Nobel de Física a quienes lograron llevar la materia a un nuevo estado
El Premio Nobel de Física 2001 fue atribuido ayer conjuntamente a Eric A. Cornell (EEUU), Wolfgang Ketterle (Alemania) y Carl E. Wieman (EEUU), por haber llevado a la práctica las teorías avanzadas en los años 20 sobre la condensación de Bose-Einstein. Los tres científicos fueron recompensados por «la realización de la condensación de Bose-Einstein en nubes gaseosas de átomos alcalinos, y por sus anteriores estudios fundamentales sobre las propiedades de la condensación», indicó la Real Academia de Ciencias de Suecia, que otorga el Nobel de Física.
Cornell y Wieman lograron obtener en 1995 una condensación de Bose-Einstein, poniendo en aplicación las teorías planteadas por el físico indio Satyendra Bose en 1924, y desarrolladas un año después por Albert Einstein.
Según las previsiones de Einstein, el enfriamiento de una nube gaseosa de átomos puede llevarlos al estado de más baja energía. Este proceso, que se asemeja a la formación de gotas de líquido en un gas, fue llamado condensación.
Una situación relativamente similar a la condensación de Bose-Einstein es la de la luz láser, que sólo pudo ser desarrollada en los últimos años. En un haz láser, todos los fotones se encuentran en el mismo estado cuántico (misma energía, misma dirección, misma frecuencia, misma fase, etc.).
Realizar una condensación de Bose-Einstein es hacer que los átomos, por naturaleza en constante movimiento desordenado, tengan un comportamiento gregario. Se trata de llevar la materia a un estado extremo. Independientemente de los trabajos de Cornell y Wieman, Ketterle realizó un experimento comparable con átomos de sodio. Dado que contenía más átomos, la condensación obtenida permite un estudio más preciso del fenómeno. Observando la interacción de dos condensaciones de Bose-Einstein separadas en curso de expansión, su equipo pudo identificar efectos de interferencia muy claros, comparables a las ondulaciones que provoca en el agua la caida simultánea de dos piedras. Esta experiencia demostró que las condensaciones están compuestas de átomos que se comportan colectivamente.
El descubrimiento de los laureados 2001 abre la vía a aplicaciones revolucionarias en sectores como las medidas de precisión y la nanotecnología, señaló la Academia de Ciencias de Suecia. En particular, permitirá el desarrollo de una nueva generación de rayos láser compuestos de materia, y no ya de fotones.
Los tres compartirán la suma casi U$S 1 millón de que está dotado el premio que será entregado en diciembre *
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