Tiene la Palabra

Suicidios en FFAA

 

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El robo del arsenal de la Armada, que culminó con el suicidio del implicado principalísimo (Víctor, a secas, porque su apellido aún no se dio a conocer), sigue causando estupor e indignación, al comprobar Juan Pueblo de qué manera se manejan cosas muy, pero muy delicadas de la vida nacional. Y justamente por aquellos encargados de velar por su seguridad, dentro y fuera del territorio. Si agregamos a ello las infelices, inexpertas y reprobables declaraciones del ocasional ministro de Defensa Nacional, Luis Brezzo, un hombre cada día que pasa más rechazado por la gran mayoría de los uruguayos, incluyendo gente de su propio sector político, el tema da para hablar largo y tendido, como lo han venido haciendo los periodistas especializados en el tema, caso de Ignacio Reilly del Semanario «Brecha». El que entre otras cosas, reveló que según testimonio del propio marino, un oficial de reserva sin carrera militar, increíblemente puesto a custodiar material tan calificado, el hurto habría tenido como fin, «abastecer» a civiles vinculados a clubes de tiro.

El artículo 253 de la Constitución, también recuerda el periodista, es claro y terminante: «Los delitos comunes cometidos por militares en tiempos de paz, estarán sometidos a la justicia ordinaria». Lo que marca la flagrante omisión del jefe de turno, ya pasado a retiro y la de un ministro inoperante, que resultó el último en enterarse del hecho. O lo que es peor, lo sabía y lo ocultó, lo que haría doblemente grave su falta mereciendo su sustitución inmediata por el Poder Ejecutivo.

Según las mentas, en el propio velatorio del reservista, un hecho desgraciado que debe haber agravado la situación emocional de sus familiares, un alto jerarca del Ministerio de Vivienda Territorial y Medio Ambiente, amigo del muerto y aficionado a las armas, se despachó contra el vicealmirante Pazos, jefe de la Fuerza, criticándole por haber iniciado la investigación sobre el custodia a cargo de las municiones, que pese a su arresto, pudo ir hasta su dormitorio, tomar un arma y pegarse un tiro volándose el cráneo.

Resta la interrogante, sobre si las municiones llevaban el destino de clubes de tiro o, lo que es peor, grupos ultraderechistas neonazis, lo que agravaría la hipótesis de un simple hurto con fines de lucro. Sin duda, alguien se las arreglará para ejercer la vieja hipótesis de que Víctor, «se llevó el secreto a la tumba». Que podría ser.

Lo grave de todo esto, una vez más, es aun en tiempos de paz, el ocultamiento que la «patria militar» quiere ejercer sobre una población que con su pago de impuestos y descuentos de sueldo los mantiene, pese a que todos lo sabemos, Uruguay tira la plata por la ventana (en este caso por la borda) dado que no le podemos ganar una guerra a nadie.

No es éste el primer suicidio en el Ejército que se quiso ocultar. En 1993, en la Escuela Militar de Toledo, sorpresivamente y sin que nunca se conocieran las causas reales, puso fin a su vida un cadete de 22 años llamado Martín Tanco. Procedente de una familia de militares, sin ningún problema espiritual ni económico a la vista, se quitó la vida a las 18 horas, siendos enterados sus padres recién en horas de la madrugada, flotando desde entonces una enorme y angustiante duda, si los hechos (aparentemente sin explicación), así ocurrieron.

Bueno sería hurgar en los antecedentes de este caso y remover el pasado en busca de una explicación que nunca debidamente se dio a sus atribulados padres y hermanos, cuyas dudas sobre el suicidio, siguen flotando de manera imborrable.

Que Brezzo debe irse y cuanto antes mejor, parece obvio. Resulta obvio también, que algo huele a podrido no en Dinamarca, sino aquí, en nuestro «bendito» país.

 

PEDRO LAGARMILLA OREL – C.I.: 785.678-7

 

Chofer apurado

 

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El día 20 de julio a las 13 horas salí a pasear. Llegué hasta Jackson y la Rambla, crucé correctamente por la cebra allí existente y ante la mirada atónita de los conductores que en ese momento me cedieron el paso, fui embestido por un auto que venía a una respetable velocidad, luego sí se detuvo y fue quien solicitó el auxilio de una ambulancia.

Como consecuencia se me desgarró la piel de la pierna y tengo cuatro costuras en ella, la cual me la vendaron toda, golpée fuerte mi cabeza por lo cual tengo fuertes dolores de cabeza, a los días noté que salivaba con sangre y me repiten la tomografía y me dice el médico que tengo sangre en los pulmones. Por si esto fuera poco, estoy por perder el empleo que hacía unos días atrás había comenzado como nuevo. Con un gran esfuerzo por mi poca flexibilidad de movimiento, traté de contactarme con algunos abogados (4) para que me asesoraran un poco en lo que al accidente se refería. Al revelarles de cómo fueron los hechos en principio todo bien, pero en cuanto se enteraban quién había sido el conductor «apurado», se negaban a atender mi defensa.

Siempre creí y aprendí que en mi país la ley era igual para todos, también para aquellos que la aplicaron y la votaron. Habrían pensado lo mismo los abogados antedichos si en lugar de haber sido el chofer del señor senador Pablo Millor el que me embistió hubiese sido el señor «X» de «naide»…?

Deseo que nunca haya que lamentar más accidentes tan «apurados» de conductores tan poco responsables que no se fijan en las señales. Pero una cosa aprendí… entre los propios abogados la ley no es igual para todos… sin generalizar porque tuve la suerte que uno de ellos, sí sabe que la ley es igual para todos.

L.A.B.P.

 

Impasa responde

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* En relación al contenido del artículo publicado en Página 15 del Semanario Brecha de fecha 3 de agosto de 2001, bajo el título «El Casmu se corta solo», el Consejo Directivo de Impasa entiende pertinente hacer públicas las precisiones que se dirán.

En dicho artículo, citando como fuente «círculos vinculados con la direción del Casmu», se vincula la decisión de esta última de abandonar el Plenario de IAMC, en el supuesto hecho de que Impasa habría mandado promotores a la puerta de una de las IAMC en peligro de cierre (Oca-Larghero), desconociendo así las reglas de juego acordadas y que lo mismo había ocurrido en el caso de la clausurada Comaec y los socios de Disse de la misma.

Corresponde dejar aclarado que son absolutamente falsos los hechos atribuidos a nuestra Institución por parte de la no identificada fuente citada por el articulista. Impasa nunca ha operado en el condenable sistema de intermediación lucrativa para la captación de socios.

Impasa jamás ha utilizado procedimiento de enviar promotores a las puertas de otra IAMC, estén o no en peligro de cierre, así como ante ningún otro organismo público.

Impasa se caracteriza por el estricto cumplimiento de las normativas vigentes en la materia.

En definitiva sea cual sea la fuente de la noticia, desde ya merece el total repudio de nuestra institución.

Saluda a usted atentamente,

DR. RUBEN CESARCO – PRESIDENTE

DR. AUGUSTO FERNANDO KUSTER – SECRETARIO

 

A los lectores

* 1. Toda carta deberá presentar nombre y apellido, Cédula de Identidad, firma, dirección y teléfono.

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