Tiene la palabra
Gracias por su animosa respuesta
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Agradezco su respuesta a mi carta anterior. Gracias por el ánimo y optimismo que contiene. Los uruguayos que estamos afuera podríamos volver pronto.
Nuestra fuerza política desde su nacimiento y la vio, podríamos decir, dar sus primeros pasos, educarse, hacerse fuerte y llegar a madurar con un respeto profundo a sus ideales y a los intereses de la gente, el pueblo, los más necesitados, nuestros niños, nuestros viejos, señor Fasano qué «alegrón» sentir que por fin nuestro paisito dejó de cambiar el choripán por el voto, qué placer ver que nuestro culto pueblo (aunque a muchos les hayan truncado la posibilidad de educarse y crear), tiene un pensamiento tan claro respecto a los nefastos políticos que nos humillaron robándonos todo y haciéndonos trabajar para ellos llegando a perder todas las ilusiones de un futuro mejor. Fasano, usted y toda su gente son piezas claves en este rompecabezas, en un mundo de terribles mentiras encontrar un oasis de verdad es más que refrescante. Gracias a todos los uruguayos que están optando por cambiar el testamento que los bordaberryudos, los batlludos, lacalludos, sanguinetudos, han venido heredando, o sea que el dinero de todos por fin se pueda empezar a repartir con igualdad… yo estoy segura de que voy a volver y soy la que más lamenta que se me hayan agotado todas las posibilidades en mi país y tener que optar entre vivir en la pobreza o hacer la valija y salir con mi hija de 6 años a ver qué oportunidad encontraba por ahí, y no se imaginan las cosas que he descubierto.
Tabaré Vázquez cuando sea presidente debe promover una ley que le impida al «señor» Sanguinetti volver a usar las palabras; marxistas, leninistas, comunistas, terroristas, tupamaros y que en su lugar diga: ideólogos, estudiosos, equitativos, luchadores y amantes de la libertad.
MARA G. GALLO – [email protected]
Ejemplares correligionarios que «cejan»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Nada menos que profesor y vicepresidente Hierro, delante del caudillo forista que la propulsa y refiriendo a la gente que milita en su partido, sostuvo días atrás en Florida:
«Escudos de moral y ética del país (…) en servicio, honor, honestidad y trabajo (…) nadie es más honesto que nosotros».
El mismo, antes de entrar al servicio de tal puridad, lideró la interna partidaria al aceptar el radicalazo de la voz del amo que impidió unir voluntades en segunda vuelta como se había prefijado; Lombardo quedó boqueando, y Faingold aceptó destino.
El catedrático de la Facultad de Derecho, profesor Correa Fleitas propone volver a los duelos para lavar por las armas el honor de un diputado colorado acusado de estar en estrecha familiaridad con la tenencia y uso de armas y sus municiones.
El bloque partidario apoya, con la ceguera que conlleva una postura de bancada, a Sanguinetti –junior–; eso implica que no se aclare presunta prueba sobre el asunto «cangrejo rojo» que sigue debajo de la piedra.
El diputado Bergstein, ex representante del sionismo en el Uruguay que hizo tanto bochinche porque en los libros de Historia de la nieta aparecía el vocablo «milico», entre todos de la misma divisa, no ha querido revelar al soberano quiénes son los sujetos que tiene en comisión… a dispendio del pueblo.
Y para coronar el pastelazo, el edil Menini sigue sosteniendo que es abogado… pero que la Facultad funciona tan mal que aún no le han entregado el título.
Queda la vía de escape de suponer que entre tanta gente… escapará algún mitómano, algún infiltrado. No alguno a suponer que sean colorados ni batllistas… si no son honestos. ¡Qué planteo facilongo!
CARLOS BARROS PONS – C.I. 1.217.133-4
Gritos de paz
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Paz, paz no guerra, a un día de la marcha.
Paz, gritan los niños del mundo, paz, grita la humanidad doliente.
No juguéis a la guerra ¡oh gigantes!… no destruyáis la vida que ella no os pertenece.
Los pueblos tiemblan de terror al escuchar la voz de vuestros edecanes, de aquellos que con vosotros calientan el espíritu con la maldad y la muerte, con el oscuro signo de la pérdida de los valores positivos, y llevan el estigma aborrecible a los imperios que se extienden por los desiertos, los mares y las ciudades.
Deteneos gigantes… El poder en vuestras manos estremece el planeta Tierra, no queda una sola vida fuera del dominio del horror, mueren los hombres en los campos de batalla, mueren las madres con sus hijos hambrientos y los ancianos, todas las formas de vida desaparecen, un manto oscuro se tiende sobre la humanidad.
Oh gigantes… responded a la humanidad doliente, responded oh tiranos, vuestras armas quemarán la tierra y sólo quedará el horror flotando en la terrible penumbra del «Progreso», del detestable progreso que lleva al hombre a olvidar «al hombre».
Sois bestias gigantes, portadoras del poder destructor que olvida las leyes de la naturaleza, y ejerce el poder omnipotente de destrucción, sin fronteras, sin honor, sin dignidad humana.
Deteneos enviados del averno, sea cual sea vuestro Dios o vuestra fe, deteneos… la paz sobre la tierra es el único bien con el que vosotros estáis comprometidos, en vuestras manos los pueblos pusieron los instrumentos para el bien, para la paz, y no para la guerra.
La humanidad se estremece, se siente perdida en el tráfago deshonesto de los grandes gobernantes, que sólo se entienden con bombas (Hiroshima y Nagasaki), con aviones que oscurecen el sol de la vida, y con los gatillos que cercenan tanto hombres como niños. Paz… gritemos todos juntos por las calles y por plazas, por tierra, mar y aire… ¡paz! y que el eco se escuche hasta los confines.
Unamos nuestras voces en un solo grito: PAZ.
EUGENIA MACHADO RIVERA – C.I. 2.619.219-0
Queja por el extractor del restaurante del Castillo Pittamiglio
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Vivo hace once años en la tranquila zona de Villa Biarritz, en Francisco Vidal 642 casi 21 de Setiembre. Nunca hasta ahora habíamos tenido ningún problema, salvo por los roedores que existían en la zona y que de a poco fueron siendo erradicados.
A un costado del edificio se encuentra el «Bar Trouville» y al otro el Castillo Pittamiglio, este último es el motivo de la carta.
A partir de abril del corriente año, este castillo pasó a funcionar como restaurante y salón de té a manos de Joaquín Jiménez de Aréchaga. Todo el barrio se alegró que tan excelente lugar pudiese ser visitado y disfrutado por la gente. El problema comenzó cuando colocaron en el techo del castillo un extractor con un caño cuya salida desemboca entre el tercer y cuarto piso de nuestro edificio, en vez de tener un metro de altura por encima del último piso.
Yo vivo en el cuarto piso y el olor continuo a comida es insoportable, pero peor aún el ruido del extractor que no cesa de funcionar hasta altas horas de la madrugada.
Como buenos vecinos y sin intención de quejarnos, hablamos con el personal encargado del restaurante, el cual hizo caso omiso a nuestra petición que no es ni más ni menos de lo que exige la ley.
Luego me dirigí al Comunal Nº 5 con las firmas de los copropietarios del edificio pidiendo se hiciera respetar el reglamento y poder así convivir el edificio y el restaurante. De ahí me enviaron al 9
Compartí tu opinión con toda la comunidad