Desocupados reclaman un subsidio
onvocados por la Unión de Trabajadores Desocupados (UTD) y la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam), más de 2 mil personas se concentraron ayer en la plaza 1º de Mayo para marchar hacia Casa de Gobierno, donde la UTD tenía previsto entregar una carta al Presidente de la República. Exigían, entre otros puntos, fuentes de trabajo, un subsidio estatal para desocupados mayores de 16 años, un plan de obras públicas con contratación de mano de obra desempleada y la exoneración del pago de agua potable y energía eléctrica para las familias desocupadas.
Pese a que los representantes de la UTD no fueron recibidos por el primer mandatario –eran cerca de las 19 horas y el Edificio Libertad se encontraba cerrado– los manifestantes realizaron un acto frente a la Casa de Gobierno, que contó con la presencia de delegaciones de Artigas, Soriano, Río Negro y Canelones; trabajadores uruguayos de Ancap y argentinos en representación de la Federación Tierra y Vivienda de Argentina (FTV), del Congreso de Trabajadores Argentinos (CTA) y de la Corriente Clasista Combativa (CCC). También hizo uso de la palabra Cilmar Licio de Oliveira, en representación del Movimiento Pro Vivienda de Porto Alegre.
«Capitalismo feroz»
El primer orador fue Gonzalo, un estudiante del Liceo Nº 11 del Cerro que actualmente se encuentra ocupado en rechazo de la reforma educativa y las «actas represivas». «Los representantes del sistema no tienen ninguna intención de negociar con el pueblo, con los verdaderos implicados en la educación y, mucho menos, con títeres puestos como autoridaes», afirmó el joven.
Por su parte, Carlos Sánchez, de la Federación Tierra y Vivienda (FTV); Javier Pereira, del Congreso de Trabajadores Argentinos (CTA); Waldemar Mariño en representación de la Corriente Clasista Combativa (CCC) y Cilmar Licio de Oliveira por el Movimiento Pro Vivienda de Porto Alegre, así como Gustavo González, secretario general de Fucvam, hicieron referencia a la política económica implementada en el Cono Sur y las secuelas padecidas por la clase trabajadora.
Los representantes coincidieron en que la «única salvación para los pueblos hermanos» pasa por la unión más allá de las fronteras. Criticaron duramente la política económica de De la Rúa, Cardoso y Batlle, las privatizaciones y la falta de empleo, al tiempo que exigieron el cese del pago de la deuda externa de los tres países y la apertura de fuentes de trabajo. «Exigimos el derecho al trabajo, la vivienda, la educación y la salud».
Derecho al trabajo
La carta, dirigida al propio Presidente de la República, señala que «el acelerado crecimiento de la desocupación está arrastrando a cientos de miles de familias a una situación desesperante, sin posibilidad de emplear sus brazos para satisfacer sus mínimas necesidades. Según las propias estadísticas oficiales de su gobierno, más de 200 mil personas carecen de empleo, es decir que son desocupados totales. Otros varios cientos de miles viven de alguna ‘changa’, un trabajo precario, o trabajan directamente ‘en negro’, sin acceder a la legislación laboral que debiera protegerlo».
El documento agrega que «es evidente que las cifras oficiales no revelan en toda su crudeza la extrema desocupación en los barrios más humildes y los departamentos más castigados. Para rematar esta situación, la falta de empleo trae como consecuencia la pérdida de servicios esenciales, como luz y agua; y el agravamiento de las crisis familiares que terminan muchas veces en forma dramática.
Preguntamos, entonces, ¿cuál es la política de su gobierno para resolver esta situación? Los trabajadores sólo vemos al gobierno aplicando la misma política de subsidios a la clase capitalista, lo que ha significado una permanente transferencia de recursos de los bolsillos de los trabajadores a las cuentas bancarias de los empresarios».
Los desocupados consideran que el gobierno debe realizar un relevamiento de todos los desocupados e implementar un plan de obras públicas en los barrios populares y los asentamientos, con la contratación directa de los desocupados, como forma directaa de generar empleo. Paralelamente, la UTD reclama la suspensión inmediata de todos los contratos de obra realizados por los organismos del Estado, y la contratación directa de esos trabajadores y los desocupados por los organismos del estado.
«Es imprescindible que hasta tanto no se generen los puestos de trabajo suficientes para terminar con la desocupación, se establezca un subsidio a todo desocupado mayor de 16 años, equivalente al 30% de la canasta familiar y la exoneración total de pago de los servicios esenciales a la familia desocupada».
Finalmente se expresa que «la satisfacción de estas urgencias, de nuestras urgencias, no depende de la falta de recursos, ya que a cada momento aparecen millones de dólares para dar satisfacción a los reclamos de todos los sectores capitalistas en pugna por los beneficios de la crisis». *
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