Tienen la Palabra

Del edil Juan Ripoll

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Amparado en el derecho a réplica, solicito se sirva publicar en su prestigiosa publicación, y con igual destaque, la siguiente respuesta a la nota aparecida días pasados, titulada «El edil Juan Ripoll y la información de LA REPUBLICA sobre Canelones», viernes 13 de julio, Pág. 6, y título de tapa «Respuesta de los periodistas a Juan Ripoll, afiliado de Asamblea Uruguay, de profesión edil».

Sobre el contenido de la nota:

De ella se desprende una serie grande de inexactitudes sobre lo actuado por este edil, así como de sus expresiones e intenciones, y fundamentalmente incurre en gruesos errores de información que a juicio de quien escribe me complacería que en el futuro se confirmaran antes de afirmar procederes y conductas que no fueron tales.

Pasemos a detallar algunas de ellas. Se afirma «en declaraciones a Búsqueda tres veces, a El País dos veces y El Observador». Hubo sólo declaraciones a Búsqueda dos veces, una a El País y ninguna a El Observador. Lo restante deben haber sido informaciones recabadas de algunas intervenciones en sala o levantadas de algún otro medio. Cabe destacar que en ningún momento y en ocasión alguna me referí ni mencioné a LA REPUBLICA, salvo cuando califico de casualidad el que las notas apunten subjetivamente a descalificar la decisión de la mayoría de la bancada de ediles del EP-FA de Canelones de solicitar al señor intendente soluciones a la aguda crisis que vive el departamento, y de manera alguna a ir a entregar principios y banderas, como puede inferirse de las notas publicadas.

Seguro que uno de los puntos es precisamente la reducción de los gastos de publicidad, primera y única vez que hablé del tema, por lo tanto no es cierto tampoco lo del copete, «se ocupa de la publicidad…y en LA REPUBLICA en particular».

Jamás utilicé la expresión «comprar silencio».

Desafiamos a que se nos demuestre dónde y cuándo dijimos tal cosa.

Si he adjudicado intencionalidad, producto de analizar notas que fueron escritas con una concepción periodística mezcla de información y opinión, cosa válida, legítima y respetable, aunque subjetiva y pasible de crítica, fundamentalmente por los actores involucrados, que no las compartimos y que nos creemos con derecho a expreasr nuestro ángulo, que es lo que hice.

No acusamos al periodista Danilo Albín de falta de ética, ni de profesionalismo, eso es otra cosa.

Así pues queremos saber de dónde y cuándo salió la información de «que se dijeron barbaridades sobre dicho periodista» puesto que hasta el momento él mismo había integrado nuestro círculo de amistad, aunque no siempre necesariamente compartiéramos el contenido de sus notas.

En el ejecutivo de nuestra bancada celebrado el lunes 16 de julio todos los integrantes del mismo manifestron no saber absolutamente nada del tema, entonces recalco: quién dijo en forma falaz que yo había agredido a Albín…

Lo errado del contenido de las notas lo pueden corroborar los actores de esta situación, jamás quienes sin el menor conocimiento opinen o escriban sin recabar información de primera mano, tendrán los elementos básicos para opinar con objetividad. La descalificación a quienes en el acierto o en el error pensamos y actuamos tácticamente distinto no es el camino que yo por lo menos deseo recorrer, y a pesar de poder jactarme de ser el edil que más denuncias ha realizado en los últimos 11 años y medio, ninguno de mis adversarios políticos jamás podrán decir que fueron denostados, ni jamás utilicé la mentira o la media verdad como herramienta, puedo haberme equivocado, y seguramente lo hice más veces de las que me di cuenta, pero siempre he intentado ver las cosas grandes por encima de las pequeñas, por lo tanto conmino a los periodistas a que revisen las versiones taquigráficas y encuentren en ellas alguna mención a lo que afirman, y si alguna cita a un medio realicé por cierto no fue al vuestro.

En lo concerniente a los denominados ataques a periodistas, antes y posteriormente de realizar cualquier aclaración, intentamos conversar con el señor secretario de Redacción, dejando mensajes en su celular, habiendo sido infructuosos los intentos.

Las opiniones o entrevistas que en forma inversa a los acontecimientos y a las posiciones de nuestra bancada salían por vuestro medio a la opinión pública.

Los elementos volcados en buena parte de las citas son total o parcialmente inexactos y de haberse intentado confirmar algunos datos seguramente y fácilmente se hubiera comprobado su falsedad. Hasta la última nota de Búsqueda jamás habíamos nosotros mencionado a LA REPUBLICA, por ejemplificar y sin profundizar.

A los efectos de no dejarlo pasar, señor secretario de Redacción, me permito tomar el atrevimiento de aconsejarle que revise o haga revisar las notas publicadas sobre Canelones y la administración Hackenbruch. En lo que va de este año, la nómina por ustedes reseñada no refleja el 10% de los centímetros cuadrados que salieron en sus páginas.

Por cierto no soy yo el juez de nadie, ni pretendo serlo, pero su nómina dista muy lejos de ser correcta, tampoco digo que no están en su derecho de publicar lo que le parezca bien o mal, es parte de la libertad de prensa que he peleado en sala, cuando hubo ataques hacia su medio y al propio periodista (hoy yo sin saberlo por mí cuestionado). Toda mi vida he pensado y actuado igual y a pesar de este incidente que buena amargura me ha costado voy a continuar luchando desde este puesto tan insignificante a fin de que ustedes y todos los periodistas continúen diciendo lo que piensan o sienten, me guste a mí o no

Confiando en que todo esto es producto de una serie de teléfonos descompuestos, malas informaciones, subjetivismos varios, y etcétera, y esperando les quede claro la situación, quedo humildemente a sus órdenes…

Como siempre

JUAN RIPOLL – EDIL – MILITANTE DE IZQUIERDA – A.U. – E.P. – F.A. 

Tarigo, siempre Tarigo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* De pura casualidad, leí El País del último domingo. ¡Qué deplorable el reportaje a Enrique Tarigo! ¡Qué forma de opinar!, como siempre, equivocadamente, sobre la izquierda y sus representantes. Como si fuera poco todo aquello que habló de la izquierda en España, siendo embajador, lo que motivó su llamado a Montevideo, ahora esta nueva opinión, en un reportaje que nadie atina a explicarse ¡por qué fue realizado, dado que hoy día Tarigo no representa a nadie!

«Que si la próxima elección gana el Frente, será una tragedia». «Que la actual Intendencia de Montevideo es la peor de toda la historia». «Que Tabaré Vázquez no puede ser Presidente, porque no sabe gobernar».

En fin, la lista de adjetivos contrarios al EP-FA es larga y deplorable de cabo a rabo.

Ante lo cual cabe preguntarse: ¿si el EP-FA es la fuerza mayoritaria del Uruguay, por qué los ciudadanos lo eligen como mayoría?, ¿qué son los habitantes del país?, ¿tarados?

Eso parece ser lo que piensa el doctor Tarigo evidentemente, un hombre que da lástima francamente con este tipo de declaraciones.

Con razón «El País» para vender los domingos, tiene que regalar tres autos miniatura marca «Marutti».

DON JORGE L. – C.I. 1.045.354-4   

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