Tiene la palabra
Del consejero del Sodre, doctor Cersósimo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Por encontrarme en uso de licencia y, por motivos familiares, en el exterior del país, recién tomo conocimiento de las expresiones del ingeniero agrónomo Juan Carlos Doyenart, recogidas por diversos medios de prensa, imputándome haberle planteado que había que levantar el programa «Hoy por hoy», que conduce la señora Sonia Breccia, «porque no era bueno desde el punto de vista político». Doyenart falta a la verdad y desmiento tal afirmación.
Con Doyenart sólo he hablado en el ámbito del Consejo Directivo del Sodre que integro y en el marco de las atribuciones legales del Instituto, sin decidir individualmente nada, ya que las resoluciones son colectivas por ser un órgano de integración colegiada. Por ende, los otros dos consejeros son testigos y protagonistas de lo tratado, expresado y resuelto.
Ni respecto de ese, ni de ningún otro programa he invocado razones de conveniencia política para fundar decisiones referentes al diseño de la programación. Con orgullo participo de la actividad política de mi país y hago honor a la responsabilidad que ello implica.
Deploro la actitud, el estilo y los procedimientos empleados por el director Doyenart por no ajustarse a la verdad.
El resto de sus declaraciones también están plagadas de inexactitudes, interpretaciones falaces e información errónea, que no voy a detallar porque no cabe debatir con el director fuera del contexto institucional y legal que nos vincula.
Dr. Gustavo Cersósimo Michelini – Consejero del Sodre
Indignación con la Administración Pública
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El motivo de esta nota es la indignación que me causa el ver lo mal que está la Administración Pública y la impunidad existente. Me desilusiona mucho el que no exista en Uruguay un periodismo de investigación, lo que considero indispensable para terminar con la conducta delictiva generalizada que se observa casi sin excepción en los jerarcas de los distintos entes del Estado.
El Presidente Batlle se quejaba de que habían directores de organismos públicos que saben mucho y otros que no saben nada. Esto fue dicho con un aparente malestar pero sin embargo nombró como presidente de la OSE al ex intendente de Florida, Juan J. Amaro. Esto es evidente que fue por cuestiones políticas, dejando de lado la parte técnica.
Algo que me duele mucho es ver cómo se van nuestros jóvenes en busca de oportunidades laborales que lamentablemente nuestro país no les brinda.
Estas oportunidades son menos aun debido a la pésima Administración Pública. En UTU existen no menos de diez casos de funcionarios que se jubilan y son nuevamente contratados por cifras importantes.
Uno de los casos es el inspector Cerviño, quien se jubiló y luego fue contratado, cobrando por este contrato $ 25.000 (pesos uruguayos veinticinco mil) por mes. Por esta suma en la UTU se pueden contratar 14 (catorce) pasantes los que cuentan con una muy buena preparación a diferencia de estas personas que no saben siquiera encender una computadora.
Los ejemplos sobran y por esto considero deben hacerse públicos de manera de terminar con este atropello.
Les agradecería pongan en conocimiento de la población los «contratos de jubilados» que existen en la UTU, un ente que tiene serias dificultades financieras y sin embargo se permite realizar estas groseras contrataciones. Esto es más grave aun si se considera la seria falta de recursos que tienen las escuelas del Interior.
Desde ya agradezco la atención dispensada.
Ciudadano indignado
Los acomodados de siempre
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En un noticiero uruguayo argentino, un comunicado del Consulado uruguayo en Nueva York informa que el nuevo cónsul en Canadá anda de grandes conciertos y comilonas. Los del Servicio Exterior lo van a ver a El Sabalero, que tanto lo combaten ellos mismos en el Uruguay y aquí se llenan de lágrimas (de cocodrilo) y nostalgias cuando El Sabalero canta Chiquilladas, y al final posan para las fotos muy orondos, mientras mi pueblo se desangra de hambre.
Mientras me escucho un CD de Zitarrosa, del Jaime o de Los hermanos del Sol (músicos de mi pueblo, de Guichón), día a día veo un deterioro importante en nuestra población. Comparo cuando nos vinimos hace un año (ya era precaria la situación) con la situación de hoy día, y no se puede creer.
Además de todo, nuestros políticos metidos a dedo se dan la gran vidurria, colmando de inútiles nuestras embajadas y consulados alrededor del mundo. ¿Hasta cuándo nos seguirán amargando la vida? ¿Cuándo será el día en que de una vez por todas dejen de ser los señorotes intocables de siempre? Disculpe mi bronca, señor Fasano, pero mientras mi gente esté oprimida por nuestros propios compatriotas, mi corazón permanecerá rebelde e indomable; no habrá paz en él hasta que esta casta política sea reemplazada por otra más rescatable, que respete los mínimos derechos que nuestra Carta Magna nos otorga.
Gustavo R. Ilharregui
Sobre los funcionarios y afiliados de Comaec
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Quiero hacer conocer la situación que viven los funcionarios de Comaec y sus afiliados. El 6 de julio el ministro Fraschini decreta el cierre de la mutualista, nombra una comisión liquidadora y anuncia que los asociados pueden retirar formularios para afiliarse a la mutualista que elijan.
Puede que el ministro interino sepa de números pero no sabe nada de almas. Porque estamos hablando de seres humanos.
Y no se tuvieron en cuenta ciertos aspectos fundamentales para informar debidamente, para imprimir formularios, entregar historias clínicas y resultados de exámenes, liquidar adeudos, devolver dinero de tiques no utilizados, asesorar a los afiliados como se merecen. Los funcionarios concurrimos por propia voluntad para dar una mano.
Si hiciéramos caso al ministro interino podríamos quedarnos en nuestras casas esperando a que «alguien» nos llame y nos diga nuestro nuevo puesto de trabajo.
Se dispuso con la mayor frialdad que 12 mil personas, la mayoría de edad avanzada, hicieran colas de cuatro o cinco horas a la intemperie para hacer un trámite sin personal correctamente distribuido y sin infraestructura.
El ministro no supo qué responder cuando le preguntaron qué pasa con los derechos de los vitalicios. Nosotros tampoco.
Hecho el disparate, debemos agradecer y mucho:
1) A los afiliados que en medio del caos tuvieron que conformarse con nuestro apoyo moral, ya que no teníamos ni médico ni farmacia abierta.
2) A los que nos dejan alguna donación, como un señor que apareció con sandwiches y masas para los empleados, o La Pasiva, que el día del cierre nos mandó pizzas, o la panadería de la calle Presidente Berro, que hizo lo propio con bizcochos, al personal policial que poco faltó para que se pusieran a llenar formularios, a los socios que se fueron llorando y deseándonos lo mejor.
Esto no es una carta formal. Es solamente la expresión de un funcionario que quiere transmitir su indignación por algo que podría haberse evitado.
En esta chacra de pirañas que es el mutualismo, a los socios viejos no los quiere nadie y a los funcionarios, tampoco. Lo único que nos queda es el trato humano y, como dice mi madre, «todo lo que se da vuelve».
Una Funcionaria – C.I. 1.002.135-9
Barajar y dar de nuevo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Siempre nos sentimos orgullosos de ser líderes en programas sociales, siempre adelante del resto del mundo.
Al principio fueron dos los partidos que forjaron la patria; después aparecieron nuevas agrupaciones con ideas y métodos diferentes pero que tenían un denominador común: la felicidad del pueblo. Fallaron los dirigentes de todos los partidos, quienes tomaron como modelo lo foráneo, lo recetado por las potencias mundiales pues nosotros en nuestra humildad no podíamos gravitar en lo más mínimo. ¡Qué gran error!
Se propagó la fiebre de las privatizaciones; hasta el gobierno municipal que responde a una fuerza que luchó contra ellas las adoptó. De nada sirvió la experiencia argentina que se desprendió de sus empresas estatales y está cada vez peor.
Aquí se insiste con lo mismo augurando más desempleo. Hoy se prefieren los zapatos chinos que valen la cuarta parte de los fabricados en Uruguay. Pero cuando los zapatos eran uruguayos y caros, se podían comprar; hoy son más baratos pero los desocupados no compran zapatos.
Antes se decía que cuando no había trabajo, el gran empleador debía ser el Estado. Hoy es al revés y la experiencia argentina muestra los resultados de las recetas: aumento de la violencia y adicción a las drogas como fruto del descaecimiento moral de la sociedad.
No quiero crear desaliento ni promover el caos, al contrario, creo que estamos a tiempo de revertir las cosas; para ello debemos tener metas claras. Barajar y dar de nuevo.
Algunos ciudadanos ya estamos trabajando para formar una nueva colectividad integrada por gente de todas las extracciones políticas, con el único objetivo de salvar a nuestra patria construyendo no destruyendo.
Como dijo Aristóteles, «La política es la ciencia de las ciencias que tienden al bien común.» Vivan la libertad, la igualdad y la fraternidad.
Ricardo Durán Berenguer – C.I. 1.054.575-9
De perros y gatos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Mi carta se debe al artículo publicado en LA REPUBLICA el día 24 de junio de 2001, «Estudian estrategias ante posible reaparición de la rabia en el país».
En el mes de enero de este año envié a nuestros legisladores, al señor Presidente de la República, al señor intendente de Montevideo y a diferentes medios de comunicación una carta con la preocupación y el dolor que me causa, no sólo a mí, sino a otras muchas personas, el abandono casi constante a que son sometidos perros y gatos, desde los sectores más modestos de nuestra población, así como los de un nivel social más elevado, ya que muchos de ellos (los animales) son arrojados desde automóviles. El único legislador que se tomó la molestia de contestar a un ciudadano de este país fue el vicepresidente de la República, profesor Hierro López, poniéndome al corriente del funcionamiento de los comisiones: «Protección animal» y «Bienestar animal», ambas en la órbita del Ministerio de Educación y Cultura; y vuestro medio de comunicación, publicando la misma carta el día 19 de enero de 2001. Por lo que leí y entendí del artículo antes mencionado se habla de «reducción» de la población canina sobre todo, no hay que ser muy lúcido para entender lo que significa ese término. Quiero hacer pública mi desazón, por ser una de las personas que ha votado gobiernos nacionales y departamentales, incapaces de tomar medidas preventivas, como ya vimos en otros lastimosos casos, sino que arregla todo con una «reducción» de la población de alto riesgo.
Sin otro particular lo saluda atentamente
Alejandra del Castillo – C.I.: 1.925.168-0
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