Tiene la palabra

Didier Opertti y Batlle y Ordóñez

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Días pasados en vuestras prestigiosas páginas aparecieron declaraciones del señor canciller Didier Opertti, manifestadas en una charla organizada por la «Lista 99″ (en la sede del Foro Batllista) que lidera el senador don Yamandú Fau.

No ponemos en duda que José Batlle y Ordóñez fue un gran impulsor de las reformas institucionales y sociales; dijo al señor canciller: «Nuestra responsabilidad es cultivarlo, el batllismo no es una palabra decadente ni perdida en el tiempo, es una palabra vigente. Yo respondo a muchos modelos nuevos que se nos ofrecen, diciendo, yo soy batllista, y ser batllista para nosotros es creer en la justicia social, en la libertad, en el Estado organizado, en la pureza del sufragio, y es creer en la transparencia de la gestión pública».

Digo señor canciller que: los verdaderos batllistas son aquellos ciudadanos que promueven y defienden las ideas, el pensamiento, la filosofía de Batlle y no aquellos que se limitan a rendirle homenaje el día de su nacimiento o de su desaparición física.

Coincidimos en que el pensamiento de José Batlle y Ordóñez fue un pensamiento de profundo contenido social, de un gran defensor del Estado, de un embanderado de la justicia, de un protector de las clases humildes, de un verdadero intérprete de la clase obrera.

Señor canciller ¿cómo hacemos para que coincidan sus palabras con la realidad de los hechos?

El batllismo de hoy orientado por el señor Presidente de la República y el doctor Julio María Sanguinetti es el polo opuesto del batllismo concebido por José Batlle y Ordóñez, porque ellos promueven privatizaciones, porque se rematan bienes del Estado, porque se cierran industrias, se liquidan comercios, se tiene el índice de desocupación más elevado de la historia, se tiene un agro empobrecido y pronto a ejecutar, se repiten conflictos laborales y sociales, es decir, vivimos en un clima de desaliento y de carencia de fe.

Señor canciller, no busque paternidad en el pensamiento progresista del gobierno actual; busque paternidad en las decisiones de un pueblo que no quiere entregar el país a las multinacionales ni a empresas extranjeras, encontrará paternidad en aquellos batllistas que, fieles al pensamiento de José Batlle y Ordóñez (caso Antel), lo defienden en los espacios coincidentes, así como en la ideología del doctor Tabaré Vázquez y en el programa que sustenta el Encuentro Progresista-Frente Amplio.

JUAN ANTONIO BONFRISCO – INTEGRANTE DEL COMITE EJECUTIVO DELBATLLISMO PROGRESISTA LISTA 800

 

Medios de conocimiento e información

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Hoy el mundo con capacidad de penetración, llámese informática, radio, televisión, etc., está invadiendo ya la vida cotidiana, en muchos casos con deformación del idioma y con una chabacanería y falta de moral alarmante.

El hombre está hoy a merced de las interferencias que puedan suscitarse en ese campo de la comunicación que no maneja y, en consecuencia, es mucho más peligrosa para sus lectores, escuchas o televidentes.

¿Cuál es la manera de reaccionar ante esta amenaza potencial de información e imagen deformada entre realidad y ficción y, en muchos casos, inmoral sobre vida y costumbres?

La manera de actuar es tomando conciencia, apoyando y solicitando a los medios de comunicación serios el control de sus programas y propaganda de los mismos, con ello se podría disminuir una cantidad de fenómenos inflados de personajes y publicidad de programas mal llamados de entretenimientos, que son nocivos para nuestros hijos y familiares.

Por lo tanto creemos que llegó el tiempo de actuar y decir «NO» a esta droga que enferma la mente y nos daña a todos.

E.R.O. – C.I. 809.876-2

 

Antel no debe ser privatizada

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Gloria Echeveste, domiciliada en R. 9, km. 112.500, Pan de Azúcar, Maldonado, nuevamente ante usted se presenta, esta vez para reconocer la eficacia de Antel, demostrada en el reconocimiento de sus derechos como usuaria y la resolución correcta de los numerosos problemas que una inadecuada instalación le ocasionaron. En cada oportunidad de comunicación con usted fueron atendidos correctamente mis reclamos, intentando mejorar la situación, hasta que finalmente, aceptando mi propia sugerencia, se reintegró comunicación al sistema de doble par físico, lo que una vez resuelto por el Ente, se concretó en el término de 24 horas.

Señor Presidente, esta es una clara demostración de la eficacia que puede tener un organismo público, y una clarísima evidencia de que Antel no debe ser privatizada en ninguno de sus campos de acción, porque difícilmente una entidad privada se hubiera comportado con un usuario con la solvencia demostrada por usted y su personal. Sin otro particular, lo saludo atentamente reiterándole mi consideración.

GLORIA ECHEVESTE – C.I. 525.721-2

 

Prohíben sacar fotos a estudiante en Villa Biarritz

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Por la presente me dirijo a ustedes con la finalidad de denunciar públicamente sobre un acontecimiento ocurrido el pasado martes 31 de julio en la feria de Villa Biarritz.

Soy un estudiante de fotografía que en el día de la fecha me encontraba haciendo un trabajo sobre las ferias en general. Todo transcurría normalmente, pude sacar algunas fotos hasta que después de algunos minutos se me acercó un feriante, el cual me dijo no en muy buenos términos que no podía sacar fotos y que me retirara de la feria sin darme razón alguna.

Mi inquietud es la siguiente: ¿por qué si soy un simple estudiante no puedo sacar fotos en un lugar público y popular como es una feria? Hay cosas que no se entienden y parecen no tener sentido común.

Mi fin no es molestar a alguien, simplemente quiero expresarme de esta forma para demostrar algo que para muchos no significa nada, pero que para mí es algo muy importante.

Las personas que dirigen estas órdenes no se dan cuenta de que yo también soy un ser humano y un posible consumidor. Creo que para ellos la crisis no es de casualidad.

No entiendo cómo pueden censurar tanto la libertad de expresión cuando muchos de ellos viven gracias a esto.

Día a día nos expresamos y nos censuramos sin darnos cuenta de que los únicos perjudicados somos nosotros mismos.

Sólo quiero hacer saber a la gente cómo en esta ciudad a veces te ponen límites hasta para estudiar.

Espero que algunas cosas puedan cambiar en esta sociedad para nuestra comodidad.

PABLO D’ANDREA – CI 2.954.859-8

 

Reclamo a autoridades olimareñas

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Esta carta pública intenta hacer conocer las vicisitudes que he tenido que pasar, al intentar la compra de un vehículo y considerar que he sido despojado de un dinero que me pertenece. Con ella pretendo dar a conocer hechos que realmente sucedieron y que todavía me cuesta comprender.

Al jubilarme de mi función de guardia civil tomé la decisión de continuar trabajando, por lo que me instalé con una academia de conductores, con el deseo de volcar en parte de la sociedad, mi experiencia de muchos años como conductor y conocedor de las normas del tránsito. Daba clase de conducción en un auto modelo 1982 y desde hace un tiempo la Intendencia Municipal de Treinta y Tre
s me exigió el cambio de vehículo.

A raíz de la normativa para el funcionamiento de una «Academia de Choferes», debía cambiar por uno que tuviera como antigüedad máxima 15 años, reglamentación que fue aprobada por la Junta Departamental. Al otro día de la aprobación, un edil del Partido Nacional entró en contacto conmigo para ofrecerme, como representante de una automotora –según él– un vehículo del año 1994/95. Me dijo que debía hablar con un contador público, quien es el concesionario de la automotora de referencia.

A principios de marzo de 2000, al ir a hablar con el contador concesionario, éste me pidió como garantía mi casa y el automóvil que tenía –el mencionado Fiat 147, modelo 82– y a la vez, un depósito de U$S 900 (novecientos dólares americanos), que hice efectivo en una sucursal bancaria local, a nombre de la automotora representada por el contador público.

Luego de unas dos semanas sin novedades y como el vehículo prometido no aparecía, me apersoné al señor contador público, quien se encontraba con quien dijo ser el propietario de la automotora. Ambos me contestaron que aún no tenían el vehículo que me habían prometido. Al ver que las cosas no ocurrían como habíamos acordado de palabra les pedí dejar sin efecto el negocio y la devolución de mi dinero. Me dijeron que no devolverían mi dinero depositado, y que si insistía me harían una denuncia por daños y perjuicios.

A esta altura yo, que había obrado de buena fe ante ellos, no entendía nada. No me devolvían mi dinero, el vehículo prometido no iba a aparecer, y aún amenazaban con perjudicarme. Con fecha 20 de marzo de 2000 hice la denuncia en la Seccional 1a. de esta ciudad, ésta pasó al Juzgado correspondiente y a través del expediente 88/2001, se tramitó un juicio contra quienes se habían quedado con mi dinero. Nunca fui llamado a declarar por parte del Juzgado y al tiempo me enteré de que la Justicia archivó el caso.

Este es un relato puntual y verídico de lo que sucedió y no termino de asombrarme. Si bien soy poco conocedor de los trámites judiciales, me llama la atención que en un caso en que fui denunciante nunca se me haya citado a declarar y sin embargo, se archivó el caso. A partir de esa decisión me quedan varias preguntas en la mente:

¿Cómo es posible que yo haya perdido mi dinero –U$S 900, novecientos dólares americanos– sin haber incumplido ningún acuerdo, y nadie me lo restituya?

¿Cómo se llega a archivar un caso, sin citar ni escuchar a una de las partes, tan luego la denunciante, y en mérito a qué conclusiones la Justicia resolvió lo anterior?

¿Estamos tan indefensas las personas humildes que lo único que hemos hecho en la vida es trabajar como es mi caso, que dediqué gran parte de mi vida a servir y cuidar a la sociedad?

¿Es acaso esta una señal de que, cuando queremos mejorar nuestros ingresos a través de más trabajo, debemos involucrarnos en vericuetos indecorosos? ¿Hay personas en nuestra sociedad que tienen un especial respaldo por ser profesionales o integrar círculos con niveles de decisión?

Mi único título en la vida ha sido el de ciudadano decente, y por suerte para mi familia, podemos andar con la frente alta y sin tener que bajar la mirada ante nadie. Y así seguiré, a pesar de estas decepciones que recibo de algunas instituciones y personas.

ODEMAR VIÑOLES – C.I. 1.481.547-1

 

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