Bonilla y monseñor Nicolás Cotugno acordaron pluriformidad educativa
Sin embargo, al salir del encuentro, Bonilla dijo que el motivo de la reunión con Cotugno fue dejar en claro que la negativa del Codicen de concurrir a la Coordinadora se debió a un problema de competencias entre el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP).
«Fue sólo un acto formal de estar presente aquí para que quede claro ante la opinión pública que no había objeción con respecto a la presencia del monseñor en la coordinadora», manifestó en titular del Codicen.
Sobre la solicitud de subsidios por parte de la Iglesia para la educación católica, respondió que «no he escuchado ninguna propuesta concreta de ese pedido específico».
Por otra parte, sobre la próxima reunión de la Comisión Coordinadora de la Enseñanza, Javier Bonilla aclaró que su concurrencia «dependerá de como se procese la próxima convocatoria».
Por su parte, el arzobispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno, informó que la reunión se centró en la relación entre la Iglesia Católica y los organismos de gobierno vinculados a la educación.
«Algo que me dejó muy contento es ver en el señor presidente la voluntad de ampliar el espectro educativo, dando cabida a la pluriformidad», dijo Cotugno.
Consultado sobre la inclusión de la religión en esa formación el prelado manifestó que «la presencia religiosa dentro de la educación puede ser una de las consecuencias de la pluriformidad educativa».
«Una vez que nosotros demos a los padres la posibilidad real de optar por la educación de sus hijos, cabe también la dimensión religiosa dentro del contexto global de la educación».
Se refirió a la necesidad de promover una «una dimensión religiosa, de la fe o de otra visión de la vida, una pluralidad desde el contexto de la laicidad, de la universalidad de lo humano, desde todos los integrantes de la sociedad que constituyen al pueblo, que asegure el ejercicio de esta libertad. Ello se traducirá, luego, en una opción educativa de los hijos en relación a los padres».
Cotugno manifestó que «el límite de la laicidad estaría dado en la capacidad de la sociedad en generar instancias educativas para todos, asegurando en este contexto de progresividad de la educación en el mundo entero y por lo tanto en nuestra sociedad, la posibilidad de otros enfoques».
Sobre la necesidad de subsidios para la educación católica, dijo que «esto está en conexión con la pluriformidad. En la medida en que esto se dé en la educación, los subsidios vendrán como consecuencia».
Educación no financiable
No obstante, señaló que «hay que ver los plazos. En este momento, la sociedad uruguaya no está en condiciones de financiar una educación laica para todos los hijos de este queridísimo país. Entonces, tenemos que buscar las formas para llegar a esa meta».
«El presupuesto no es suficiente. Fíjense que ahora lo que se recauda para la totalidad de la educación está destinado al 80%, ¿Cómo se hace de la noche a la mañana para cubrir este 20% que la educación privada esta cubriendo?», manifestó.
Sobre el rechazo de las autoridades del Codicen a concurrir a la última reunión de la Comisión de la Coordinadora de la Enseñanza, manifestó que «se trató de un hecho circunstancial en el cual me encontré en el medio, pero no tiene mayor trascendencia, ahora hay que mirar para adelante».
El prelado dijo que si lo convocan a dicho grupo de trabajo, concurrirá.
Cabe recordar que el pasado lunes 3, el ministro de Educación y Cultura, Antonio Mercader, debió suspender a último momento el encuentro previsto de la Comisión Coordinadora de la Enseñanza al cual estaba invitado precisamente Nicolás Cotugno, debido a que el Codicen manifestó su negativa a concurrir.
La actitud del órgano rector de la educación estatal que preside Javier Bonilla, fue motivada por la inclusión en el orden del día de la discusión, de un proyecto sobre formación docente elaborado por el Ministerio de Educación y Cultura.
El Codicen entendió que había un conflicto de competencias, ya que la formación docente es un tema que le corresponde planificar precisamente as este organismo, que tiene autonomía técnica para hacerlo.
Sin embargo, hubo quienes entendieron que el motivo de la negativa a concurrir a la reunión se originó en la presencia del arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, luego que éste volvió a reivindicar sus postulados de libertad de elección en materia educativa y el otorgamiento de subsidios a la enseñanza privada por parte del Estado. La situación generó malestar tanto en el MEC como en el Codicen y un entercambio de acusaciones que derivó incluso al terreno político. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad