúscula y el Partido Colorado lo hacía con minúscula; ahora, al parecer, la mayúscula ha cundido.

Es importante que las autoridades públicas sepan que el pueblo se da cuenta del flechamiento que se hace de las oportunidades; caso contrario, en vez de fomentarse el mandato constitucional del sostenimiento de una comunidad oficialmente aséptica respecto al dogmatismo de creencias religiosas en la Educación Pública, lo que resulta es la conversión a un Estado confesional que sólo viene considerando como autoridad religiosa a la que históricamente fue su religión oficial.

CARLOS BARROS PONS – C.I.: 1.217.199-4

 

No soy fanático del fútbol pero…

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

* No soy un fanático, no puedo negar que también suelo apasionarme por el fútbol, aunque ya estén lejanos los tiempos en que podía practicarlo.

Como tal sigo atentamente todas las alternativas en torno a las eliminatorias para el próximo mundial.

Independientemente de la suerte que le pueda corresponder a nuestra selección, que confío clasifique y cumpla un digno papel, no puedo guardar en silencio algunas de mis reflexiones respecto a los absurdos que pueden darse respecto a la clasificación de los participantes. Me explico: al día de la fecha ( 8/10/01), hay tres países que ganaron varias veces el campeonato mundial, y que al presente corren el riesgo, quizás remoto en algún caso pero riesgo al fin, de quedar fuera de la competencia. Ellos son Alemania, Brasil y Uruguay, 3, 4 y 2 veces campeones mundiales en ese orden.

(En el caso nuestro sin contar dos campeonatos mundiales a nivel olímpico). Eso me parece un soberano absurdo, porque no puede marginarse a los que hayan demostrado ser potencias futbolísticas por altibajos coyunturales, cuando no por causales fortuitas donde hasta la suerte adversa juega su rol

Admito que la fortuna pueda ocasionalmente decidir el triunfo de un país en un campeonato del mundo, pero si ese mismo país lo consigue más de una vez, ya no es atribuible al factor suerte, sino
a la condición de potencia indiscutible.

Como tal no puede quedar ausente de ningún campeonato mundial, y no entiendo por qué aún los representantes de esos países no han promovido el tema en la FIFA.

Deberían proponer que todos los países que hayan ganado el campeonato mundial más de una vez, quedaran automáticamente clasificados sin participar en eliminatorias, al igual que el último campeón.

En este momento, además de Francia, último campeón, y Argentina, logrado en las eliminatorias, ya estarían clasificados también Alemania, Brasil y Uruguay.

Puede admitirse que no se les tenga más en cuenta según lo anterior, y se les obligue a clasificar en eliminatorias cuando tengan una participación deslucida en dos mundiales, determinada por la no clasificación en la serie. Creo que con esto se ganaría mucho más en el interés del campeonato, y sería estricta justicia.

Sugiero que LA REPUBLICA promueva una campaña para que los dirigentes de nuestro fútbol también se pongan la celeste, recojan esta iniciativa, y sean capaces de pelearla en la FIFA.

IGNACIO HUGUET – C.I.: 542.313-6 –

 

La verdad y las armas químicas

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

* A mucha gente le sigue preocupando el almacenamiento de armas químicas cuyo poder de destrucción masiva es realmente incalculable.

La atención del mundo, gracias a los medios de información, está centrada en los países árabes, los que son considerados una amenaza para los países del bloque occidental.

Miremos la situación desde otro ángulo

Tomando en cuenta las palabras del senador Rafael Michelini, quien dijo que para hacer buenas cosas para el país, hay que ir con la verdad, sea la verdad, entonces, nuestra fuerza, nuestro argumento y nuestra carta de presentación.

EEUU es la potencia primera en el mundo con mayor arsenal bélico, que cuenta con armamento muy sofisticado y además, el armamento binario, capaz de destruir poblaciones enteras, junto con las armas nucleares que tienen enorme poder devastador, como para aniquilar en cuestión de horas a la civilización entera.

Ya en 1986, EEUU contaba con el arsenal químico más potente del mundo, «cerca de 150 mil toneladas de agresivos químicos, más de 3 millones de proyectiles, cohetes, bombas de aviación y minas, dotadas de agresivos químicos».

Se dijo entonces, que «todo el programa de modernización del arsenal químico-bélico de EEUU devorará más de diez mil millones de dólares».

Con esta arma química se puede exterminar a la población y a la fuerza viva del enemigo, dejando intactos los bienes.

No se nos ocurre que tales armas se hicieron para no ser usadas y que esto no debería llamarnos mucho la atención, por lo que es natural que mucha gente no esté debidamente informada, o sea, que se le oculta la verdad.

«Cerca de noventa empresas privadas y estatales en EEUU se dedican a la fabricación del armamento químico».

El arma binaria de efecto nervioso, «es una de las armas químicas más peligrosas –desde el punto de vista técnico– que se diferencia de las armas químicas corrientes por constar de dos o más componentes que van colocados en contenedores separados, pero que la explosión de los proyectiles, bombas o cohetes hace que se mezclen, produciendo una sustancia supertóxica capaz de aniquilar todo organismo vivo. Hasta la más mínima cantidad de esta mezcla afecta al organismo humano, al sistema nervioso en primer término, destruyéndolo o mutilándolo».

Y además, esta arma «es peligrosa también porque –introduciendo variaciones en sus componentes– permite obtener nuevas sustancias tóxicas, incluso la llamada arma étnica, que es capaz de influir de manera selectiva en determinadas razas».

¿Cómo es que no se da más amplia información sobre este asunto?

Será que los EEUU se reservan el derecho a usar el arma que los demás no pueden usar?
¿Y qué garantías dan de que nunca van a usarla? Se ha dicho que con el botulonium-90, si se dispersara en la atmósfera, unos pocos gramos solamente, como para llenar una cuchara sopera, sería suficiente para exterminar a toda la humanidad.

Nos quedamos cortos si decimos que esto también es terrorismo, que tampoco, por supuesto, compartimos. ¡Por favor! Ya a esta altura, no nos queda otra que «bajar la pelota al piso», y dialogar. ¡Estemos con la paz, no con la guerra!

El mensaje de Jesucristo es paz y la paz quiere para todos los seres de la tierra. No busca seguidores, sino que se practique realmente lo que él dijo y ejemplarizó, dando su vida por amor a la humanidad. Por eso ha sido proclamado como Rey de reyes, porque nadie como él pudo expresar jamás un amor tan puro, grande y verdadero.

JOSE H. BASETI – C.I.: 648.405-4

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