Tiene la palabra
Uruguay no existe en el fútbol
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En la edición del diario plural de hoy, 4 de agosto, en página 9, leo un mensaje del exterior titulado «Desde México: ¿Y el fútbol uruguayo?».
Discrepo con los uruguayos radicados en México en cuanto a que no sabemos perder pues si a uno lo «roban» como en el partido México 2 – Uruguay 1, en la semifinal de la Copa América, no va a aplaudir ni a reírse. Lo que sí comparto es que Uruguay tiene un fútbol malo, pero eso ocurre en todos los ámbitos y desde hace muchos años.
Con el fútbol actual Uruguay no va a llegar muy lejos; ni ahora ni nunca. Uruguay no existe en fútbol. Y los resultados nos dan la razón a los que enviaron el mensaje y a mí. Lamentablemente, estoy seguro de que ellos no vieron buen fútbol uruguayo, con garra y técnica, con goles y grandes defensas; y con árbitros que cobraban bien.
ENRIQUE FELIPE PRESTO REY – C.I. 1.083.035-4
La bendición de un anciano
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Los años pasan… y muy rápidamente. El tiempo parece tener alas enormes y majestuosas. Nos conduce por los caminos de la vida desde el «amanecer» hasta la «puesta del sol». Nuestra vida. Nuestro tiempo. Por eso es aconsejable vivir a pleno.
Crecer, proyectarse, amar, aprender, enseñar, ayudar. El hoy bien vivido hacen del ayer, un grato recuerdo, y del mañana una esperanza llena de amor. Cada edad es diferente. No obstante la edad, toda edad, está ligada una con otra.
Cual gigantesca cadena de infinitos eslabones. Todo tiempo de vida es una bendición. Cada niño debe saber hoy y recordarlo siempre, que él es el adulto del mañana. Es la secuencia. Nacimiento, vida… vejez.
S. Alberione, en uno de sus pensamientos dijo: «Quien nació para ser águila, sólo será feliz cuando, dejando la planicie, conquiste la libertad de las alturas y se acerque más al sol». He aquí una bendición a la vida.
La madre Teresa de Calcuta, Juan XXIII, y otros inmortales, nos han obsequiado también con ellas, fantásticas bendiciones para la humanidad toda.
Sin conocer el nombre del autor, quiero compartir lo que hace casi 10 años seguidos vengo, por razones de estudio y grupos de autoayuda, leyendo e interpretando casi a diario. Aún no he logrado leer esto, sin tener un quebranto de la voz y sin erizarme por la emoción.
La bendición de un anciano
Bendito eres, si comprendes que mis manos tiemblan y que mis pies se han vuelto lentos. Bendito eres, si te acuerdas que mis oídos ya no oyen tan bien y que ya no entiendo todo. Bendito eres, si sabes que mis ojos ya no ven bien, si no te pones violento porque dejé caer la taza más bonita o porque, si por enésima vez te repito el mismo cuento.
Bendito eres, si me sonríes y me preguntas por los días de mi juventud. Bendito eres, si me tratas con ternura, entiendes mis lágrimas silenciosas y me haces sentir que soy amado. Bendito eres, si te quedas un poco más de tiempo conmigo, y si me agarras la mano un ratito cuando debo entrar solo en la noche, la noche de la muerte.
Bendito eres, y yo cuando esté en el cielo, alumbraré las estrellas para ti.
Cordiales saludos,
CARMI RAUCH – C.I. 866.784-6
¿Usted decide quiénes son delincuentes?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
El artículo sobre un llamado delincuente que en su afán de tener un poco de dinero para él o su familia en el Uruguay tan desesperante de hoy se publica en LA REPUBLICA la foto de él a modo de que todo el mundo sepa quién es el llamado asesino o delincuente pienso que está muy mal. Con eso no se ayuda a nadie y menos a los jóvenes que recurren a la violencia para sustentarse.
Será porque vivo en Suecia desde hace ya 22 años y hasta ahora la prensa sueca nunca o casi nunca publica las fotos de ya sea ladrones, asesinos, pederastas o todo tipo de personas que obligadas por el régimen imperante se dedican a delinquir.
En algunos casos son patológicos, en otros son como dije anteriormente obligados por las circunstancias. Otra cosa es el lenguaje que se utiliza para describir violaciones, robos, asesinatos, con una morbosidad repugnante que me hace acordar a Al Rojo Vivo de los años 60.
Esto no lo comparo con Suecia, sólo lo hago porque leo LA REPUBLICA vía Internet al igual que otros diarios y pienso que le harían un favor al país, a la gente, al delincuente que quizás se pudiera recuperar al no publicar su foto.
Así lo hacían las fuerzas conjuntas del 70 hasta el fin de la dictadura y yo soy de la idea que, ya sea por razones políticas o económicas, todos al final se rebelan por la política imperante del gobierno.
Así que espero que piensen un poco en el futuro al respecto.
ROBERTO
Yo soy uno de los que se fue
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Soy David Emanuel Paz, hasta el año 1997 viví en Montevideo, pero me tuve que ir porque me estaba muriendo de hambre, y esto lo declaro en el sentido literal. Con secundaria terminada, siendo operador PC, programador PC y hablando un buen inglés, vi cómo muchas veces se me cerraron injustamente las puertas. Me consta de que por lo menos en dos oportunidades se le dio el empleo a otras personas que no tenían en aquel momento preparación alguna. Les dieron los empleos porque los papás trabajaron en el club político, y a mí, bueno, adiós que te vaya bien, porque claro, yo no tenía «padrinos». Es por eso que nuestro querido país anda como anda, porque a coima y acomodo puro se elige lo peor y se desperdicia a los mejor preparados. Después nuestros políticos se alarman de que tantos uruguayos se vayan. ¿Y qué van a hacer? ¿Quedarse hasta que el hambre los mate?
Hoy en día, mi situación ha cambiado gracias a Dios. Me queda un año para recibirme de bioquímico en Estados Unidos y he sido condecorado dos veces con el premio «National Dean’s List». Este es un premio que sólo se da a los que conforman el 0.5% de los estudiantes que están en la cima de la pirámide. (Dicho sea de paso, escribí a la embajada para hacerles el comentario; nunca me mandaron ni una carta para decir ni siquiera «Felicitaciones». De ayudarme entonces, ni hablemos).
Digo todo esto, doctor, porque por mi experiencia sé lo que es vivir frustrado y lo que es pasar hambre. Cuando leí el artículo que hablaba de este hombre que quiere vender sus órganos para mantener a su familia, se me cayeron las lágrimas.
Yo quisiera por lo menos ordenar un surtidito en un supermercado de Uruguay a través de la Internet. Realmente me complacería enormemente poder tener el nombre y dirección de esa familia, para ayudarles aunque sea un poco en sus vicisitudes.
Yo soy también un ávido lector de su diario, especialmente porque el diario está volcado al interés del pueblo y a desenmascarar la corrupción que ya es rampante a estas alturas.
DAVID EMANUEL PAZ
Privatizaciones y desocupación
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* La gran carrera entre las privatizaciones y la desocupación empieza a tomar alta velocidad.
Mientras la desocupación se está devorando a más de 250.000 uruguayos, las privatizaciones devoran el rico patrimonio de los orientales.
Claro que los conductores y acompañantes de los vehículos de la privatización y la desocupación se han ido su
plantando: en el 85 Sanguinetti-Zerbino, en el 90 Lacalle-De Posadas, en el 95 Sanguinetti-Mosca y en el 2000 Batlle-Bensión.
Estos cuatro dúos maléficos cumplieron y cumplen con las mismas consignas que les ordena el FMI, llevando adelante políticas económicas que frustran, psicológica y económicamente a gran cantidad de ciudadanos más humildes y a los de la clase media para abajo y para arriba. Y cuanto más tiempo pasa, más es la desesperanza y la intranquilidad en que nos hunden.
Pero también tenemos que tener en cuenta a los seguidores de los «antidinamizadores» del Uruguay.
Ellos son los 73 y alguno más, legisladores-robots blanquicolorados que cuando les viene la orden automatizada del comando central se les levanta la mano «derecha» sola aunque sus mentes pueda que no lo quieran. Estos señores legisladores deberían saber que los ciudadanos conscientes usamos también la mano pero para votar y no dirigidas desde fuera de nuestras mentes, sino desde dentro de nuestras conciencias.
Saluda a usted muy atentamente.
EL SEÃOR MILES
¿Aduana o peaje?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Han pasado dos meses de la directiva aduanera que pone al país al nivel de Afganistán. Me refiero a que no se pueden ingresar pequeños paquetes, salvo que sea ropa usada. Dirán que sí, que se puede; pero la realidad es NO porque los impuestos y la burocracia es tan abrumadora que en realidad es imposible.
Esta medida nos deja al margen del mundo, mirando por la ventana de Internet cosas lindas o ventajosas para nuestros apretados bolsillos, sin poder comprar absolutamente nada. No era mucho lo que podíamos, sólo aquello que no pasara de 50 dólares, pero al menos era algo. Algún gusto uno se podía dar. Ahora es nada. Por no hablar de otros rubros. ¿No se dan cuenta el bloqueo cultural que en breve plazo la mayoría vamos a padecer?
Ni la dictadura en su mejor momento tomó una medida semejante. Es más, durante la dictadura se podía comprar libre de todo impuesto y recibirlo como pequeño paquete hasta un máximo de cien dólares.
Esta medida de bloqueo aduanero para los pequeños paquetes además perjudica a los muchísimos que no viajamos; los que viajan se traen de todo, libre de todo impuesto.
Pero los que no viajamos no podemos comprar nada del exterior. Parece algo injusto, ¿no? Y a nadie parece importarle esta disposición aduanera. Que va en contra de la corriente mundial del comercio electrónico. Espero que se pueda hacer algo y volver a la situación anterior a junio, y poder volver a recibir encomiendas postales inferiores a 50 dólares libres de todo impuesto.
JM – C.I. 1.241-050-6
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