EL 90% DE LOS INFECTADOS CON EL VIH SON PORTADORES DE LA CEPA B, SEGUN EL MINISTERIO DE SALUD PUBLICA

El MSP someterá a mujeres embarazadas a pruebas de sida

El Ministerio de Salud Pública desmintió la información divulgada en Argentina a través de los diarios Clarín y Página/12, que basada en la revista científica Aids informaron que «se identificó una cepa autóctona que afecta al 90% de la población heterosexual infectada de ese país, Uruguay y Bolivia. Si se desarrollara una vacuna, podría no servir en esta región» y tampoco «kits de diagnóstico», consignaron los diarios. Se trataría de una mezcla de 2 de las 9 cepas existentes del virus del sida: A+F.

La directora del Programa Nacional de Sida del MSP, Margarita Serra, dijo que «el 90% de la población infectada en Uruguay es portadora de la cepa B, al igual que en Argentina y el resto de Occidente». Agregó que «la cepa del virus del sida es indiferente para determinar un diagnóstico y posterior tratamiento».

La directora de Enfermedades de Trasmisión Sexual en Uruguay, Hilda Abreu, ex presidenta de la Comisión Nacional Honoraria de Sida –organismo que no funciona desde comienzos de 2000– y asesora de la Organización Panamericana de la Salud, ratificó que «la cepa que predomina es la B, pero también es normal –dijo– que haya cepas recombinantes debido a la mutación del virus».

En cuanto a los artículos periodísticos publicados, Abreu entendió que «podrían existir errores en la traducción de la revista».

Sobre los tests de diagnóstico, la jerarca indicó que «el virus del sida se subdivide en 1 y 2 siendo que el primero prevalece en América y Europa, el segundo en Africa y Asia. Si una persona portadora de VIH-1 se realiza un análisis con un kit preparado para VIH-2 obviamente no lo detecta, pero todas las cepas del VIH-1 son identificadas con el kit para esta variedad», aclaró.

Cepas mezcladas

La información de Argentina dice que «entre 1998 y 1999, el equipo científico tomó muestras del virus que había infectado a 140 mujeres de Argentina, Bolivia y Uruguay, que se lo habían contagiado a través de relaciones sexuales sin preservativo con sus parejas heterosexuales que usaban drogas inyectables.

Para estos casos se aplicó la técnica de secuenciación genética por la cual se amplifica el ADN del virus a estudiar. «Así, por primera vez pudimos estudiar todo el genoma completo del virus del sida y no un pedacito, como lo hacíamos cuando empezamos a estudiarlo en el año 1989″, comentó Horacio Salomón, titular del Centro de Referencia de Sida. De esta manera, hallaron que dos subtipos del virus se habían unido y permanecían así de manera estable (en otros casos, las cepas suelen volver a separarse).

«La sorpresa fue que esta forma recombinante del virus está presente en el 90% de la población heterosexual infectada en Argentina, mientras que el 90% de la población homosexual infectada tiene sólo el subtipo B».

Vacuna futura

Margarita Serra se puso en contacto con sus colegas de la Lucha contra el Sida en Argentina, para ahondar detalles, tras lo cual señaló que «posiblemente hayan existido errores en la información manejada en los diarios» del vecino país. Para esta región, para Europa y el resto de las Américas –prácticamente todo Occidente– la cepa B es la que predomina y para ella se estudia elaborar una vacuna preventiva».

Es cierto, admitió Serra, que si las cepas de este virus tan mutante fueran en la mayoría de los casos recombinadas (A+F, por ejemplo y no sólo la cepa B), existiría un gran problema «porque ni siquiera se está estudiando una vacuna preventiva para esta combinación de cepas».

El Laboratorio Medicina Tropical de Perú centraliza desde 1998 muestras de sangre de los portadores de distintos países de América y cada uno tiene una población objetivo a estudiar, para tipificar las cepas del virus en este continente. «Uruguay sólo analiza las cepas de 500 trabajadores sexuales de los cuales 300 son mujeres y 200 travestis», relató Serra. Agregó que «este trabajo de tipificación de cepas nunca terminará, porque el virus muta constantemente. Claro que hay esperanzas en alcanzar una vacuna focalizada, por ahora, sólo a un tipo de cepa».

Así como Uruguay monitorea a los trabajadores sexuales, Argentina examina las cepas de las embarazadas portadoras; Brasil a las de los usuarios de drogas y Paraguay las cepas de los reclusos. Del total de casos estudiados para Uruguay, sólo existieron cinco de cepas recombinantes A+F».

Encuesta en el Pereira

La próxima semana el Ministerio de Salud Pública consultará a 500 embarazadas usuarias del Hospital Pereira Rossell, para conocer si controlan o no su período gestacional.

Las madres que admitan por distintas razones no controlar sus embarazos, se les aplicará la prueba rápida de sida para detectar si eventualemente son portadoras. También se testeará, con la prueba rápida, a las madres que hayan accedido a realizarse el test del virus del sida y no se les haya entregado el resultado. Desde 1997 Uruguay estableció legalmente ofrecer a las mujeres embarazadas la realización del test para detectar la presencia del virus. El Ministerio de Salud Pública a través del Hospital Pereira Rossell, verificó que «los exámenes no son entregados rápidamente a las futuras madres, se pierden los resultados y otras veces se entregan hasta dos años después de efectuados».

Si una mujer embarazada es portadora y además amamanta a su hijo, tiene 50% de posibilidades de trasmitirle la patología. En caso de que esa madre sea tratada con el medicamente AZT durante el embarazo y tampoco amamante a su hijo, existe sólo 5% de posibilidades de que el niño sea portador. En caso que la madre sea tratada con más de un medicamento antirretroviral (no sólo AZT), la probabilidad de trasmisión equivale a 1%.*

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