Tiene la palabra

Recluso inicia huelga de hambre

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Quien le escribe es José Caballo, recluido desde hace más de un año en la cárcel «Piedra de los Indios» de Colonia, imputado por el delito de rapiña, ocurrido en un día de junio de 2000 cuando yo precisamente estaba haciendo un viaje para una firma fletera en Montevideo, de lo cual he aportado pruebas.

Como nadie puede estar a la vez en dos lugares distantes 200 kilómetros uno de otro, como Juan Lacaze y Montevideo, es que vengo sosteniendo con apoyo de la abogada de oficio, mi total inocencia. En prueba de ello, he iniciado hace dos días una huelga de hambre para llamar la atención de los jueces.

Motiva la presente el hecho de que recientemente ha estado en Colonia un enviado de LA REPUBLICA, quien tras dos investigaciones muy bien documentadas, elaboró dos informes especiales, revelando las actividades del comisario Miguel Isaza, actual director de Investigaciones de la Policía de Colonia.

Hasta ahora, nadie ha podido rebatir los argumentos publicados por LA REPUBLICA en la segunda nota publicada el 17 de junio, bajo el título: «Policía bajo sospecha de corrupción».

Mi caso es uno de los tantos que revela la forma de actuar de este policía, denunciada por cientos de personas y varios policías de Colonia.

A tal punto, llegan las irregularidades, que ya no sé si la Policía trabaja para la Justicia o si es al revés. Mi caso también fue tratado por LA REPUBLICA y por ese motivo le quiero agradecer por este apoyo que resulta muy importante para quien está olvidado de la ley, con un pedido de condena de 8 años de prisión por un delito que no cometió.

Varios son los motivos:

1) El día del asalto en Juan Lacaze yo estaba en Montevideo y la Justicia no tomó en cuenta este hecho de vital importancia.

2) Me detuvieron en Montevideo por orden del comisario Isaza luego de que éste le mostrara a las víctimas del asalto, que son de avanzada edad, una foto mía.

3) Las víctimas me reconocieron luego en el Juzgado, pero no porque yo fuera el autor del atraco, sino porque habían visto mi foto. Mi abogada me dijo que eso es «reconocimiento inducido» y por tanto, ilegal.

4) Pese a ello, el juez de Rosario lo tuvo en cuenta y me procesó quedando el fallo final en manos de la jueza subrogante doctora Bortoli, quien delante mío me dijo: «Yo no sé qué hacer con usted…» Ante ello yo le contesté: «Si usted no lo sabe, entonces suélteme…»

5) La Fiscalía admite que los denunciantes son personas de edad que sufren de migraña, hipertensión y usan lentes, los cuales les fueron sacados en el momento de la rapiña como consta en actas.

6) El propio comisario Isaza me dijo: «Estás cocinado; vas a tener para diez años lo menos, porque el juez me debe favores de cuando yo era comisario de Rosario…»

Todo esto demuestra la forma de actuar de Isaza que me quiere preso sólo para que yo pase a engrosar su estadística de «casos aclarados» y le sirva para un futuro ascenso.

Para finalizar, le informo que he denunciado mi caso al doctor Siri, juez letrado departamental de Colonia, pero mientras no exista una solución a mi caso, seguiré con la huelga de hambre hasta las últimas consecuencias. Agradeciendo desde ya, lo saluda muy atentamente

RECLUSO DE COLONIA

 

«Nefasta» comisión

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Ruego a usted leer el mensaje adjunto al Presidente de la República para enterarse, al menos parcialmente, del escandaloso tema que muchos legisladores parecen ignorar, según he podido constatar, a través de las varias entrevistas personales (21 hasta ahora, todos del FA-EP) que han tenido la gentileza de concederme, con respecto a la nefasta Comisión de Hidatidosis y sus dos maquiavélicos engendros: la Perrera y la Patente de Perro.

Usted es un hombre grande que no desdeña lo pequeño. Aunque me dijera (por favor, no me lo diga), que personalmente no le interesan los animales, le ruego considerar que el presente enfoque del tema –por sus connotaciones auténticamente delictivas en perjuicio de más de 100.000 uruguayos– merecería un rinconcito en el querido diario-quijote, siempre pronto a desenmascarar (y «escrachar», si es necesario), a los «vivos de siempre», amigos de amigos, explotadores de indefensos…

A grosso modo, funciona así: el director técnico de la Comisión, Daniel Orlando, es el encargado de organizar e instruir a los grupúsculos de aprendices de pequeños –pero dañinos– crueles dictadorcillos en cada departamento que, seducidos por diversas prebendas (dinero, porcentajes, autos, motos, combustible incluido, etc., etc.) actúan cada vez más descaradamente porque carecen de todo control. Se trata de personas sólidamente asociadas, fascinadas y estimuladas por las ganancias fáciles a costillas de los lucrativos canes y sus dueños.

La recaudación (patentes, multas, rescates, etc.) está generalmente a cargo de policías que manu militari, «sacan la cara» y luego –en la mayoría de los departamentos– son los encargados de matar los perros de quienes no pueden pagar, en un plazo perentorio de unas pocas horas, en forma inhumana; un verdadero holocausto.

Con la desfachatez que les otorga la férrea garantía de impunidad a nivel parlamentario de que incomprensiblemente (o no tan incomprensiblemente) gozan, se convirtieron en una dolorosa pesadilla en nuestra campaña. Además de la ley de usura, violan diversos artículos de la Ley 17.250 de Relaciones de Consumo, como ser: «publicidad engañosa o incompleta», «sobre libertad de elegir», «venta de productos peligrosos o nocivos», «compra obligatoria de productos no solicitados», «plazos desproporcionados en perjuicio del consumidor», «contratos de adhesión y condiciones inaceptables establecidas unilateralmente», etc., etc., etc.

Le ruego considerar, doctor Fasano, que no obtengo beneficios personales en el caso de que usted tuviera la gentileza de brindar su indiscutiblemente valioso espacio (el mejor y más «guerrero» en absoluto en toda la prensa uruguaya) a la presente. Se trata de un tema de interés para la colectividad que debe tomar conciencia de que la Patente es ilegal y no hay que pagarla y la Perrera es un atropello más, vestigio del tiempo de la dictadura, quizá también amparada en la ley de caducidad ¿o complicidad? y hay que denunciarla a todos los niveles hasta que la quiten. Dispongo, además, de material probatorio de lo dicho (y de otras cosas) con fotos, documentos, recortes, etc.

CHELA

 

Queja por la acción policial

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El pasado domingo 15, al volver de la feria sobre las 12:30, vi a mi hijo de 13 años con sus amigos del barrio en la vereda de enfrente, con las manos contra la pared, mientras un policía los hacía separar las piernas golpeando contra los tobillos de los chiquilines. Otro funcionario –Jorge Rodríguez, de la Seccional 9ª a cargo del procedimiento– me explicó que habían recibido una denuncia anónima de que estaban robando algo del interior de un auto estacionado. Intenté explicarle que el auto es una Brasilia abandonada desde hace meses toda destartalada y que mi hijo y sus amigos son chiquilines del barrio, gurises de familia, que no merecían el trato que se les daba. Por toda respuesta, el funcionario me dijo que todo se iba a arreglar en la comisaría. A todo esto, otros vecinos se habían acercado y uno de ellos les pide a los policías que dejen a los chiquilines tranquilos, que son del barrio, y que no era más que una picardía; entonces, e
l policía le da un empujón y el vecino reacciona devolviéndoselo, ante la mirada de más gente del barrio que se había acercado. Los funcionarios, descontrolados, pidieron refuerzos por radio y a los pocos minutos llegaron haciendo chirriar los neumáticos seis patrulleros y una camioneta rodeando a toda la gente. Todo por cinco gurises que jugaban en un auto abandonado. La gente, atónita e indignada, no podía creer lo que veía.

Fuimos todos a la Seccional 9ª, los chiquilines y algunos padres. Allí los menores fueron exhaustivamente investigados (datos, rasgos físicos, etcétera) y a eso de las 14:30 nos dejaron ir.

Yo me pregunto: ¿dónde está la policía cuando roban a nuestros vecinos comerciantes o cuando han violado a una mujer? A veces viene un móvil; otras, un funcionario a pie a preguntarnos si vimos algo… Por unos chiquilines que estaban jugando en un auto abandonado y destartalado vinieron ocho móviles… El ministro dijo que no había presupuesto para combustible, y yo me pregunto si en ese momento no estaba sucediendo algo más grave en Montevideo, que mereciera la concurrencia de los seis patrulleros, las dos camionetas y todo ese despliegue injustificado.

Los hechos narrados sucedieron en Pedro Almeida y Juan Ramón Gómez, en La Blanqueada. He enviado copia de esta carta al ministro Stirling, cuya sensibilidad y decencia son proverbiales. Espero que estos hechos no sucedan más.

ROXANA SOSA – C.I. 2.761.835-1

 

El país del diputado Abdala

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Según declaraciones publicadas por LA REPUBLICA el día 11 de julio de 2001 en página 6 de Política, por el legislador Abdala, dice que «el país vive una película de terror», hay que recordarle al legislador que este es el país que él ha contribuido a hacer y que es «el proyecto democrático liberal republicano» que él defiende y que inexorablemente nos va a seguir hundiendo, a la clase trabajadora y al país.

Dado que el legislador es muy verborrágico, se va de boca y reconoce que «no alcanza con trabajar los últimos siete meses», que es lo que han hecho toda la vida y como sigue yéndose de boca el legislador se «resiste a creer que pacíficamente vamos a permitir que esa ola populista que se nos viene aunque no nos guste nos pase por arriba».

Sucede que el Foro Batllista, al que el legislador pertenece, no es pacífico y va a hacer cualquier cosa, lícita o no, para embarrar la cancha y seguir ocupando esos cómodos lugares. El mismo lo dice «si alguien dice que está bien viene de otro país» y eso que el legislador no va al Interior porque si viene la miseria que han creado capaz que cambia de palo y se vuelve batllista del viejo Batlle, y mire si dirá necedades que reconoce que Chiruchi hace maravillas en su departamento y por qué no todos, porque si se quiere hacer algo la izquierda le pone palos en el camino, entonces que le pregunten a Chiruchi qué hizo con la izquierda en San José.

ROLANDO QUEVEDO (HIJO) – CI 1.450.464-4

 

Pasión por la música nacional

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* No importa si me creés pero más allá de publicidad, nuestros sentimientos, los más profundos, los míos, los tuyos, reflejados en canciones nuestras, viven en los CDs que lanza LA REPUBLICA.

Me emociono cuando murgas y cumbias son entonadas por los más chicos, nuestros botijas…

Un consejo: si tenés esos CDs en fundas todavía, no lo dudes, dejalos volar, libres, que lleguen a todos porque hoy estamos cruzando fronteras. Por fin nuestra música –la que dice cosas de verdad– avanza. Esto es más que nada un agradecimiento a ustedes.

Les miento si les digo que no me gustaría ver estas líneas en el diario; lo voy a comprar el sábado y domingo por las dudas. No es mi intención hacerlo público, repito, es algo que me llega escuchar lo nuestro (me apasionan las murgas) y las cumbias con mezclas de redoblante.

LUIS EMILIO SOLSONA

 

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