Tiene la palabra

 

De Bonaldi a TV Ciudad

Montevideo, mayo – julio de 2001.

Sr. Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

* Solicito la publicación en el diario de su dirección de esta carta abierta al director del Departamento de Cultura de la Intendencia de Montevideo.

Sr. Director del Dpto. de Cultura

Intendencia Municipal de Montevideo

Absolutamente harto, cansado y decepcionado por intentar diálogos al parecer imposibles con la Dirección del canal 24 TV Ciudad, recurro a usted para denunciar la sistemática discriminación de que son objeto mis materiales de video por parte de quienes controlan dicho medio.

Alegando presuntos «problemas de calidad» el canal 24 :

* ha eliminado todas mis canciones de la difusión

* se negó a emitir, siquiera de modo fragmentado, el espectáculo «Haciendo las paces» (Sala Zitarrosa, 2000), ignorando olímpicamente que el mismo contaba con la recomendación de Unesco y del Ministerio de Educación y Cultura, además de haber tenido una concurrencia general superior a 20.000 personas en todo el país.

* se niega a suministrar información visual sobre nuestro nuevo espectáculo (sala Zitarrosa 2001), «Canciones para barrer la mufa», que por su temática de defensa de la limpieza montevideana ya cuenta con el auspicio de las instituciones Rescate Eco-Marítimo, Unesco y el Ministerio de Educación y Cultura.

* se niega a que grabemos dentro del estudio de TV Ciudad materiales de difusión acordes a sus normas de calidad.

* y aquí, lo más impactante: se niega a difundir nuestra promoción visual cuando el espectáculo cuenta con el auspicio de la IMM. Y el mismo se está ofreciendo en una sala de la Intendencia.

Llama poderosamente la atención que los canales 4, 5, 10 y 12 y algún canal de cable (Señal 1, por ejemplo) emitan sin objeciones ni recortes los citados materiales. Todo Montevideo pudo verlos entre mayo y junio, aunque no por el Canal 24.

Así, invocando un presunto afán por la excelencia se oculta documentación visual a la gente al tiempo que se flecha la programación en el sentido único de las preferencias personales de quienes hoy controlan el Canal 24.

La situación es especialmente grave, cuando además se desliza de continuo el concepto de que el Canal 24 es una propiedad colectiva (me incluyo como «propietario»).

Reconozco, empero, todas mis culpas de haber colaborado con mis dineros de contribuyente a la instalación de muchos burócratas mediocres en puestos clave; y, como cantautor, a la reinstalación de una democracia que por lo visto nunca termina de llegar.

Los materiales mencionados, que no son ni mejores ni peores que los que ha emitido el Canal 24 desde su fundación, están a disposición suya. Su no inclusión en la programación de algún modo deja fuera de la misma a muchas decenas de miles de padres, niños y maestros que a través de los años presencian nuestros recitales.

Esta carta no está destinada a que usted en su calidad de director tome medida alguna contra ningún burócrata de turno.

Sólo quisiera saber cuántos miles de dólares tiene que invertir un artista uruguayo para producir materiales tan excelsos como para merecer su difusión en el Canal 24 TV Ciudad.

¿O acaso el Canal 24 protege especialmente a los artistas que forman parte de su staff y que también trabajan en espectáculos para niños? ¿Es ésta una forma de quitar de en medio a la competencia? ¿Ecuanimidad y ética son palabras que significan algo para la dirección del canal?

Excedido por el basureo, le saluda del modo más afectuoso, esperando su respuesta a la brevedad (*)

JORGE BONALDI – CANTANTE Y COMPOSITOR

(*) Esta carta fue enviada dos veces vía e-mail a la IMM en el mes de mayo, sin obtener contestación.

 

Respuesta sobre la Aduana

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

* Quien suscribe, Emma Ferreira, funcionaria de la Dirección Nacional de Aduanas, me presento ante usted solicitando la publicación de la presente al amparo del Derecho de Respuesta establecido por la Ley de Prensa 16.099 y en los términos de su artículo 9, dado que en la publicación de ese diario, de fecha 24 de mayo 2001, en la página 3, bajo el título «Cambios en Aduana: Fue relevada la cúpula que respondía a Illarietti», vinculado con el de su portada «Drástica purga en Aduana: desplazaron a 50 jerarcas», se menciona mi nombre en forma expresa.

Como muy bien manifestara usted en su columna del domingo 3 de junio del presente año, yo también estoy convencida de que «El derecho de respuesta es, hoy por hoy, el único derecho que permite a los ciudadanos acceder a un sistema de comunicación donde la representatividad social de los emisores no existe».

Pero donde más coincido con sus dichos es donde agrega que «Todos sabemos que hoy el poder reside en quienes informan…», a lo que yo acotaría, que el poder es de aquellos que informan escuchando una sola campana, o lo que es peor, se escudan en informantes anónimos a los que es imposible desenmascarar o hasta si se quiere, confrontar.

Por lo tanto, me siento afectada por dicha publicación, pues si bien es correcto que fui trasladada, la reasignación de tareas resuelta por un acto administrativo emanado del entonces jerarca del organismo, señor Jorge Sienra, removido de su cargo pocos días después, se fundó en «razones de mejor servicio» lo cual se establece específicamente en la propia Orden del Servicio donde se publica dicha resolución que constituye –de modo evidente– la fuente de que se valiera este medio para la publicación del artículo en cuestión. Resulta inexplicable, entonces, que se obviara dicho aspecto y se vinculara en forma infundada simples traslados o resignaciones de tareas con declaraciones anteriores del ex jerarca relativas a la instauración de un «Código de ética» que –por otra parte– nunca se concretó.

En mi modesta opinión, verdades a medias no son verdades.

La utilización de términos tales como drástica purga, fulminante decisión, remoción de élite, código de ética, desplazados, pretende que se interprete que hubo por parte de la suscrita una conducta antijurídica o contraria a la ética y que se ponga en duda el correcto desempeño de su función, razón por la cual me siento agraviada y ofendida en mi honor.

Sin profundizar en la etimología de la palabra «purga», de cualquier manera y a menos que la documentación que se manejara no fuese la correcta, de esa orden de Servicio no se desprende que haya habido una «eliminación, por lo general violenta, con que una organización se desprende de un número de afiliados por considerarlos nocivos o desleales».

Sin duda, en la portada de un periódico la palabra «purga», cuando no la hubo, se convierte en un término efectista, que luego, en la redacción veraz de una noticia se hace difícil justificar.

0Y entonces, me tomo el atrevimiento de plantearme una interrogante: si LA REPUBLICA califica de «purga» los traslados de varios funcionarios de carrera sujetos a jerarquía, ¿cómo calificaría la remoción del máximo jerarca de ese mismo organismo efectivizada pocos días después?

Pero volviendo al tema, si bien es potestad del jerarca resolver traslados de funcionarios y así lo determinan los decretos 758/75 y 459/97 –y es un derecho de los funcionarios recurrir o no dicha resolución– del mismo modo es su obligación

Resulta entonces por demás inexacta y agraviante, por su contenido y por el impacto que
genera, la publicación en portada de esta noticia, obviando las razones de «mejor servicio», etc.

Corresponde precisar que en lo personal no sólo ingresé a la Administración Pública mediante concurso, sino ascendí por el mismo mecanismo, sin tener una sola observación en mi foja de servicios a lo largo de mis veinticuatro años de carrera en la DNA.

Por otra parte, y sólo a efectos de subrayar otras inexactitudes en el manejo de la información por parte de este matutino, se involucran los nombres de funcionarios de diferentes jerarquías administrativas en número ni siquiera aproximado a los 50, siendo que algunos de ellos, por su grado y sus funciones, no podrían ser de ningún modo calificados como «jerarcas» ni en la Dirección Nacional de Aduanas ni en otro organismo.

Tampoco se dice que la mayoría de estos traslados corresponde al área de la Dirección General del Despacho y la Tributación Aduanera, ni que ésta constituye uno de los pilares más importantes en lo relativo a controlar la operativa de comercio exterior, ni que el 17 de abril próximo pasado, al ser sustituida la ingeniera química Sylvia Rivero, se generó la automática sustitución de los jefes de todas las áreas por funcionarios de la confianza de su reemplazante, la actual directora, señora Sylvia Valls.

Lamento que se haya utilizado tanta pirotecnia en una noticia que no era tal y no se hubiera puesto el mismo énfasis en investigar los aspectos en que se encontraban trabajando muchos de los funcionarios trasladados, lo que seguramente le hubiera permitido titular de otra forma.

Sin otro particular, y aguardando la publicación de lo expuesto, se despide de usted muy atentamente.

EMMA FERREIRA – C.I. 1.526.560-7

 

Sobre SIAV en San Antonio

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

* Los abajo firmantes quieren desmentir la publicación realizada el día 20 de julio en la segunda sección de la página 25, referida a Denuncia de estafa con viviendas del SIAV, en San Antonio.

Y que el involucrado señor secretario de la Dirección del Partido Nacional de Canelones, Miguel Adrover, no es titular de la empresa constructora a cargo de las viviendas mencionadas anteriormente y tampoco existió tal estafa, sino que acompañaba a su madre a las reuniones de la cooperativa Unisiav, donde en ningún momento se trataron temas políticos; el tema único y principal fue la construcción de nuestras viviendas.

Queremos aclarar también que dicha denuncia fue realizada sólo por un integrante de la cooperativa (presidente de la comisión directiva), sin consultar a los demás integrantes, por lo tanto fue una decisión propia.

Por lo cual, las posibles repercusiones de la nota es responsabilidad absoluta de la denunciante.

Nuestro deseo es que se publique a la brevedad esta carta; con el fin de aclarar y desvincularnos de dicha denuncia, y que quede en limpio el nombre del señor Miguel Adrover.

Desde ya muchas gracias

Saludan atentamente

(INTEGRANTES UNICIAV) – SIGUEN FIRMAS

 

 

 

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