La población de Ciudad de la Costa creció 93% en los últimos 10 años
Este nuevo aniversario muestra a una Ciudad de la Costa –comprendida entre los arroyos Carrasco y Pando– en proceso de cambio, intentando adaptarse al crecimiento que ha sufrido en los pasados diez años. Distintas actividades populares marcarán las celebraciones de esta noche, en las que las decenas de organizaciones sociales y culturales de la zona demostrarán que tienen algo para ofrecer. Hasta la víspera, la Intendencia Municipal de Canelones (IMC) no había hecho ninguna alusión a la fecha conmemorativa.
Aunque actualmente no queden rastros de aquella época, los primeros veraneantes de los balnearios que hoy componen Ciudad de la Costa fueron los indígenas. Al igual que en el resto del país, el proceso de colonización implicó que familias españolas se repartieran las tierras de la franja costera.
Esa historia de adquisiciones y forestaciones llegó hasta el siglo XX, durante el cual ingenieros y arquitectos –cuyos nombres forman parte del nomenclátor actual de la zona (Giannattasio, Racine, etcétera)– fueron diseñando ese gigantesco centro poblado que amenaza con crecer aun más.
«Más de medio siglo de forestación (1917-1970), realizado por pioneros, seguido por la urbanización (1946 en adelante) de esforzadas inmobiliarias y sacrificados pobladores de los primeros años, han creado este paisaje verde y oxigenado ambiente natural, coloreado por una edificación de un dinamismo habitacional que hoy día la sitúa en el primer lugar de crecimiento de América Latina», indica el conocido vecino Enrique Sellanes en su «Guía de Ciudad de la Costa».
Sin embargo, ese crecimiento no fue acompañado por un aumento en los servicios públicos, y esa realidad está expuesta en el paisaje de la zona. Ante cada lluvia, balnearios enteros quedan aislados por calles que se convierten en lagunas. La falta de saneamiento y las inadecuadas vías de tránsito son otros de los tantos problemas existentes.
Esas situaciones, sumado a un importante electorado frenteamplista –ver recuadro aparte– han determinado que Ciudad de la Costa sea un clásico escenario de batallas entre gran parte de los vecinos y el gobierno municipal, al que acusan de no brindar los servicios que le competen.
Para colmo de males, hace algunos meses el intendente Tabaré Hackenbruch resolvió modificar los valores catastrales en esos balnearios, generando notorios aumentos de contribución inmobiliaria que los vecinos califican de «injustos». Esto motivó una nueva movilización popular que ha llegado al Parlamento, donde las comisiones barriales presentaron recursos de amparo contra las subas de impuestos decretada por el intendente colorado.
Mientras tanto, desde la comuna se asegura que los adversos resultados electorales para el Partido Colorado «no influyen» en las decisiones de Hackenbruch. Jerarcas municipales consultados por LA REPUBLICA indicaron que la comuna prevé realizar distintas obras en esa polémica zona que requerirán varios millones de dólares, aunque advirtieron que «para el intendente, todo el departamento es igual de importante».
Explosión demográfica
En los últimos diez años, Ciudad de la Costa registró un crecimiento poblacional del 93%, convirtiéndose en la ciudad de mayor desarrollo demográfico de América Latina. Esta experiencia determinó que el Programa de Población de la Facultad de Ciencias Sociales, en el marco del proyecto «Eco-Plata» –programa interinstitucional de apoyo a la gestión integrada de la zona costera del Río de la Plata–hiciera un exhaustivo análisis, titulado «focalización sociodemográfica y económica de las zonas costeras», a cargo del economista Juan José Calvo y la socióloga Carmen Varela, ambos expertos en demografía.
En el informe universitario, al cual tuvo acceso LA REPUBLICA, se indica que, de acuerdo al último Censo de Población y Viviendas del Instituto Nacional de Estadística (INE), en octubre de 1996 residían en esta zona cerca de 63 mil personas, de las cuales más de 24 mil vivían cinco años antes en otras localidades del país o del exterior, «lo cual explica el alto crecimiento poblacional observado en la región».
Los inmigrantes que llegaron en los últimos años eligieron mayoritariamente el sur de Avenida Giannattasio. Allí se radicaron 16.171 de ellos, mientras que 8.248 se radicaron del lado norte. Este último concentra a la mayoría de las familias carenciadas, y en ese lugar suelen ubicarse los asentamientos que, desde algunos años a esta parte, vienen en aumento.
De las 63 mil personas que residen entre los arroyos Carrasco y Pando, 32 mil son mujeres y 31 mil son hombres, con una relación de 97 personas del sexo masculino por cada 100 del sexo femenino. Hay 15.811 niños de entre 0 y 14 años (25%), mientras que 19.271 (31%) son jóvenes, categoría que encierra a las personas de 15 a 34 años. Los adultos de entre 35 y 64 años llegan a 21.544 (34%), en tanto que los adultos mayores (65 años y más) totalizan 6.337 personas (10%).
«El porcentaje de personas con menos de 35 años cumplidos es alto, si se considera que se trata de una población residente en un país de transición demográfica avanzada, lo cual implica estructuras demográficas envejecidas», señala el informe, resaltando que «más de la mitad de la población total se encuentra en los grupos de edad jóvenes».
En cuanto a la distribución por sexos, precisa, «la mayor feminización de la población sólo se hace patente en los grupos de edad mayores; esto no es sorprendente, pues refleja la diferenciación de la mortalidad enre los sexos, cuya consecuencia es una mayor esperanza de vida femenina con respecto a la masculina».
Respecto a las características de los hogares, el documento de la Facultad de Ciencias Sociales indica que Ciudad de la Costa está constituida en un 99.87% por «hogares particulares», definidos como «la persona o grupos de personas (parientes o no) que habitan bajo un mismo techo y, al menos para su alimentación, dependen de un fondo común».
Dentro de esta categoría predominan los hogares integrados por «los cónyuges, los cónyuges y sus hijos, una persona con sus hijos o una persona con sus padres», alcanzando al 66.14%, superando así en un 4% al porcentaje existente en todo el departamento.
Los «hogares monoparentales» –aquellos formados por uno solo de los padres– ascienden al 11%. «Este valor es relevante en cuanto a las implicaciones afectivas, sicológicas, económicas que tiene la falta de un progenitor para los niños y para el progenitor presente. Generalmente estos hogares monoparentales corresponden a jefaturas femeninas», subraya.
Los pobres de la costa
En Ciudad de la Costa hay 14.356 personas que presentan al menos una Necesidad Básica Insatisfecha (NBI), representando el 23% de la población. De ellas, 10.200 (17%) registran una carencia, 2.670 (4%) tienen insatisfechas dos NBI y 1.486 (2%) se encuentran en una situación altamente precaria, con tres o más necesidades básicas no cubiertas.
Unas 4.300 personas (7%) viven hacinadas, más de 5 mil personas no cuentan con ningún tipo de cobertura de salud, una idéntica cantidad carece de abastecimiento de agua y 4200 no tienen medios de calefacción. De todos modos, «en términos comparativos», aprecia el informe, «los porcentajes de población con carencias son relativamente bajos, lo cual puede estar indicando que el nivel socioeconómico de los habitantes de la zona es en promedio superior al nacional».
Bien educados
La tasa de asistencia a la educación se ubica en el 97.70%, mientras que la tasa de inasistencia es de 2.30%. Un 4.08% de niños acude a educación preescolar, un 42% de la población cuenta con educación secundaria y 12.30% ac
cede a la Universidad. Si se une a este porcentaje la formación de profesores y maestros, se establece que el 15% de los habitantes accede a niveles terciarios de enseñanza, mientras que en el departamento de Canelones tal índice se reduce al 6%.
Al analizar los indicadores por sexo, se desprende que, al igual que en Canelones y el resto del país, los varones son menos instruidos que las mujeres. A nivel liceal, en el Ciclo Básico los jóvenes tienen una presencia algo superior a las jóvenes, tendencia que cambia a partir del segundo ciclo de enseñanza secundaria.
El estudio universitario destaca que Ciudad de la Costa «cuenta con un nivel elevado de educación» y resalta que esta estructura educativa, unida a la estructura ocupacional –donde se observa un porcentaje elevado de personas con ocupaciones calificadas– marcan que esa zona del departamento tiene «un capital humano importante».
Medio ambiente
En Ciudad de la Costa hay cuarenta viviendas por cada 100 habitantes. «La concentración del parque habitacional así como su discriminación según el tipo de ocupación de las viviendas son indicadores importantes para establecer el nivel y el incremento de la urbanización. Estos indicadores, unidos a indicadores demográficos, nos revelan la presión que el ser humano puede estar ejerciendo sobre el medio ambiente alterando y erosionando el ecosistema», señalan los expertos.
Entienden que «un incremento de viviendas desmedido y sin un adecuado ordenamiento urbano en zonas donde el saneamiento es inexistente provoca una mayor eliminación de excretas, con la consecuente contaminación del subsuelo». Esto sucede en esa zona desde hace ya varios años. *
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