Nuevos liceos tendrán rampas y baños para discapacitados
El presidente del Consejo de Educación Secundaria, Jorge Carbonell dijo a LA REPUBLICA que para integrar a los discapacitados al sistema educativo los nuevos liceos tendrán rampas y contarán con una serie de mejoras desde el punto de vista arquitectónico como ser que los baños se ubicarán en la planta baja.
Actualmente hay cuatro liceos en Montevideo con rampas y uno de primer ciclo que atiende todo tipo de discapacidades pero se ha especializado en la sordera. El IAVA (Instituto Alfredo Vázquez Acevedo) es el único liceo de bachillerato para sordos.
Carbonell señaló que se está trabajando para que las escuelas de discapacitados se contacten con los liceos que se encuentren cercanos y de esta forma se pueda comenzar un trabajo conjunto para atender a los jóvenes.
El trabajo de Unicef se basó en la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 1999, que son representativas del 70% de los adolescentes uruguayos.
En Montevideo, 40 de cada 100 adolescentes con discapacidad no asisten a establecimientos de enseñanza, cifra que se eleva al 70% en el interior urbano.
Una experiencia única
El liceo 32 ubicado en Carlos Roxlo es el único en el país de ciclo básico que trabaja con todo tipo de discapacitados y que se ha especializado en jóvenes con problemas auditivos.
Actualmente concurre allí un grupo de 26 jóvenes con deficiencias auditivas, cuyas edades oscilan entre los 12 y 24 años.
Los jóvenes estudian en un régimen bilingüe: el lenguaje de señas y el idioma español como segunda lengua.
Los docentes han entablado convenios con diversas instituciones que trabajan en la temática de forma de poder desarrollar un trabajo adecuado con los estudiantes.
Andrea Benvenuto, adscripta del liceo y profesora de filosofía en el IAVA (donde estos alumnos continúan los estudios a nivel de bachillerato), describió el trabajo particular que se desarrolla en ese centro.
La docente explicó que «si bien los profesores que allí trabajan no son especializados en discapacidad, hemos aprendido en la práctica y estudiamos el tema por nuestra cuenta además de vincularnos con instituciones que trabajan el problema de la discapacidad auditiva».
Señaló que «el problema radica en que los profesores no sabemos el lenguaje de señas por lo tanto las clases se desarrollan con un intérprete que simultáneamente les trasmite a los jóvenes el mensaje».
Un total de 4 intérpretes rotan durante todas las horas de clase.
A nivel de secundaria no hay un instituto que forme a docentes especializados y tampoco a nivel de primaria ya que en 1995 cerró el Instituto Magisterial Superior que formaba a maestros para atender las diversas discapacidades.
«Lo ideal sería que los profesores supiéramos el lenguaje de señas», comentó Benvenuto. Sólo una profesora de física hizo un curso por su cuenta y puede enseñar directamente en el lenguaje de señas», dijo.
Asimismo dijo que el mismo problema se presenta con las psicólogas que allí trabajan ya que al desconocer el lenguaje se les dificulta el trabajo.
A solicitud de docentes de ese liceo el año pasado el Codicen aprobó incluir en la currícula la materia de lengua de señas para los jóvenes sordos.
En cuanto a la infraestructura la docente dijo que «el liceo no está preparado para el trabajo con sordos, porque necesitaríamos pisos de madera y timbres con luz en cada salón, entre otras cosas».
Dijo que la mayoría de los alumnos continúan los estudios porque «tienen muchas ansias de aprender y aprovechan la oportunidad que tienen de poder hacerlo». Pero indicó que al ser el único liceo del país muchos jóvenes del Interior que no tienen los medios para trasladarse a la capital no pueden estudiar. La primera generación de 12 jóvenes discapacitados ingresó en el año 1996. Actualmente 8 cursan 5to año en el IAVA y otros dos están en cuarto año. En cuarto año se conforma un grupo únicamente para sordos pero en quinto y sexto se integran con el resto de los alumnos. *
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