Tiene la palabra
Carta a la Suprema Corte y al gobierno
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* ¿Por qué hay gente tan insensata que no ve que si abandonan a un hombre indefenso a sus verdugos tendrán que pagarlo? Señores jueces y autoridades gubernamentales, si ustedes no tuvieron compasión ni con un hombre indefenso entonces se merecen el peor de los castigos.
Si ustedes estuvieran en el lugar de este hombre (el ciudadano egipcio Moklis), no les gustaría que los entregasen a sus verdugos, ¿verdad que no? ¿Por qué entonces entregan a un hombre indefenso, sabiendo que lo van a juzgar y a matar?
¿No creen que a ustedes les puede pasar lo mismo?, si son capaces de entregar a un hombre indefenso que no tiene la posibilidad de defenderse en manos de sus verdugos.
Espero que recapaciten bien, porque con la vida de un ser humano no se juega, sea inocente o culpable de los cargos en su contra. Ustedes saben de sobra que injusticias y equivocaciones las hemos cometido todos, en mayor o en menor grado, en esta vida. Pero por eso no tenemos el derecho de juzgar a otro ser humano por sus hechos y mucho menos con el fin de congraciarnos con su pueblo.
Y porque no sabemos en qué situación podemos caer nosotros en el futuro. Y no sabemos ni siquiera si es culpable de los hechos por los que se pide su persona.
Si es culpable, tendrá quien lo juzgará.
Dios será quien lo va a juzgar.
JULIA ARTEAGA DE BALDOVINO
Carta abierta al ministro de Salud, Luis Fraschini
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Por intermedio de la presente deseo comunicarle a usted y a la población las interrogantes que tenemos y que sólo usted y el director de ASSE, doctor Repetto, nos pueden responder.
Sucede que en mayo del corriente año usted dispuso el traslado de los doctores Wilson Golomar, Tabaré Carlevaro y Alvaro Luongo desde el Instituto Nacional de Oncología a desempeñar funciones en otras dependencias del MSP.
Esta medida nos ha afectado directamente a los pacientes del Instituto Nacional de Oncología, y así como tenemos derecho a saber la verdad de esta medida que usted tomó para con los tres médicos de más antigüedad y méritos del Instituto Nacional de Oncología. Yo soy paciente del doctor Wilson Golomar, y cuando le pregunté por qué lo habían trasladado de Oncología al Hospital Maciel, me dijo que él no sabía la causa, que no estaba de acuerdo con el traslado, y que su abogado el doctor Gonzalo Aguirre le había realizado un escrito donde se demostraba que por haber sido el citado profesional ingresado por Concurso al Instituto Nacional de Oncología, por no tener un sumario y por ser el único oncólogo titular presupuestado del MSP, tal medida violentaba dos artículos de la Constitución de la República.
Muchos pacientes y familiares de Oncología juntaron 300 firmas que avalaban una carta solicitándole el reintegro de nuestro médico al Instituto de Oncología, dicha carta fue entregada a la directora de Oncología y a vuestro Ministerio.
Hasta ahora nadie nos dijo el motivo real de estos traslados, el doctor Repetto se dirigió al familiar de una paciente, y le dijo que no había ninguna sanción para el doctor Wilson Golomar, que era un excelente técnico, pero que lo precisaban en el Hospital Maciel.
Paradójicamente, una médica pediatra es la actual directora de Oncología.
Un cronista de uno de los noticieros más importantes del país, se hizo presente en Oncología, nos hizo una nota, que nunca se publicó, entrevistó al doctor Repetto quien se negó a hablar en cámaras dando las causales del traslado de estos médicos.
El doctor Wilson Golomar nos manifestó que no tiene funciones reales en el Maciel, que marca su tarjeta y cobra el sueldo sin descuentos a fin de mes.
Los pacientes del Hospital de Chuy que eran asistidos por el doctor W. Golomar, ya no reciben más medicamentos que provenían de Oncología, por lo cual el doctor Golomar presentó renuncia al Hospital de Chuy, hasta que las cosas cambien.
Doctor Fraschini y doctor Repetto, asumo que este traslado no obedece a un capricho, todos sabemos que responde a alguna sanción, le pido en mi nombre y en el de todas las personas afectadas que nos digan públicamente por la prensa cuál es la falta que cometió el doctor Golomar, así como sus colegas.
Si cometieron una falta grave, no debemos encubrirlos, por el contrario debemos desenmascararlos, si cometieron una falta grave no deberían cobrar sus sueldos sin hacer actividad para la cual el Estado les paga, si son corruptos dígaselos públicamente, pero si nada de esto es real, entonces la corrupción y la falta grave está en otro sector del MSP.
Porque por sobre todas las cosas esta sanción parecería que a quien más perjudica es a los pacientes oncológicos del doctor Golomar que ya no pueden asistirse con él, creo que ya tenemos o tuvimos bastante desdicha en tener en algún momento de nuestra vida una enfermedad oncológica, no merecemos más sanciones. Finalmente les reitero con el mayor respeto, doctores Fraschini y Repetto digan públicamente por la prensa lo que varios cientos de uruguayos esperan con ansiedad, la verdad sobre los médicos y sobre todo la verdad sobre el traslado del doctor Golomar, nuestro médico del Instituto de Oncología.
Saluda atentamente,
MARIA CORDANO – C.I.: 1.331.217-7
Apoyo al senador Larrañaga
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Quiero expresar mi apoyo a la «rebaja de los sueldos altos», en primer término quiero felicitar al Partido Nacional que con este tipo de iniciativas se acerca a la gente; soy admiradora del senador Larrañaga por tener el coraje de impulsar esta idea de reducción de los salarios privilegiados para darnos a nosotros unos $ 500 que en mi caso es de un 20% de aumento porque soy funcionaria del Hospital Pasteur y mi salario nominal es de $3.200 y me quedan $2.500 en la mano.
En este momento de dificultad de nuestro paisito, espero que todos los políticos se voten en el Parlamento la rebaja de sus sueldos para que el pueblo pueda confiar nuevamente en ellos.
Agradezco al Sr. Director pueda publicar esta nota.
M R E S – C.I.: 2.468.457-2 – FUNCIONARIA DE SALUD PUBLICA
La sal
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Analicemos como consumidores: nuestro país importa sal y la procesa para su venta. ¿Cómo es posible que ese mismo producto importado de un país vecino del Mercosur, ya procesado y pronto para su venta cueste menos del 50% comparado con los precios de nuestra sal? Si un producto nacional vale $ 8.50 y el importado vale $ 4.50 puesto en el país, usted al igual que yo, valorará la diferencia a favor del más barato en el momento de comprar, más aún cuando hablamos de un producto donde la diferencia de calidad que pudiera existir (si es que existe) es despreciable. Al agregarle sustancias químicas, no solamente se desnaturalizó un producto natural sino que esas sustancias como el flúor son muy peligrosas, ya que de no ser monitoreadas de cerca puede, en cantidades inadecuadas intoxicar y causar envenenamiento. Por esta causa la sal pasó a ser un producto medicamentoso.
Se comentó en extremo y hasta por legisladores como el señor Melgarejo, que la sal importada de frontera brasileña poseía sustancias como el ferrocianuro, usado como antihumectante. Es de suponer que esta sal debe estar autorizada por el MSP para entra
r al país y ser vendida en plaza.
Como consumidor me pregunto por qué las industrias nuestras quieren ganar más del 100% en productos importados de países vecinos del Mercosur. Son empresas que desde hace años vienen manipulando el mercado de la sal en: frigoríficos, chacinería, industrias harineras, triperías, curtiembres, etc. fijando los precios a su gusto y voluntad. ¿Es justo que ahora, que todo está en crisis y que por fin los consumidores podemos elegir precios, estas industrias se quejen «en defensa de las fuentes de trabajo», eso sí sin dejar de controlar el mercado y sin dejar de ganar lo que vienen ganando desde hace años? ¿Quién controla estas ganancias exageradas?
¿Será el MSP quien autoriza y controla de cerca que no nos estemos intoxicando con el flúor, ya que no sólo lo ingerimos con la sal, también en dentífricos y en zonas que poseen aguas fluoradas. Me preocupa una zona balnearia que comprende: Parque del Plata Norte, San Luis, La Tuna y Santa Lucía del Este porque en los almacenes y supermercados de esos balnearios la sal es yodo-fluorada y esto contradice dos decretos del propio MSP. ¿Cuántas zonas más habrá en el país en estas condiciones y que nosotros desconocemos? ¿Con el tiempo no pasará con la sal lo mismo que pasa hoy con el plomo? Como ciudadano me preocupa que el señor legislador Melgarejo del Encuentro Progresista hable en la prensa solamente del ferrocianuro, ignorando el flúor, ya que una cosa es tan importante como la otra.
¿Por qué no cumple con los deberes que por votación popular se le encomendaron: IRP, educación, salud, desocupación, agro en crisis, etc. Esto me hace reflexionar que este representante popular se beneficia de alguna manera estando cerca de estos industriales, que estando del lado del pueblo.
BJA 20268
Desmienten a Correa Freitas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El senador Correa Freitas dijo sobre la reducción del gasto público, que cuando estuvo al frente de la Oficina del Servicio Civil logró con éxito bajar la cantidad de funcionarios públicos y por ende el gasto. ¡¡Cuánta mentira!! Pero por favor, señor Correa Freitas, no mienta tanto, si usted mismo firmó la ley que no le permitía a los funcionarios retirarse con incentivos cuando hubiera una sola persona, llámese jefe, gerente, director, etcétera, que no estuviera de acuerdo, aduciendo que ese funcionario es casi «imprescindible» para el funcionamiento del organismo.
Hasta aquí, todo bien, ya que si el funcionario le es útil al ente, no se le debiera permitir ir y recibir plata arriba.
Esto significa en buen romance, que el que lograra retirarse de la administración pública era porque no se había puesto objeciones a su salida, (a veces el expediente de renuncia con incentivos pasaba hasta por 14 jerarcas), es decir no se lo precisaba, estaba de más, sobraba, casi todo un perfecto inútil. También decía que si reingresaba al ámbito público antes de 5 años, tendría que devolver el dinero que le dieron. Hasta aquí todo bárbaro, todo OK, pero, siempre hay un pero, y esta gente que no da puntada sin hilo, casualmente puso una cláusula que decía más o menos así: El funcionario renunciante, con el aval de cualquiera de los directores políticos, podría entrar al ente nuevamente, cobrando no como funcionario, pero sí como empresa unipersonal o como contrato de obra, realizando igual, si fuera posible, la misma tarea, claro está, y en el mismo espacio físico que estaba hasta el último día que trabajó como funcionario, pero ahora con más sueldo, ya que pasa a tener contrato de obra o es una unipersonal.
Como se iban con las cifras de los últimos sueldos, la gente que sabía que le salía tal «guille» realizaban tantas horas extras para incrementar el sueldo que hubo ocasiones que entre el horario laboral y las extras pasaban las 24 horas. Negocio redondo para el Estado, señor Correa Freitas, éste les paga una millonada para que se retiren y los vuelve a contratar más caros todavía. Yo me pregunto, ¿la plata cobrada por esos funcionarios, era para ellos solamente, o alguien recibiría parte? Porque estamos hablando de U$S 35.000 o más para cada uno que accedía a este «privilegio».
Está bien, no todo es tan malo, el número de «formales» funcionarios públicos habrá bajado según dicen, pero no así el gasto que generan ya que ahora la nueva onda indica tomarlos como contrato de obra o unipersonales.
Cuánta tomadura de pelo en esa resolución firmada por usted y siempre alentando el amiguismo político.
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