Un recorrido por la historia en la quinta de Juan Idiarte Borda
ara inaugurar la muestra el intendente Municipal de Montevideo, Mariano Arana, el ministro de Turismo, Alfonso Varela, y la presidenta de Primaria, Teresita González, ingresarán a la quinta en un carruaje de 1880, que perteneció al ex dictador Máximo Santos.
Dos de los carruajes en exhibición estuvieron en importantes acontecimientos políticos en la historia del país, a fines del siglo XIX. Juan Idiarte Borda, presidente entre 1894 y 1897, sufrió en el mes de abril de 1897 un atentado mientras se desplazaba a bordo de su coche a la altura de la Plaza Matriz. En ese accidente, el mandatario resultó herido en un brazo. El carruaje que integra la muestra conservó hasta hace muy poco tiempo la huella del hecho, una marca del balazo que tenía como destino al presidente. Pocos meses después, el 25 de agosto, Idiarte Borda fue víctima nuevamente de un atentado que esta vez le costó la vida.
Máximo Santos fue otro mandatario (1882-1886) al que la ambición por el poder tiñó de sangre. En 1886, el teniente Gregorio Ortiz le descerrajó un disparo cuando luego de descender de su coche entraba al Teatro Cibils. Este suceso no tuvo un trágico final, pero sí determinó la renuncia al cargo del dictador.
Santos, conocido por las atrocidades que era capaz de cometer con sus esclavos y enemigos políticos, al arrojarlos a una jaula donde los esperaba una leona para convertirlos en sus víctimas, era un apasionado del lujo y las apariencias. Así, un vehículo solo no era suficiente para él y poseía varios, con los cuales realizaba distintos paseos: uno para el campo, otro para la ciudad y el oficial a su servicio. Dos de ellos pueden ser admirados también en La Promenade.
Un paseo por la historia
Pero no sólo carruajes con historia nacional se encuentran a disposición de curiosos y amantes de los tiempos pasados. Se pueden apreciar, además, coches traídos desde el exterior.
La exposición denominada «Un paseo por la historia» está integrada por siete vehículos pertenecientes al Museo Municipal Fernando García y fue declarada de interés municipal, turístico y cultural.
En los jardines de la antigua residencia presidencial se exhibirá el ya mencionado coche del dueño de la quinta. Este carruaje de lujo estuvo al servicio presidencial. Es un landó de origen francés, fabricado en 1890, que lleva las iniciales de su dueño grabadas en la puerta izquierda.
Perteneciente a Máximo Santos, se aprecia una volanta de lujo, de marca americana, fabricada en el país en 1880. Es un coche sport, color rojo, con capacidad para diez personas. El presidente la usaba entonces para los paseos de campo. Esta también conserva las iniciales del mandatario en una de sus puertas.
Otro volanta, la Victoria, se puede ver en la exposición. Es de 1879 y se caracterizaba por el lujo que denotaba para la época. Se utilizaba para paseos dentro de la ciudad y algunos en el campo.
Un coche con historia, pero en este caso deportiva, es el Break de Chaisse. Se trata de una especie de ómnibus que en 1928 transportó a los Campeones Olímpicos que desfilaron por 18 de Julio, mientras recibían la ovación del público presente. La capacidad de este vehículo es de diez personas y cuenta con un bar incorporado.
Una diligencia fabricada en Inglaterra por la empresa Goroland y Selly, llama poderosamente la atención. Fue un coche de correo que estuvo al servicio de la Reina Victoria. Llegó al país importada por la empresa Brown y Davidson, a principios del siglo pasado.
El vehículo fue de propiedad de una familia de estancieros británicos residentes en Young. Posee una caja de valores y un compartimento para el equipaje.
También hay un taxímetro inglés, importado por una familia acaudalada de esos años. Este es el único modelo que se encuentra en América.
Además, hay un carruaje francés, usado para el transporte de pasajeros, construido en 1890.
La muestra se podrá visitar hasta el mes de diciembre, de 11 a 20 horas en Lezica 5912 (Villa Colón). Se cobrará una entrada simbólica de cinco pesos.
La recaudación obtenida será donada a una escuela pública sorteada entre las instituciones que propongan los concurrentes.
«La idea de la exposición surge porque consideramos que el carruaje de Idiarte Borda debería estar acá, en la que fue su casa. Luego se nos ocurrió trasladar parte del museo Fernando García para aquí. Es importante destacar que estos coches son contemporáneos a la construcción de la casa. Ello permite recrear el entorno de la época en la que fueron utilizados», expresó Piero Garaffoni, uno de los dueños de La Promenade. *
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