Varias familias con plombemia no se quieren ir del barrio
Integrantes de la comisión vecinal «24 Familias», de Rodolfo Rincón, entregaron un proyecto alternativo a la Comisión Interinstitucional y al titular de la Procuraduría General de la Nación, Oscar Peri Valdez, que contempla el encapsulado del plomo a través del hormigonado como forma de reacondicionar los terrenos afectados de la zona.
Para esto se prevé que el Ministerio de Transporte y Obras Públicas aporte la maquinaria necesaria, mientras que el Ejército será el encargado de proporcionar los recursos humanos.
En tanto, el fiscal Enrique Viana rechazó una propuesta de conciliación presentada días atrás por los abogados de Ancap tendiente a que el Ministerio Público deje sin efecto la acción judicial comenzada contra el ente de los combustibles por entender que existiría cierta cuota de responsabilidad directa en los casos de intoxicación por el metal y la producción de naftas con plomo.
Según se informó, los abogados de Ancap presentaron un documento donde el ente se comprometía voluntariamente a dejar de producir naftas con plomo a partir de 2004.
El petitorio fue rechazado por Viana quien, según fuentes judiciales, argumentó que la sentencia judicial es la única vía segura para detener la producción de combustibles con plomo.
Por su parte, el presidente de la comisión vecinal, Miguel González, dijo a LA REPUBLICA: «Se nos informó que Ancap está dispuesto a donar el combustible para las máquinas, así como también el portland». Agregó que el fiscal de Corte y vocero de la coordinadora vecinal de La Teja ante la Comisión Interinstitucional, les informó que la solución, según se desprende de los estudios realizados por el catedrático español y especialista en medio ambiente Wenceslao Luis junto a la Facultad de Ciencias, sería aislar el metal a través de una capa de asfalto y otra de hormigón.
«El tema –explicó González– es que la gente deberá mudarse temporalmente a contenedores para trabajar con los predios libres, para después comenzar a construir las viviendas de material. Las familias están dispuestas a esto. Nosotros le presentamos un proyecto a Peri Valdez donde incluimos las medidas del terreno a remediar y las seis viviendas que se podrían construir en el lugar. Ahora, la última palabra la tienen los técnicos».
«Queremos quedarnos»
La decisión de las 24 familias de Rodolfo Rincón, de un total de 99 afectadas por el metal, está sustentada, según señalaron los propios protagonistas a LA REPUBLICA, en que la mayoría de los niños afectados registró bajos índices de plomo en sangre y en que habitan viviendas de material en predios no contaminados o con bajo índice del metal en tierra, según los análisis realizados por la Dirección Nacional de Medio Ambiente y la Intendencia de Montevideo.
Además, el afecto por el barrio pesa. De hecho, sobre Manuel Herrera y Obes los vecinos desplegaron un pasacalle con la inscripción. «Aquí murieron nuestros padres y nacieron nuestros hijos y nietos. Aquí nos queremos quedar».
«Nuestras familias tienen varios motivos para rechazar el realojo, explica González. «Somos gente de trabajo que construimos con enorme sacrificio nuestras casas de material y estamos muy arraigados al barrio. Estamos hablando de gente que vive aquí desde hace 30 o 40 años. Además, según los últimos análisis, la plombemia en los niños ha disminuido. Por ejemplo, a Mauricio Devichenzi, un niño de 11 años, en el primer análisis se le detectaron 34.8 microunidades de plomo por decilitro de sangre. Según los nuevos estudios, ahora tiene 24 microunidades», afirmó González.
Por su parte, Ricardo Blanco, quien desde hace 45 años vive en el barrio, dijo que la idea es tratar de hormigonear los predios de tierra y que, para esto, se apelará a la solidaridad vecinal.
«Si desde un principio se hubiera tratado de hacer los pisos de hormigón, la situación hubiera sido muy diferente. Acá, al comienzo, se trató de sacar a la gente y después buscar una solución. Nosotros queremos quedarnos», manifestó Blanco. *
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