El Hospital Militar pretende procesar sus propios residuos

El Hospital Militar manifestó su interés en participar directamente en el manejo y disposición final de sus propios residuos hospitalarios, a fin de evitar intermediaciones y disminuir costos económicos. En la tarde de ayer, una delegación de la Fundación «Francisco Fernández Enciso» –organización de apoyo a la Dirección de Sanidad de las Fuerzas Armadas– le informó de la idea al ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Carlos Cat, durante un encuentro desarrollado en la sede ministerial. Los visitantes preguntaron cuáles son los pasos para tornar viable el proyecto ambiental de la cartera de Defensa. Participaron de la reunión en representación de la fundación, el ex comandante en jefe del Ejército, teniente general (r) Raúl Mermot, León Muñoz e Ignacio Risso, los que fueron recibidos por Cat y el subsecretario Luis Leglise.

El nosocomio del Ejército opera por su cuenta los residuos que produce, cumpliendo con el decreto 135 de 1999. En ese marco, los desechos son clasificados.

El siguiente paso será contratar a una de las empresas habilitadas para el traslado y el manejo final de los residuos, para su posterior incineración o inertización, que son Aborgama o Naturas.

Para evitar la dependencia con otras empresas privadas, el mismo Hospital Militar deberá adquirir un equipamiento especial para el tratamiento de los residuos, el que previamente deberá está aprobado por las autoridades medioambientales, municipales y sanitarias. «Económicamente, con seguridad le resultará más redituable de lo que paga», explicó el ministro Carlos Cat.

El subsecretario Luis Leglise afirmó que el Hospital Central de la Fuerzas Armadas tiene un contrato catalogado de «caro» para realizar el procedimiento de inertización para que estos residuos no contaminen y se conviertan en residuos domiciliarios comunes.

A fin de reducir gastos, la cartera de Defensa piensa desarrollar este proyecto, que no podrá incluir la instalación de una planta incineradora en todo Montevideo debido a la prohibición municipal vigente. Por lo tanto, deberán emplear otro tipo de tecnología para efectuar la reconversión de los residuos en las propias instalaciones del nosocomio militar, tal como lo viene haciendo la Asociación Española, a través de una planta incineradora.

Con respecto a las aguas de sentina, Leglise recordó que tras efectuarse varias denuncias contra la firma Camerín SA, sobre un incorrecto manejo de estos líquidos generadores potenciales de focos contaminantes, el Mvotma encontró en el predio de esta empresa, a 14 kilómetros de la ciudad de Trinidad, Flores, un predio 5 tanques enterrados que contenían dichos desechos. De estos lugares se extrajeron muestras que se encuentran a estudio del Laboratorio Tecnológico del Uruguay. Luego, las aguas serán trasladadas a Ancap para que este organismo les dé un destino final. *

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