El 63% de los adultos mayores padece enfermedades crónicas
raciela Ubach, analizó las bajas tasas de natalidad y mortalidad imperantes en nuestro país, aludiendo, también, a una importante diferencia de feminización de las edades mayores.
Evaluando todos estos indicadores en el contexto de la situación general, Ubach destacó que las características de transición demográfica y epidemiológica derivan en que prevalezcan las enfermedades del aparato circulatorio, tumores malignos, accidentes y efectos adversos, «cuya prevención y disminución tiene que ver con la corrección de hábitos nocivos».
Añadió que este tipo de patologías son responsables del 65% de la tasa de mortalidad.
Para tener un panorama más claro del problemático envejecimiento de la población uruguaya, la directora del Hospital de Clínicas recordó datos demográficos emanados de los censos de 1908 y 1996, el primero y el último realizados en el siglo XX. «Si superponemos las dos se ve claramente un achicamiento de las edades inferiores y un engrosamiento de las de las etapas superiores».
«Debemos decir que en el grupo de las personas que inicia el período de adultez a partir de los 55 años hasta el grupo de los 80 años y más, hay un 63% de la población que padece enfermedades crónicas», destacó. A su juicio, la repercusión que tienen los gastos en salud de estas personas es tremenda».
Más adelante, Graciela Ubach recordó que el país dedica un 10% del Producto Bruto Interno (PBI) a la salud. «Evidentemente, hay que mejorar la eficiencia y la racionalización de los recursos. Tiene que ver también en un cambio en la formación de los recursos humanos, pero este cambio se haría sustentable si es que estos recursos humanos encuentran en el mercado laboral espacio para su reconversión».
A su juicio, debe conjuntarse a la par el desarrollo de modelos de formación de recursos humanos con la actitud preventiva y con una formación integral. «Tenemos una altísima concentración a nivel de grandes poblaciones. Más del 80% de los médicos, las enfermeras universitarias, los odontólogos y los médicos residen en Montevideo, por lo que no llegan a cubrir el 50% de la población del país. Pero si no se transforma el mercado laboral –y en eso juega un papel importantísimo el modelo regulador y normatizador del Ministerio de Salud Pública– se verán frustrados estos esfuerzos de las instituciones formadoras para cambiar realmente este modelo de atención».
Fraschini: racionalizar
Por su parte, el ministro de Salud Pública, Luis Fraschini, destacó que el gobierno se encuentra empeñado en racionalizar y reorientar la aplicación de los recursos que el conjunto de la sociedad destina a las prestaciones de salud. Por otra parte, dijo el Secretario de Estado, «existe la certidumbre de la suficiente eficiencia de tales recursos como consecuencia de factores estructurales arrastrados en el tiempo, los que han derivado en una desviación y superposición de acciones, tanto en el sector estatal como privado».
Fraschini afirmó que «un número considerable de servicios de salud no ha renovado su modo de operación, lo que contribuye a disminuir la eficiencia, que fueron concebidos para responder a situaciones epidemiológicas existentes en el pasado».
Propuso una mejora de la gestión. «La evolución de la sociedad uruguaya ha modificado radicalmente el mapa de riesgos y daños en las últimas décadas. La situación de la salud depende, cada día más, de lo que sucede en el mundo del trabajo, con los patrones de consumo, con los procedimientos de reproducción de la población, con el medio ambiente y hechos que transcurren en la salud de la región».
Finalmente, el presidente de la Fundación Obras Sociales de Empresarios y también la Facultad de Medicina (OSDE), Rodolfo González, destacó la necesidad de comenzar a encarar nuevas formas de gestionar la administración de los sistemas de salud. En ese contexto, se refirió a la necesidad de actuar con creatividad, «que no pueden desechar ni la eficiencia de gestión que caracteriza a los nuevos tiempos ni los principios solidarios, que en aras de un modelo exclusivamente tecnocrático, que margina y excluye, está complicando duramente la atención de la gente».
Según Rodolfo González, «el desafío es un modelo solidario, que al mismo tiempo logre principios de eficiencia y competencia que lo pongan a la cabeza de los sistemas de atención de salud del mundo».
El Segundo Congreso Internacional de Salud – Medicina y Mercosur, que se celebra en el edificio Mercosur, culminará en la presente jornada. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad