UNOS 400 MIL URUGUAYOS DIERON SU CONSENTIMIENTO COMO DONANTES

Impulsan un sistema nacional de donación y trasplante de órganos

Ante el proyecto de ley sobre donación y trasplante sancionado el año pasado en la Cámara de Representantes, que modifica algunos aspectos de la ley 14.005 y que será considerado hoy en la Comisión de Salud del Senado, la Academia Nacional de Medicina (ANM) acusó que «no existe en Uruguay un Sistema Nacional de donación y trasplante, que colabore con el Banco Nacional de Organos y Tejidos para obtener órganos de personas recién fallecidas», dijo a LA REPUBLICA el vicepresidente de la Academia Nacional de Medicina, Orestes Fiandra.

En la Comisión de Salud de la Cámara alta, el 2 de octubre pasado, Fiandra subrayó que existen 400 mil personas que manifestaron su voluntad de donar «pero se siguen muriendo pacientes en espera de ciertos órganos», remarcó.

Sin embargo, en las estadísticas divulgadas en su página de internet, el Banco Nacional de Organos y Tejidos asegura que en el período 1999-2000 se ha logrado el mayor número de órganos en la historia de la institución: mayor número de trasplantes renales cadavéricos; trasplantes cardíacos y el primer lugar en el Cono Sur en Donación y Trasplante en el año. La directora del Banco de Organos, Inés Alvarez, dijo a LA REPUBLICA que «si bien no existe un Sistema, el Banco actúa como tal clasificando donantes, recepcionando voluntades de eventuales donantes, y con un registro de receptores clasificados por órganos».

Desde otra óptica, en setiembre de este año se realizó el primer trasplante hepático en el Hospital Militar y no se han enviado hasta el momento hígados al Hospital Italiano de Buenos Aires, donde existen 14 uruguayos en lista de espera. Consultado Fiandra acerca de este escenario, el médico dijo que «los hígados no se procuran –ni para Uruguay ni Argentina– porque se entierran con el paciente, por ello decimos que existe una falta de organización, para que cada vez que se notifique un fallecimiento, acuda un equipo para obtener los órganos».

El presidente de la Academia Nacional de Medicina, Antonio Borrás, indicó que en este país por causa de accidentes fallece «un promedio de 2 personas jóvenes diariamente y la mayoría de ellos no termina de cumplir la donación de órganos».

Los órganos que hacen falta con mayor frecuencia son corazón, hígado, córnea y riñones. Por su lado, Fiandra añadió que «en Uruguay tenemos más de 800 pacientes que se encuentran en diálisis crónica, ansiosos por obtener un trasplante renal que solucione su problema, pero no se consiguen riñones suficientes».

 

Fallas y déficit del FNR

 

Los integrantes de la Academia Nacional de Medicina admitieron estar preocupados. «Lo que tenemos como Sistema Nacional falla», acotó Roberto De Bellis, quien también concurrió al parlamento, fundamentalmente en la procuración de órganos. Tenemos un Banco Nacional de Organos y Tejidos que trabaja lo mejor que puede, pero en lo que a una política de trasplantes se refiere tendría que haber un Sistema Nacional que coordine todos estos aspectos».

De Bellis señaló que la cantidad de tratamientos dialíticos «crea un desastre porque provoca un desfinanciamiento en el Fondo Nacional de Recursos, que a su vez no integra nuevas técnicas y que va a tener graves problemas a muy corto plazo porque van a cerrar centros de toda naturaleza. Personalmente conozco centros de trasplante de médula ósea que van a tener que cerrar. Entonces se produce un desfinanciamiento porque hay una pésima coordinación en todos estos temas».

En cuanto al tiempo que existe para que la donación de un órgano pueda efectuarse, los académicos manifestaron que lo favorable es hacerlo dentro de las tres horas a partir de la defunción.

El presidente de la Academia Nacional de Medicina, Antonio Borrás, dijo, según consta en la versión taquigráfica de la sesión de la comisión parlamentaria, que «es entendible que los familiares quieran conservar el cuerpo el mayor tiempo posible y es muy difícil que a las dos horas den su consentimiento para donar los órganos», pero subrayaron que «hay un límite técnico del cual no se puede pasar, porque si lo hacemos tenemos que renunciar a hacer trasplantes».

Al cesar la circulación de un órgano empieza su degeneración, que puede ser irreversible.

Las modificaciones a la ley 14.005 sancionada en Diputados y que se estima será aprobada en la Cámara Alta este año, refiere entre otros aspectos a que los trasplantes de órganos y tejidos se podrán realizar entre cónyuges y concubinos; se extenderá hasta sobrinos y primos del donante, al tiempo que los mayores de 18 años tienen permitido declarar su voluntad para concretar, eventualmente, dichas intervenciones.

Se establecen además modificaciones al concepto del fallecimiento. Se determina que la hora de defunción será la que corresponda a la muerte encefálica.

La Cámara de Diputados votó la aprobación del proyecto por unanimidad.

A más de 25 años de consultar voluntades, se recabaron en Uruguay alrededor de 400 mil expresiones de personas que consintieron en donar sus órganos y tejidos de manera parcial o total.

No obstante, para los integrantes de la Academia Nacional de Medicina, lo esencial pasa por un Sistema Nacional de donación y trasplantes.

Ejemplificaron con el caso de la ciudad de Londres, donde existe un servicio con dos helicópteros que sobrevuelan continuamente las calles para informar a las autoridades cuando ocurren accidentes de tránsito.

Si hay fallecidos y sus documentos indican que son donantes, inmediatamente se les traslada –previo aviso a familiares– al lugar donde se les extraerán los órganos. *

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