LA INDISCRIMINADA QUEMA LIBERA TOXICOS QUE PROVOCAN AFECCIONES RESPIRATORIAS

Denuncian contaminación por cáscara de arroz en Río Branco

La operación, que se cumple diariamente, ha provocado numerosos casos de afecciones respiratorias y alergias entre los pobladores del lugar.

La contaminación que afecta al río Yaguarón y que amenaza a la Laguna Merín no está circunscripta a los desechos procedentes de la ciudad brasileña, como se ha denunciado últimamente.

Recientemente autoridades uruguayas, incluidos representantes del Ministerio de Medio Ambiente, manifestaron su preocupación por la problemática provocada por los efluentes y residuos que la ciudad brasileña de Yaguarón, con sus casi 30 mil habitantes, vierte frente a la ciudad de Río Branco.

Representantes locales vienen reclamando la intervención de la Cancillería de nuestro país a los efectos de exigir a Brasil una solución al problema que amenaza a la importante reserva de aguas dulces y pone en riesgo la salud de más de 50 mil personas que habitan en la región.

Sin embargo, buena parte de la contaminación ambiental que padecen ambas ciudades fronterizas, estaría siendo generada por la acumulación y quema de cáscara de arroz en territorio uruguayo.

Enérgico planteo

LA REPUBLICA recorrió el paraje Cuchilla Grande, ubicado a menos de dos kilómetros del centro de Río Branco, comprobando la gravedad del problema denunciado por los vecinos.

Allí se encuentran las llamadas «cascareras», depósitos a cielo abierto de toneladas de desechos provenientes de media docena de molinos, que luego son incineradas generando cenizas y humo que tornan el aire casi irrespirable.

El problema ha motivado el enérgico reclamo de cerca de 30 vecinos que vienen recolectando firmas, para que las autoridades departamentales y nacionales tomen cartas en el asunto. Si bien tanto la Junta Local de Río Branco como la Junta Departamental de Cerro Largo y la propia Intendencia están en conocimiento del tema aún no ha surgido una solución, al tiempo que aumentan día a día los casos de vecinos afectados por enfermedades alérgicas y respiratorias.

Se estima que el área sembrada con arroz en la cuenca de Río Branco es de aproximadamente 20 mil hectáreas, la que genera un volumen de arroz cáscara procesado de 230 mil toneladas.

De esa producción, se calcula que 45 mil toneladas de cáscara son vertidas en campos ubicados en los alrededores de Río Branco. En el cultivo de arroz se emplean fertilizantes, herbicidas, insecticidas, agrotóxicos y fungicidas.

Los ambientalistas consideran que se trata de un verdadero «cóctel» de productos químicos que inciden sobre la cáscara, transformándola en residuo altamente contaminado.

«Hay noches en que tengo que abandonar mi casa para poder respirar», dijo Deli Jackson, que vive en una modesta vivienda de Cuchilla Grande, rodeada de «cascareras» de arroz.

La mujer Nació en la zona y afirma que «hasta que surgió el problema con los molinos, se vivía muy tranquilo. Tengo una importante operación y el humo, según la orientación del viento, me hace salir de mi casa hasta la madrugada porque es insoportable». Mientras tanto, Nassar Silva reveló a LA REPUBLICA, que «los vecinos han reclamado, pero aquí nadie soluciona nada. Hemos perdido el tiempo». Asegura que hasta le han quemado los alambrados de su campo y nadie se hace responsable. Silva advierte que «si esto sigue así vamos a tirar cáscara de arroz frente a la Intendencia y que nos lleven presos, por lo menos vamos a respirar aire puro».

«En la puerta del Hospital comprobamos las afecciones»

El director del Hospital de Río Branco y edil departamental, doctor Mauro Suárez, reconoció que la quema de la cáscara de arroz produce cenizas y humo que afectan el aparato respiratorio de quienes viven cerca del lugar donde se deposita la misma. «Estas afecciones las vemos en la puerta del Hospital de Río Branco», admitió Suárez.

Mientras tanto, el ex integrante de la Comisión Técnica Mixta de la Laguna Merín, Luis Alberto Arismendi, dijo que «el tema de la cáscara de arroz, entre otros, es un enorme problema para Río Branco».

Arismendi alertó que el efecto de los distintos agrotóxicos y otros productos químicos que se utilizan en la región, pone en riesgo el ecosistema y la biodiversidad. «De una forma poco perceptible nuestras aguas se vienen contaminando y por otra parte hay especies de pájaros, por ejemplo, que cada vez se ven menos en la cuenca de la Laguna Merín».

El dirigente del Nuevo Espacio de Río Branco, Julio Wassen, opinó que «el problema de la contaminación aquí es de toda la región». «Nosotros tenemos nuestra cuota parte, por eso se necesitan medidas que abarquen toda la zona del Río Yaguarón y la Laguna Merín». «Aquí no es sólo el tema de la cáscara de arroz, sino que está también el problema de la basura de Río Branco, la que no tiene un tratamiento ni una ubicación adecuada», enfatizó Wassen. *

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